La receta del día: crujientes de arroz con yema de huevo y cebolla crispy
La creadora de contenido @monodemomo hace una versión más sofisticada de la receta viral de arroz crujiente con yema curada y cebolla frita
En países asiáticos es muy típico mezclar los fideos calientes o el arroz con yema de huevo. En Japón, por ejemplo, existe el plato tamago kake gohan, donde se incorpora huevo crudo al arroz recién hecho con un poco de soja para lograr una textura cremosa. En Corea, preparaciones como el bibimbap se sirven con una yema encima que se rompe y se mezcla con el arroz caliente. Y en muchas versiones de fried rice en China y el sudeste asiático, el huevo se integra durante la cocción para aportar sabor y suavidad, siguiendo la misma lógica de enriquecer el plato con la grasa y cremosidad de la yema.
“Un aperitivo barato, fácil y perfecto para sorprender a tus comensales”. Esta receta de la bloguera MOMO (@monodemomo) es una versión del viral crispy rice. Inspirada en preparaciones asiáticas como el sushi, se prensa el arroz, se enfría y se fríe hasta lograr una capa dorada y crocante por fuera, manteniendo un interior ligeramente tierno. Encima, la yema curada aporta profundidad y untuosidad, con un sabor umami gracias a la soja, el aceite de sésamo y el vinagre de arroz.
Ingredientes
- 4 huevos
- 200 gr de arroz (de grano corto o tipo sushi)
- 120 ml de salsa de soja
- 2 cdas de aceite de sésamo
- 2 cdas de vinagre de arroz
- Aceite para freír
- Cebolla crujiente
Para empezar, se separan las yemas de las claras, se cubren en soja y se dejan reposar durante 2 o 3 horas en la nevera. Después, se cocina el arroz añadiendo aceite de sésamo y vinagre de arroz que le dará ese toque asiático y umami. Cuando esté listo, se distribuye en la base de una fuente, se tapa con papel film y se pone un peso encima. Metemos en la nevera durante mínimo cuatro horas y pasado ese tiempo, se corta en bloques igual que en el video.
En una sartén, se fríen los cuadrados de arroz en aceite muy caliente hasta que estén dorados y crujientes. Llegado el momento de emplatar, se sirven los crujientes rompiendo las yemas curadas por encima y decorando con cebolla crujiente. De forma opcional se puede añadir cebollino.
En países asiáticos es muy típico mezclar los fideos calientes o el arroz con yema de huevo. En Japón, por ejemplo, existe el plato tamago kake gohan, donde se incorpora huevo crudo al arroz recién hecho con un poco de soja para lograr una textura cremosa. En Corea, preparaciones como el bibimbap se sirven con una yema encima que se rompe y se mezcla con el arroz caliente. Y en muchas versiones de fried rice en China y el sudeste asiático, el huevo se integra durante la cocción para aportar sabor y suavidad, siguiendo la misma lógica de enriquecer el plato con la grasa y cremosidad de la yema.