sesión de investidura de Urkullu

El estreno de Vox en el Parlamento Vasco: "Nuestro objetivo es borrar del mapa a Bildu"

En su primer discurso en la tribuna, condicionado por la limitación de intervención a un tercio del tiempo (10 minutos) tras el 'cordón sanitario', Amaia Martínez arremete contra todo y todos

Foto: Amaia Martínez en el Parlamento Vasco. (EFE)
Amaia Martínez en el Parlamento Vasco. (EFE)

El estreno de Vox en la tribuna del Parlamento Vasco, en la que es la sesión que derivará a última hora de esta tarde en la investidura de Iñigo Urkullu como lehendakari para un tercer mandato consecutivo, estaba condicionado de antemano por la limitación de intervención a diez minutos, un tercio del tiempo del que le correspondía al resto de partidos tras el 'cordón sanitario' impuesto por PNV, PSE-EE, EH Bildu y Podemos a esta formación para reducir su capacidad de actuación en la Cámara de Vitoria. Pero los 600 segundos de los que disponía han sido suficientes para Amaia Martínez para arremeter contra todo y contra todos en un duro discurso en el que ha cargado contra los partidos –en especial contra la antigua Batasuna–, el lehendakari, Pedro Sánchez, ETB, el Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) y demás "chiringuitos con los que mantener contentos a sus muchos estómagos agradecidos", el proyecto secesionista del nacionalismo, el "despilfarro" por el euskera o la inmigración.

“A pesar de su antidemocrática reducción de mi tiempo de intervención a un tercio, 10 miserables minutos, me ha sobrado tiempo para contarles esas verdades que otros con 30 minutos no les dicen. En definitiva, para que en este Parlamento se vuelva a escuchar después de tanto tiempo: ‘Viva España”, ha concluido su intervención entre los sonoros aplausos del secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, desde la tribuna de invitados y el silencio –y los murmullos de reprobación– del resto del hemiciclo.

"Pese a los 10 miserables minutos de intervención, me ha sobrado tiempo para contarles esas verdades que otros con 30 minutos no les dicen: Viva España"

En realidad, la única parlamentaria de Vox se ha sobrepasado 25 segundos en los diez minutos de intervención de los que disponía en el que ha sido el primer discurso desde la tribuna de la Cámara de Amaia Martínez, que logró el escaño en las pasadas elecciones autonómicas del 12 de julio por Álava tras obtener 4.734 votos en este territorio dentro de los más de 17.500 sufragios obtenidos en el conjunto de Euskadi.

Se esperaba un discurso duro y Martínez ha cumplido el guión previsto con un discurso que ha leído de forma rápida, acelerada por momentos, para no superar los 600 segundos de los que disponía. La parlamentaria de Vox ha comenzado su intervención recordando el asesinato “tal día como hoy” en 1980 del trabajador portuario Antonio Fernández Guzman en Santurce (Vizcaya) a manos de ETA para dar pie a su inicial denuncia de que “durante años este Parlamento ha sido testigo de la construcción de un proyecto político imposible, ilegítimo y elitista, el proyecto de un País Vasco independiente que se ha construido sobre el chantaje y el odio a España, la extorsión y el asesinato”.

En este sentido, ha reclamado la “desaparición del mapa político” de EH Bildu, una medida que ha fijado como el “principal objetivo” de Vox en el Parlamento Vasco, ya que, según ha defendido, “la ilegalización de los herederos de ETA es la acción más democrática que puede hacerse en este país por mucho que Sanchez y el PSOE les blanqueen llegando a acuerdos en Madrid”. "Nosotros no olvidamos, siempre nos tendrán enfrente en memoria y por la dignidad de miles de personas a las que han causado un daño irreparable. Es una profunda injusticia que tengan representación en la Cámara. Vox ha llegado al Parlamento como un muro de contención frente a todos aquellos que quieren destruir la unidad y la libertad de España", ha aseverado.

