La Ertzaintza publica el primer informe en el que incluye el origen de los detenidos: el 64% son extranjeros
La Policía vasca comenzó a mediados de octubre a informar en sus comunicaciones con la prensa sobre el área geográfica de procedencia de los arrestados e investigados. Es el primer cuerpo en hacerlo
La Ertzaintza cambió su política comunicativa a mediados de octubre. Desde entonces, en sus notas de prensa, informa del área geográfica de la que proceden los detenidos por la comisión de un delito. Y este miércoles publicó el primer informe estadístico en el que desgrana el lugar de origen de los arrestados e investigados. El documento, colgado en la web del cuerpo, señala que entre enero y septiembre de 2025 se cometieron en Euskadi un total de 80.111 ilícitos penales (una tasa de 36,28 delitos por cada 1.000 habitantes), y por estos se detuvo a 5.230 personas y fueron investigadas 23.528. Los datos desagregados por origen indican que el 35% de los detenidos era español (vascos o de otras comunidades), frente al 64,21% de extranjeros y, en el caso de los investigados, el 57% fueron nacionales, frente al 42,8% procedentes de otro país.
El cambio de política en la Ertzaintza ha levantado en Euskadi una fuerte polémica. La decisión del Ejecutivo vasco, una coalición entre el PNV y el PSE, responde, según el consejero de Seguridad, el jeltzale Bingen Zupiria, a un ejercicio de transparencia con el objetivo de evitar los discursos sesgados o manipulados en torno a la inmigración y la delincuencia. “Mejor facilitar los datos con transparencia y sin estigmatizar a nadie”, señaló Zupiria, pero lo cierto es que la delincuencia ha escalado puestos entre las principales preocupaciones de los vascos y el PNV, que no atraviesa su mejor momento electoral, no quiere que la inseguridad sea utilizada por otras fuerzas para capitalizar votos. El partido no es ajeno a como Aliança Catalana le come terreno a Junts precisamente por esta cuestión.
De hecho, la decisión del Departamento de Seguridad llega después de que el PP y Vox hayan exigido que se facilite el origen de los detenidos. La única parlamentaria que tiene Vox en Euskadi, Amaia Martínez, ha hecho de la cuestión uno de sus principales caballos de batalla y el pasado octubre, Santiago Abascal presumió en redes sociales de haber forzado a la Ertzaintza a un cambio en su política de comunicación. “Gracias a Vox sabemos el origen de los criminales, algo que durante años llevan ocultando los gobiernos y muchos medios. La realidad es que los crímenes más graves se han multiplicado por las fronteras abiertas de PSOE, PP y sus socios permanentes del separatismo”, defendió.
En los últimos meses, el PNV ha ido endurecido su discurso sobre la delincuencia. El recién elegido alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, defendió hacer un par de semanas que las personas que delincan “una y otra vez deben tener cárcel o expulsión”. Su homólogo en Bilbao, Juan Mari Aburto, ha vinculado en alguna ocasión el uso de armas blancas a “culturas donde el valor de la vida es diferente”, y en la misma línea, Zupiria ha ligado el uso de cuchillos o navajas en la comisión de ciertos delitos a “extranjeros sin arraigo”. Frente al cambio de criterio, EH Bildu se ha levantado como la principal voz crítica. La coalición ha cargado duramente contra el Departamento de Seguridad y ha acusado al consejero de plegarse a Vox. “La extrema derecha fascista le condiciona”, espetó el pasado octubre la parlamentaria Eraitz Saez de Egilaz.
Los datos
Las cifras globales que arroja el primer informe de la Ertzaintza que incluye la procedencia de los arrestados e investigados (solo se da la nacionalidad de los españoles, del resto se aporta el lugar geográfico de origen, por ejemplo, Magreb, resto de África, Latinoamérica o Asia) señalan que los investigados se dividen casi a la mitad entre españoles y extranjeros (14,8% de la población total). Con un 57% para los primeros y un 42,8% para los segundos. No obstante, los porcentajes varían en función del ilícito cometido.
Por delitos de homicidio doloso o asesinato consumado, se detuvo a un total de 13 personas y se investigó a tres. Seis de los detenidos eran españoles (o vascos o de otras comunidades) y siete, extranjeros. Dos procedían del Magreb y cinco de Latinoamérica. En el caso de las agresiones sexuales, la Ertzaintza detuvo a un total de 172 personas e investigó a 350. La gran mayoría de arrestados eran extranjeros 117 (49 procedentes del Magreb y 47, de Latinoamérica) frente a 55 españoles. En el caso de los investigados, 166 eran españoles y 184 procedían de otros países (47 Magreb y 92 de Latinoamérica).
Respecto a los hurtos, la Policía vasca detuvo entre enero y septiembre de este año a 414 personas (73 españoles y 341 extranjeros) e investigó a 5.645 (2.718 españoles y 2.927 extranjeros). Por lugar de origen de los nacidos en otro país, la mayoría proceden del Magreb (283 detenidos y 1.869 investigados), seguidos de los latinoamericanos (22 detenidos y 444 investigados).
Sobre los robos con fuerza en las cosas (incluye los robos en domicilios, empresas, comercios…), los detenidos totales ascienden a 460 (145 españoles y 317 extranjeros) y los investigados suman 917 (447 españoles y 470 extranjeros). Por procedencia de otros países, el colectivo más numeroso vuelve a ser el originario del Magreb (251 detenidos y 344 investigados), seguido de los latinoamericanos (22 detenidos y 19 investigados).
Y respecto a los robos con violencia e intimidación, uno de los delitos que más preocupación y alarma genera en el País Vasco, los datos señalan que la Ertzaintza detuvo a 437 personas (79 españoles y 358 extranjeros) e investigó a 409 (113 españoles y 296 extranjeros). Sobre la procedencia de los nacidos en otros países, las cifras señalan que la mayoría son originarios del Magreb (293 detenidos y 230 investigados), seguidos de los latinoamericanos (35 detenidos y 47 investigados).
La Ertzaintza cambió su política comunicativa a mediados de octubre. Desde entonces, en sus notas de prensa, informa del área geográfica de la que proceden los detenidos por la comisión de un delito. Y este miércoles publicó el primer informe estadístico en el que desgrana el lugar de origen de los arrestados e investigados. El documento, colgado en la web del cuerpo, señala que entre enero y septiembre de 2025 se cometieron en Euskadi un total de 80.111 ilícitos penales (una tasa de 36,28 delitos por cada 1.000 habitantes), y por estos se detuvo a 5.230 personas y fueron investigadas 23.528. Los datos desagregados por origen indican que el 35% de los detenidos era español (vascos o de otras comunidades), frente al 64,21% de extranjeros y, en el caso de los investigados, el 57% fueron nacionales, frente al 42,8% procedentes de otro país.