La receta del día: pizza de calabaza con queso azul, higos, miel y ajo asado
Con ingredientes de temporada, esta pizza vegana es una opción diferente y deliciosa para las primeras cenas del otoño
Lo mejor de las pizzas es que se pueden elaborar con todo tipo de ingredientes y de forma muy sencilla, incluso si decidimos hacer la masa. La receta de hoy tiene como base la calabaza, en este caso, la butternut que es la que tiene forma de pera y piel lisa de color beige. Esta variedad tiene un sabor más dulce que otras y su textura cremosa queda muy bien tanto en platos salados como en postres. Es muy versátil.
Esta original forma de hacer la pizza es de @avocado_tails, que comparte en sus redes sociales recetas veganas y tan sencillas como esta. “Probablemente la receta de pizza más fácil que conozco”, reconoce a través del video en el que muestra el paso a paso. “Sin amasado, sin piedra, sin horno especial, y con paciencia mínima”. Y es que esta masa solo requiere cinco ingredientes y reposar toda la noche, pero siempre existe la opción de comprarla ya hecha en cualquier supermercado y elaborar solamente el relleno y los toppings. ¡A gusto de cada uno!
Ingredientes (para 2 pizzas medianas)
Para la base de calabaza
- 400 gramos de calabaza butternut en trozos
- 3-4 dientes de ajo, con piel
- 1-2 cucharada de aceite de oliva y sal
- 1 cucharadita de miso blanco
- 1 cucharadita de zumo de limón
Toppings
- 1 bola de mozzarella (unos 125 g)
- 100 gramos de queso azul cremoso (tipo gorgonzola)
- 3-4 higos frescos
- Un chorrito de miel
- Hojas de albahaca fresca
Para la masa (opcional)
- 400 gramos de harina de fuerza o panificable
- 260 gramos de agua (65% de la harina)
- 10 gramos de sal
- 1 gramo de levadura seca (¼ cucharadita)
- 1 cucharadita de aceite de oliva, para que tueste mejor (opcional)
Para el relleno, se asa la calabaza cortada y el ajo pelado con aceite y sal a 200 °C hasta dorar y ablandar (20 minutos aproximadamente). Después, se tritura la mayoría de la calabaza (reservar parte para el topping) con el miso y el limón hasta conseguir un puré espeso. Se va añadiendo agua a ojo según necesidad.
Para el montaje, se estira la masa (comprada o hecha) y se cubre con una capa fina de puré de calabaza. Se hace un primer horneado de la base (sin el relleno) a 250 °C durante 5 minutos. Para el segundo horneado se añade la mozzarella y se deja unos 4 o 5 minutos más, hasta que se funda y la base esté dorada. Se termina con la calabaza reservada, el queso azul, los higos, miel y albahaca fresca.
En el caso de querer hacer la masa, hay que tener en cuenta que debe reposar mínimo 12 horas. Para la elaboración, se mezclan los ingredientes hasta que no quede harina seca. Dejamos que repose tapada durante toda la noche y al día siguiente se hacen dos series de estirado. Esperamos a que la masa vuelva a crecer entre cada estirado (mínimo 30 min). Por último, se divide en dos bolas y se deja reposar nuevamente entre 1 y 2 horas antes de estirar para poner el relleno de calabaza.
Lo mejor de las pizzas es que se pueden elaborar con todo tipo de ingredientes y de forma muy sencilla, incluso si decidimos hacer la masa. La receta de hoy tiene como base la calabaza, en este caso, la butternut que es la que tiene forma de pera y piel lisa de color beige. Esta variedad tiene un sabor más dulce que otras y su textura cremosa queda muy bien tanto en platos salados como en postres. Es muy versátil.