Es noticia
La receta del día: ensalada de nísperos, rúcula y jamón serrano
  1. Gastronomía
recetas

La receta del día: ensalada de nísperos, rúcula y jamón serrano

El níspero, de temporada breve, aporta frescura y contraste en ensaladas templadas como esta con rúcula, jamón serrano y frutos secos

Foto: Ensalada de nísperos, rúcula y jamón serrano
Ensalada de nísperos, rúcula y jamón serrano

Procedente del árbol Eriobotrya japonica, esta fruta poco común es originaria del sudeste de China, aunque durante siglos se ha cultivado también en Japón, de ahí su nombre científico. Desde Asia llegó a la cuenca mediterránea en el siglo XVIII, donde encontró un clima ideal y terminó integrándose especialmente bien en países como España, que a día de hoy es uno de los principales productores europeos, en particular la zona de la Comunidad Valenciana.

Su temporada es corta; comienza en abril y suele terminar a principios de verano. A diferencia de otras frutas, el níspero no madura bien fuera del árbol, por lo que es importante consumirlo en su punto justo: con la piel lisa, ligeramente blanda al tacto y con un color naranja intenso. Tiene una pulpa jugosa, con un equilibrio entre dulzor y acidez, lo que lo hace muy versátil en cocina. Funciona sorprendentemente bien en platos salados, especialmente con quesos, carnes curadas, frutos secos y hojas verdes. Su ligero punto ácido ayuda a “despertar” platos templados y ensaladas como esta.

Ingredientes (para 2–3 personas)

  • 8–10 nísperos maduros
  • 1 bolsa de rúcula
  • 80 gr de jamón serrano
  • 40–50 gr de queso curado (o semicurado)
  • 1 puñado de nueces o almendras tostadas
  • 3 cdas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cda de vinagre suave (manzana o Jerez)
  • 1 cdta de miel
  • Sal y pimienta al gusto

Para comenzar, se pelan los nísperos, se parten por la mitad, se retiran las semillas y se cortan en gajos. Opcionalmente se pueden saltear 1–2 minutos en sartén con unas gotas de aceite. De esta manera, sus azúcares naturales se concentran ligeramente (incluso se caramelizan un poco) y el sabor se vuelve más profundo y menos ácido.

Comenzamos a montar la ensalada. Para ello, se lava y se seca bien la rúcula y se coloca directamente en la fuente donde se vaya a servir más tarde. Después, se incorporan los gajos de níspero, se añade el jamón serrano (en tiras o en trozos irregulares), se agrega el queso en lascas y se termina con los frutos secos.

La vinagreta se hace mezclando en un pequeño bol el aceite, el vinagre, la miel, sal y pimienta. Se bate bien hasta emulsionar y se aliña la ensalada justo antes de servir. Como toque final se puede añadir un poco de ralladura de limón o naranja por encima.

Procedente del árbol Eriobotrya japonica, esta fruta poco común es originaria del sudeste de China, aunque durante siglos se ha cultivado también en Japón, de ahí su nombre científico. Desde Asia llegó a la cuenca mediterránea en el siglo XVIII, donde encontró un clima ideal y terminó integrándose especialmente bien en países como España, que a día de hoy es uno de los principales productores europeos, en particular la zona de la Comunidad Valenciana.

Recetas Recetas rápidas
El redactor recomienda