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La piel contra la piedra: la caída a plomo del justiciero de Mariano Rajoy
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Relevo en el PNV entre ecos de "traición"

La piel contra la piedra: la caída a plomo del justiciero de Mariano Rajoy

A Ortuzar, uno de los políticos con más influencia en la última década, le falló su gran olfato e ignoró el clamor interno al cambio. Se retira para evitar la ruptura cierta del partido con Aitor Esteban, su ‘hermano’ y “ambicioso” rival

Foto: Aitor Esteban y Andoni Ortuzar, el 26 de enero en los Premios Sabino Arana (EFE)
Aitor Esteban y Andoni Ortuzar, el 26 de enero en los Premios Sabino Arana (EFE)
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Solo podía quedar uno. Andoni Ortuzar, uno de los políticos con mayor influencia, poder y olfato de la última década, abandona Sabin Etxea para evitar la ruptura cierta del PNV. “El riesgo de división en el seno del Partido sería alto y una irresponsabilidad”, ha asegurado este jueves en su carta de despedida el todopoderoso presidente del partido desde 2013, que deja libre el paso a su ‘hermano’ y su inesperado y “ambicioso” rival. Aitor Esteban dejará su puesto de portavoz en el Congreso, donde llevaba 21 años, para ocupar el sillón de mando nacionalista tras la Asamblea General que la formación vasca celebrará el 29 y 30 de marzo.

A Ortuzar le salió mal su última gran jugada. Después de doce años navegando con soltura en las procelosas aguas de la política nacional, siempre con el viento a favor, ya fuera en gobiernos del PP o del PSOE, su caída es a plomo y deja heridas internas en la familia nacionalista, atónita por la pelea descarnada entre dos de sus principales referentes políticos de los últimos años. Sus dos grandes 'pelotaris', acostumbrados a cosechar los mayores triunfos en Madrid, enfrentados por el trono y entre ecos angustiosos de "traición".

Aunque llevaba años afirmando que se retiraría, Ortuzar se dejó querer hasta el final y se postuló en una carta a la militancia el pasado 18 de enero en la que vino a decirles que no había alternativa posible a su liderazgo tras haber ‘jubilado’ a Iñigo Urkullu como lehendakari -una decisión de la que también participó Esteban-. El todavía presidente nacionalista se amparó en el temor a un posible adelanto electoral para no hacer mudanza, tal y como recomendó en su tiempo Arzalluz.

Pero las corrientes críticas han ido en aumento a medida que han caído los resultados electorales del PNV y todas ellas las ha aprovechado Aitor Esteban. Aunque de ninguna manera representa la renovación prometida porque es de la misma ‘cuadrilla’ que Ortuzar y Urkullu, ha sabido capitalizar el descontento de quienes pedían cambio de cartel. En política: o te jubilas, o te jubilan.

Ortuzar no esperaba el contraataque de Esteban, su leal colaborador. "No nos pueden hacer elegir entre ama y aita", clamaban en el aparato vizcaíno

No se esperaba Ortuzar el contraataque de Esteban, quien ha sido uno de sus colaboradores más leales en estos doce años. La mujer de este, Itxaso Atutxa, había dirigido hasta ahora el poderoso aparato vizcaíno, que quedó dividido en dos batallones. Si no ella, sí sus leales han dirigido la campaña del portavoz parlamentario, que se dejó querer. “Es un honor ser el presidente”, dijo 24 horas antes de que Ortuzar confirmara por carta que se quería quedar. “Ha surgido otra candidatura con la suficiente ambición para asumir la presidencia del EBB”, contestó hoy, al fin, el líder nacionalista tras asumir que debía salir. “Es una liberación”, admiten fuentes con alta responsabilidad institucional en el partido. “No nos podían hacer elegir entre ama y aita”.

Se ha especulado sobre posibles rencillas personales entre los dos protagonistas, pero lo cierto es que todo se reduce a una pugna de poder. La salida de Atutxa fue pactada -de hecho, ya entonces se especuló con que así ella dejaba el posible camino abierto a su marido para la presidencia-, aunque no lo fue tanto la elección de su sucesor al frente de Bizkaia. Y en esa puja se han exacerbado los ánimos entre los dos equipos. “No puede ser que pidas cambio para todo el mundo y tú te quedes”, se repetían los cuadros, que han visto atónitos como el propio núcleo de Ortuzar avivaba las opciones de la candidatura de Aitor Esteban como el “único relevo verosímil” mientras el jefe deshojaba la margarita. Y tanto mareó, que al final se cayó.

Ortuzar y Esteban acababan de celebrar juntos uno de los mayores logros para el PNV de su historia: la recuperación del edificio de la Avenida Marceau, símbolo del exilio vasco, que fue requisado por la Gestapo de Hitler y entregado a Franco. Un triunfo por el que brindaron el pasado 19 de diciembre, días antes de publicarse en el BOE, en una marisquería en el barrio de Salamanca. Curiosamente, allí se encontraban comiendo también, cada uno por separado, Aznar y Rajoy. Con ambos lo habían negociado antes.

Casi siete años después de la salida abrupta de Mariano Rajoy de la Moncloa, forzada en última instancia por los cinco votos del PNV, se produce este relevo interno, igual de inesperado y doloroso para Ortuzar. En junio de 2018, sentenciaron a Rajoy. Cuentan sus más allegados que esa noche, en la soledad de su casa, se lamentó. No por una cuestión ideológica, pero sí personal. El del PP había sido el presidente con el que habían tenido una mayor afinidad

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Porque a Ortuzar se le reconoce su incuestionable pragmatismo y su capacidad para posibilitar acuerdos políticos a uno y otro lado. Una lógica política y un discurso centrado -salvo en los días del Aberri Eguna y del Alderdi Eguna- que ha llevado al PNV a su cima de poder institucional y que le ha convertido en uno de los líderes con más influencia del panorama nacional.

La estrategia de fondo no cambiará. Los nacionalistas son un socio preferente de Pedro Sánchez y seguirán gobernando con los socialistas en el País Vasco. No hay posibilidad alguna de acuerdo con el PP mientras Vox siga siendo un actor fundamental para gobernar. Sus relaciones en el Congreso ya están muertas. Y a Feijóo solo le cabe esperar que vayan a peor con Aitor Esteban en Sabin Etxea. "No pactaremos en 100 años".

Esteban ha escrito un mensaje público en las redes sociales para pedir "unidad" y agradecer a su "amigo" Ortuzar que le deje el camino libre para evitar desgarros mayores. "Un amigo con el que he compartido muchas jornadas de trabajo conjunto, de decepciones y de alegrías, siempre en busca de hacer realidad el 'Euskotarren aberria Euskadi da' que nos guía", ha dicho en alusión al lema nacionalista "Euskadi es la patria de los vascos".

Solo podía quedar uno. Andoni Ortuzar, uno de los políticos con mayor influencia, poder y olfato de la última década, abandona Sabin Etxea para evitar la ruptura cierta del PNV. “El riesgo de división en el seno del Partido sería alto y una irresponsabilidad”, ha asegurado este jueves en su carta de despedida el todopoderoso presidente del partido desde 2013, que deja libre el paso a su ‘hermano’ y su inesperado y “ambicioso” rival. Aitor Esteban dejará su puesto de portavoz en el Congreso, donde llevaba 21 años, para ocupar el sillón de mando nacionalista tras la Asamblea General que la formación vasca celebrará el 29 y 30 de marzo.

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