Es noticia
Apuntes de un emigrado argentino en la España peronista
  1. España
  2. Tribuna
Alejandro Zaia

Tribuna

Por

Apuntes de un emigrado argentino en la España peronista

1946: Braden o Perón; 2026: Trump o Sánchez

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE/Rodrigo Jiménez)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE/Rodrigo Jiménez)

Los cientos de asesores que hay en la Moncloa no son tontos ni iletrados. Varios de ellos —me consta— tienen muchas lecturas en sus alforjas, y seguramente más de uno ha estudiado la historia de mi país. Para copiarla, para el desasosiego y preocupación de los españoles.

En 1946, Juan Domingo Perón llegó al poder en la Argentina, tras el golpe militar de 1943 protagonizado por él mismo y su grupo de coroneles nacionalistas. El punto culminante de su ascenso fue el 17 de octubre de 1945, cuando el pueblo de los "descamisados" salió a las calles para exigir su liberación de la cárcel, donde lo habían encerrado sus propios compañeros de armas ya enfrentados en facciones, pero, básicamente, los mismos que habían compartido con él el poder surgido de aquel golpe.

En 1946, Perón se presentó por primera vez a unas elecciones nacionales con una fórmula algo extravagante: su compañero de candidatura era -para simplificar- un conservador. Se impusieron con una victoria clara, aunque lejos de los mitos posteriores de un triunfo arrollador, frente a una amplia coalición –también simplificando- de partidos socialdemócratas.

Durante semanas Buenos Aires estuvo empapelada con un lema que dominaba los medios y la conversación pública: "Braden o Perón". Spruille Braden —pronunciado literalmente por mis paisanos, y no "Breiden"— era el embajador norteamericano enviado por Washington en 1945. En Estados Unidos veían a Perón como un dirigente con inclinaciones filofascistas, neutralista durante la Segunda Guerra Mundial —Argentina fue uno de los últimos países en declarar la guerra al Eje— y poco amigo de Washington.

Foto: crisis-diplomatica-sanchez-trump-narcisismo-1hms Opinión
TE PUEDE INTERESAR
¡Un Goya para el pacifismo de Sánchez!
Rubén Amón

Argentina pagaría cara esa enemistad con su poderoso vecino del norte. La frialdad duró años y provocó enormes perjuicios económicos al país. Españoles de 2026, a tomar nota.

Ante la disyuntiva entre Braden y Perón, muchos argentinos eligieron, naturalmente, al "General". Aquella elección se alimentó también de un fuerte sentimiento antinorteamericano presente en amplios sectores de la sociedad.

Foto: sanchez-trump-espana-otan-conflicto-1hms Opinión
TE PUEDE INTERESAR
Un corte de mangas que puede salirle caro a España
Josep Martí Blanch

Durante los cincuenta años anteriores, Argentina había estado profundamente vinculada al Reino Unido, quizá como ningún otro país de la región. Pero el siglo XX vio emerger a Estados Unidos como nueva potencia global, desplazando gradualmente a la vieja metrópoli británica. Las élites argentinas, ciegas y orgullosas, prefirieron seguir abrazadas a las columnas del templo inglés. Ferrocarriles, bancos, compañías de seguros y, sobre todo, el negocio agropecuario que había convertido a la Argentina de comienzos del siglo XX en uno de los países más ricos del planeta estaban ligados a una potencia en declive, no a la que emergía con toda su fuerza.

Saltemos a hoy, ochenta años más tarde.

2026: Trump o Sánchez

Los asesores de la Moncloa, lectores de nuestra historia, han rescatado aquella lógica política y la han adaptado al contexto español. Han sabido conectar esa vieja fórmula con un sentimiento más bien antinorteamericano presente en buena parte de la sociedad española y que con Donald Trump se multiplica por diez.

Pedro Sánchez, gracias al "grandote" que lo amenaza desde Washington, puede intentar torcer el rumbo de unas elecciones que hasta hace poco parecían irremediablemente perdidas.

Sin embargo, para quienes desean que Sánchez deje el poder cuanto antes, hay algunos matices que permiten pensar que la historia no se repetirá exacta e inexorablemente.

Foto: sanchez-pulso-trump-espana-impactos
TE PUEDE INTERESAR
Sánchez lleva al límite el pulso con Trump y dice que España está lista "para los impactos"
Argemino Barro. Nueva York Marisol Hernández Nacho Alarcón. Bruselas

El deterioro del actual Gobierno español es enorme. Los resultados electorales en ciudades y comunidades autónomas, además de las encuestas, así lo reflejan. Sánchez lleva años prácticamente sin pisar la calle si no es con el público a más de doscientos metros de distancia. Y su minoría parlamentaria apenas sirve para resistir, pero resulta incapaz de legislar con normalidad, incluso en un sistema parlamentario como el español.

Por el contrario, Perón en 1946 llevaba apenas tres años compartiendo poder como ministro de Trabajo y Previsión, desde donde desplegó una batería de medidas de "estado de bienestar" (frase actual, no de esa época) muy novedosas. Su desgaste era mínimo comparado con el que hoy acumula Pedro Sánchez y su gobierno. No tenía tampoco casos de corrupción cercanos conocidos y públicos (que luego van a aflorar en su gobierno)

Además, en 2026 todo ocurre mucho más rápido que en 1946. Las redes sociales, los algoritmos y las noticias "de hoy que tapan a las de ayer" aceleran los tiempos políticos, pero también hacen que los campaign issues se olviden con una velocidad pasmosa.

Foto: trump-sanchez-populismo-otan-elecciones-1hms Opinión

La campaña de Braden o Perón duró lo suficiente para que Perón ganara las elecciones. ¿Ocurrirá lo mismo con Trump o Sánchez?

Aún no lo sabemos. Pero lo que sí parece claro es que la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca le ha regalado al Gobierno de Pedro Sánchez una inesperada vida política extra.

¿La novena? Se sabrá pronto.

*Alejandro Zaia, empresario argentino, licenciado en Ciencias Políticas y radicado en Madrid.

Los cientos de asesores que hay en la Moncloa no son tontos ni iletrados. Varios de ellos —me consta— tienen muchas lecturas en sus alforjas, y seguramente más de uno ha estudiado la historia de mi país. Para copiarla, para el desasosiego y preocupación de los españoles.

Pedro Sánchez Noticias de Argentina
El redactor recomienda