Es noticia
Un lácteo fermentado con historia: Nestlé recupera la receta tradicional del kéfir
  1. Gastronomía
BEBIBLE, CREMOSO, DE FRUTAS...

Un lácteo fermentado con historia: Nestlé recupera la receta tradicional del kéfir

Nestlé Kéfir, en formato bebible y listo para tomar en desayunos y meriendas, es la última novedad de la marca. Un alimento que proporciona proteínas y calcio, lo que contribuye al funcionamiento normal de las enzimas digestivas

Foto:  Nestlé Kéfir. (Foto: cortesía)
Nestlé Kéfir. (Foto: cortesía)

Nacido en regiones montañosas, el kéfir ha pasado de prepararse en casa a comercializarse de forma global. Su elaboración se basa en gránulos de este alimento que combinan bacterias y levaduras y actúan sobre la leche, desarrollando una bebida de carácter ligeramente ácido y, a veces, con un sutil punto efervescente. Ese proceso es el que explica su textura cremosa y un sabor fresco que lo diferencia de otros fermentados lácticos.

Hoy puede encontrarse en versiones listas para consumir y en distintos formatos que se adaptan a los hábitos actuales sin renunciar a la esencia tradicional. Es el caso de Nestlé Kéfir, que está elaborado siguiendo la receta auténtica con gránulos de kéfir y una combinación de fermentos lácteos y levaduras.

Es una opción equilibrada y nutritiva, que en algunas de sus referencias no contiene azúcares añadidos y está hecho con 0% materia grasa. La gama incluye desde la versión natural en formato bebible y cremoso, hasta recetas con sabores como fresa, arándanos o frutas tropicales.

placeholder  Nestlé Kéfir en formato bebible. (Foto: cortesía)
Nestlé Kéfir en formato bebible. (Foto: cortesía)

Al tratarse de un lácteo, el kéfir aporta proteínas, que contribuyen al aporte total proteico de la dieta. También es fuente de calcio, que contribuye al funcionamiento normal de las enzimas digestivas. Su valor energético y el reparto entre macronutrientes dependen del tipo de referencia y del contenido en grasa, pero por sus cualidades nutricionales se puede incluir dentro de una pauta alimentación equilibrada.

Su cantidad de lactosa es bastante menor que en otros tipos de yogur, por lo que puede ser una alternativa interesante ante intolerancias. Además, aunque yogures y kéfir son fermentados lácticos, sus perfiles nutricionales son distintos: los primeros suelen elaborarse a partir de dos especies bacterianas, en el kéfir la diversidad es bastante mayor, lo que aumenta sus beneficios.

Este lácteo se consume habitualmente solo o como base de desayuno y merienda, acompañado con frutas, cereales y frutos secos. Te damos algunas ideas que podrán ayudarte a consumirlo en estas dos comidas:

Desayunos y meriendas

  • Bol exprés: 150 ml de kéfir, tres cucharadas de copos de avena, una pieza de fruta y un puñado de frutos secos o semillas.
  • Overnight oats suave: media taza de avena y 200 ml de kéfir con canela. Reposar toda la noche en la nevera y al servir añade fruta al gusto.
  • Pudín de chía: tres cucharadas de chía y 200 ml de kéfir. Reposar entre 30-60 minutos y termina con mango o cacao.
  • Batido de frutos rojos: 200 ml de kéfir, una taza de frutos rojos congelados y medio plátano.
  • Batido verde: 200 ml de kéfir, un kiwi, media manzana, un puñado de espinaca y el zumo de media lima.
  • Tortitas esponjosas: un huevo, 120 ml de kéfir, 80 g de harina, media cucharadita de levadura y una pizca de sal. Dorar 1 o 2 minutos por cada lado.
  • Bizcocho: sustituye la mitad de la leche o yogur por kéfir en tu receta de siempre para conseguir una miga más tierna.
placeholder Nestlé Kéfir. (Foto: cortesía)
Nestlé Kéfir. (Foto: cortesía)

No obstante, hay muchas otras formas interesantes y fáciles de consumirlo. Su ligera acidez y textura lo hacen perfecto para batidos, salsas rápidas, cremas frías y repostería sencilla, como un dip de aguacate o un tzatziki.

Si no tienes tiempo para cocinar, Nestlé Kéfir puede acompañarte como snack allá a donde vayas, en el formato que mejor te convenga dependiendo de la ocasión. Para la rutina diaria, una opción práctica es su formato bebible, que puede combinarse con tus frutas preferidas y avena tanto para el desayuno como para snacks de media mañana o merienda.

Nacido en regiones montañosas, el kéfir ha pasado de prepararse en casa a comercializarse de forma global. Su elaboración se basa en gránulos de este alimento que combinan bacterias y levaduras y actúan sobre la leche, desarrollando una bebida de carácter ligeramente ácido y, a veces, con un sutil punto efervescente. Ese proceso es el que explica su textura cremosa y un sabor fresco que lo diferencia de otros fermentados lácticos.

ECBrands