La receta del día: crema de champiñones con vino blanco y tomillo
En plena temporada de sopas y cremas, esta receta con champiñones tan sencilla funciona como entrada o como principal ligero
De textura cremosa y suave, el sabor terroso de los champiñones y el toque aromático y ligeramente cítrico del tomillo, esta crema no solo es muy nutritiva sino también muy versátil. Se puede hacer vegana usando bebida vegetal y aceite de oliva en lugar de nata y mantequilla; enriquecerse con puerro o cebolla para más dulzor; intensificarse con caldo de verduras o pollo; y decorarse con champiñones salteados, picatostes o unas gotas de aceite de trufa.
Para esta receta específica, recomendamos mezclar las variedades blancas y portobello. Los primeros, pequeños y de sabor suave, son ideales para salteados, sopas y ensaladas, ya que aportan un toque delicado sin dominar el plato. Por su parte, los portobello, más grandes y carnosos, tienen un sabor más intenso y terroso, lo que los hace perfectos para guisos, rellenos o incluso como “hamburguesas” vegetarianas. Combinar ambos tipos en una receta es una buena idea para equilibrar el sabor.
Ingredientes (4 personas)
- 500 gr de champiñones frescos
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1 cucharadita de tomillo fresco
- 1/2 taza (120 ml) de vino blanco seco
- 3 tazas (720 ml) de caldo de verduras o pollo
- 1/2 taza (120 ml) de crema de leche o leche evaporada
- Sal y pimienta
Antes de comenzar es importante limpiar bien los champiñones con un paño húmedo para después cortarlos en láminas. En una olla grande, se calienta la mantequilla y se añade la cebolla y el ajo que vamos a saltear a fuego medio hasta que estén transparentes (unos 5 minutos). Después, se incorporan los champiñones y el tomillo y se cocinan unos 7-10 minutos hasta que se ablanden y suelten su jugo. Se vierte el vino y cocina 2-3 minutos más, dejando que el alcohol se evapore y el líquido se reduzca un poco. En seguida, se añade el caldo, se lleva a ebullición y luego esperamos a que reduzca a fuego lento. Cocinamos 10 minutos para que se mezclen los sabores.
Con una licuadora de mano (o tradicional en tandas), se tritura la sopa hasta obtener una textura suave y cremosa y se añade la crema de leche. Mezclamos bien, ajustamos de sal y pimienta y dejamos que se caliente un par de minutos más sin dejar que hierva. Se puede decorar con perejil, crutones o un chorrito extra de crema.
De textura cremosa y suave, el sabor terroso de los champiñones y el toque aromático y ligeramente cítrico del tomillo, esta crema no solo es muy nutritiva sino también muy versátil. Se puede hacer vegana usando bebida vegetal y aceite de oliva en lugar de nata y mantequilla; enriquecerse con puerro o cebolla para más dulzor; intensificarse con caldo de verduras o pollo; y decorarse con champiñones salteados, picatostes o unas gotas de aceite de trufa.