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El amor televisado de Amaia y Alfred
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El amor televisado de Amaia y Alfred

No hay amor este 2018 sin estos dos concursantes, que con permiso de Sergio y Estíbaliz nos van a representar en Eurovisión. Analizamos su amor púber

Foto: Amaia y Alfred en la final de 'OT'. (Cordon Press)
Amaia y Alfred en la final de 'OT'. (Cordon Press)

La tele-realidad supera a la ficción. Es la historia de amor de Amaia y Alfred un romance perecedero, un amor caduco de verano en pleno invierno construido bajo el calor del foco de la Academia, no la de Platón, la de ‘Operación Triunfo 2017’ con coletazos en el 18. Ellos tal vez lo ignoran, porque son jóvenes y están enamorados. España, devastada por las rupturas entre Paula Echevarría y David Bustamante y el Estado español y la Generalitat catalana, curtida en mil batallas de desamor, más vieja y más sabia, les sigue la corriente consciente de la naturaleza finita de este amor de película de sobremesa. El país necesita creer en el amor cursi y romántico. Alfredo y Amaia brindan a sus paisanos, para que lo disfruten, su romance narrado en televisión y redes sociales.

“Parece que fue ayer cuando se conocieron, adolescentes, golondrinas de barrio”. Amaia y Alfred se fijaron la una en el otro y el otro en la una durante el desarrollo de los castings de la última edición de ‘OT’. A ella le llamó la atención que él tocaba un instrumento de viento metal, "le veía con el trombón y pensaba: jobar, a ver cómo toca ese chico el trombón", y a él la actuación de ella cantando un tema de una cantautora catalana. “La música hace milagros, Milagros”.

Foto: Amaia en la rueda de prensa de 'OT'. (Cordon Press)

Amaia no tiene un pelo navarro de tonta

"Me fijé en ti el primer día", le espetó Alfred tres meses después de conocerse en aquellas pruebas. “¿Te gustaba la canción?”, preguntó la pamplonica. “Me gustabas tú”, respondió él. “¿Tan pronto?”, es lo único que acertó a decir Amaia. Una conversación que, según los detractores de él, demuestra que ella es un pelín ingenua y él se está aprovechando de esa debilidad. Hay también quien opina que Amaia no tiene un pelo navarro de tonta, que se lo hace, y que desde la gala 0 advirtió cómo el público reaccionaba positivamente a sus entretenidas conversaciones sobre aspersores que te atrapan y sobre palabras de bonita sonoridad como almorrana.

Pese a la atracción, advertida desde el origen por el equipo de producción del programa, los jóvenes no supieron reconocer sus sentimientos hasta la tercera semana en la que prepararon su interpretación a dúo del manoseado (lo tocaron al piano a cuatro manos) ‘City of stars’. Ese lunes 13 de noviembre el público confirmó que Alfred miraba a Amaia como Sandy Olsson a Danny Zuko en ‘Grease’.

La gacela, el cordero y el 'fucker'

La observaba con ojos de gacela, de corderito degollado pese a que se mordiese el labio inferior al estilo Maluma para parecer un ‘fucker’. A los detractores todo esto les olía a montaje.

Para sorpresa del público más adulto, los nacidos a la sombra de la burbuja inmobiliaria de finales del S.XX principios del XXI aún utilizan el papel para comunicarse. Amaia le enseñó una nota, cuyo contenido no pudieron recoger las cámaras, a la que catalán contestó por vía oral: tú a mí más. ¿Le había escrito ella “me gustas”? Twitter, si sirve de fuente, lo afirmaba.

Amor con amor se paga. Alfred compuso en inglés la canción ‘Barcelona’ inspirado por su musa Amaia. Se la cantó a la guitarra de noche en el sofá-anfiteatro donde reciben a los artistas invitados. “Quiero conocerte en las calles de Barcelona”, “quiero mis labios en tu boca”, reza la letra. Ella, al conocerse la Leonor de este aspirante a Machado, acertó a decir: “Pues ya me alegro, oye”. Así es Amaia, Amaia de España: campechana.

Al día siguiente se besaron por primera vez. ¿Por primera vez o por primera vez ante las cámaras? El 25 de noviembre, festividad de San Dubricio, Alfred tomó a Amaia en una clase grupal con el resto de sus compañeros y besó sus labios. Después bailaron abrazados. Un pico que duró un pestañeo se vivió en las redes sociales como la recreación de la escena de ‘Dirty dancing’ en la que Johnny y Baby se reconocen cada milímetro.

La tabla de salvación

Dos semanas después, el miércoles 13 de diciembre, se volvieron a besar. Él había sido nominado por el jurado y salvado por los profesores. Se hicieron fuertes las voces que gritan que Alfredo ha utilizado a Amaia como tabla de salvación, primero para permanecer y después para avanzar, finalmente, hasta el cuarto puesto del concurso. Otros ecos insinúan que dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición y que los dos han utilizado su romántica historia de amor para conseguir su pasaporte a Eurovisión.

Por el 19 cumpleaños de ella, el 3 de enero, él le regalo unos discos de su grupo catalán favorito, Taxarango, que había comprado durante su vuelta a casa por Navidad. 13 días después, los Javis (Calvo y Ambrossi) les pidieron que se sincerasen y él comenzó afirmando: “Me gusta cuando te hago bromas, te picas y a los tres segundos se te pasa y nos damos un abrazo”. Ella, por primera vez, consiguió dominar los nervios y acertó a decir: “Yo siento lo mismo, tengo ganas de salir y tengo miedo de salir y que no sea lo mismo que aquí”. Y es que la academia es como ‘Cabaret’: “Aquí dentro la vida es hermosa, las chicas son hermosas, hasta la orquesta es hermosa”. ¿Pero sigue siendo todo de color de rosa en las calles de Berlín (Pamplona y Barcelona)?

El 29 de enero ‘Tu canción’, interpretada por la pareja Almaia, fue elegida para representar a España en Eurovisión 2018. Son la segunda pareja sentimental (confesa) en participar juntos en el festival desde el año 1975, en el que lo hiciesen Sergio y Estíbaliz con ‘Tú volverás’.

Pareja a la que se dan un aire por sus rostros aún infantiles. Una semana después Amaia ganó el concurso, él quedó cuarto. Una vez fuera de la academia han reconocido estar “superenamorados”. A falta de canal 24 horas oficial de ‘OT’ en Youtube, la pareja reconoce su amor vía directos de Instagram. ¿Conseguirán mantener a España enganchada a su historia de amor hasta el 12 de mayo que actuarán en Eurovisión?¿Y después? ¿Confirmaremos su ruptura (de producirse) con la aparición de uno de ellos en sudadera gris? La sombra de Chenoa es alargada. Cuidado, Amaia y Alfred, España no paga traidores.

La tele-realidad supera a la ficción. Es la historia de amor de Amaia y Alfred un romance perecedero, un amor caduco de verano en pleno invierno construido bajo el calor del foco de la Academia, no la de Platón, la de ‘Operación Triunfo 2017’ con coletazos en el 18. Ellos tal vez lo ignoran, porque son jóvenes y están enamorados. España, devastada por las rupturas entre Paula Echevarría y David Bustamante y el Estado español y la Generalitat catalana, curtida en mil batallas de desamor, más vieja y más sabia, les sigue la corriente consciente de la naturaleza finita de este amor de película de sobremesa. El país necesita creer en el amor cursi y romántico. Alfredo y Amaia brindan a sus paisanos, para que lo disfruten, su romance narrado en televisión y redes sociales.

Amaia Romero
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