Es, precisamente, en este "anhelo de acabar con España" en el que Martínez ha enmarcado el "vengonzoso cordón sanitario" impuesto a Vox por el PNV, EH Bildu, PSE y Podemos, que acordaron en la Cámara una serie de medidas con el rechazo de la coalición que suma a PP y Ciudadanos para limitar al máximo la capacidad de organización y actuación de la formación de Santiago Abascal –va a contar únicamente con un tercio del tiempo de intervención en los debates en relación al resto de grupos, solo podrá registrar una iniciativa cada tres plenos ordinarios frente a las seis de los demás partidos (dos por sesión), únicamente podrá contratar a una persona como asesora y también verá reducida de su labor de control al Ejecutivo, con una interpelación y cuatro preguntas por cada tres de estas sesiones–. A este respecto, Vox, la única formación que integra el grupo Mixto, ha presentado un recurso de reposición ante la Mesa de la Cámara contra esta decisión de forma previa a su anunciada intención de acudir al Tribunal Constitucional para frenar esta limitación "inédita" en 40 años de trayectoria del Parlamento y que no se aplicó con el único parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, en la primera legislatura de Urkullu (2012-2016), ya que gozó de las mismas condiciones que el resto de grupos estando solo en el Grupo Mixto

La parlamentaria de Vox advierte al PNV, Bildu, PSE y Podemos: "Se nota que no conocen a Vox, cuanto más nos insulten y silencien más creceremos"

Martínez ha advertido a los parlamentarios impulsores de este cordón sanitario a una fuerza política que "ha logrado legítimamente representación" en el hemiciclo de que "se nota que no conocen a Vox: cuanto más nos insulten y silencien a nuestros votantes más creceremos porque su cordón sanitario no busca silenciarme a mí y a mis siglas, sino a los miles de vascos que defienden libremente la idea que yo represento". A este respecto, ha denunciado que el Parlamento Vasco haya sido "incapaz" de ejecutar el veto llevado a cabo en esta legislatura contra su formación con Herri Batasuna en "los tiempos del jefe de ETA Josu Ternera [fue integrante del hemiciclo] y de la intensa actividad criminal de la banda terrorista".

"Cordón sanitario contra el terrorismo y la bancada donde se sientan tres terroristas, sí, y cordón sanitario contra la corrupción de la que saben tanto sus partidos –"¿le suena al PNV el 'caso Margüello' y al PSOE los ERE de Andalucía?–. Y nadie debería olvidar aquellas décadas de extorsión a empresarios y su entorno", ha aseverado para acusar a Urkullu y a su formación de "trileros de barrio y oportunistas de salón, como su socio Pedro Sánchez". En este sentido, ha acusado al Ejecutivo vasco de dejar escapar recursos públicos en la "duplicidad de administraciones y en chiringuitos como Emakunde que mantienen contentos a sus mucho más estómagos agradecidos", en "medios de propaganda como ETB, la televisión autonómica más cara por habitante de España", en "un modelo territorial ridículo y muy costoso basado en el enfrentamiento entre territorios para un control férreo de la ciudadanía" o en "el despilfarro anual de 400.000 euros a Iparralde para la imposición del euskera como parte de su proyecto de la ilusoria Euskal Herria".

Vox carga contra "chiringuitos" como el Instituto de la Mujer, la propaganda de ETB, el modelo territorial ridículo o el despilfarro para el euskera en Iparralde

Igualmente ha acusado al Gobierno vasco de "fomentar una inmigración indiscriminada y que es caldo de cultivo de guetos que afecta de forma directa e importante en los trabhajadores" y "convertir un recurso necesario para las personas en situación precaria como es la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) en un sistema de cronificación de la pobreza y de efecto llamada a la inmigración ilegal". "Lejos de buscar la justicia social, la solidaridad y la igualdad, su proyecto de país se basa en la falsificación de la historia, la ciudadanía entendida como vasallaje y el enfrentamiento entre iguales", ha criticado para acusar al Ejecutivo de Urkullu de dejar "abandonados a millones de vascos" con su "penosa gestión" de la crisis sanitaria del coronavirus, y que ha convertido a Euskadi en "líder en rebrotes, contagios, desorganización, opacidad e imprevisión". Por ello, ha recriminado al nacionalismo vasco que en lugar de "resolver tan dramática situación" prosiga con "su ancestral empeño de la secesión, el proyecto político más insolidario que existe" y que, según ha advertido, "está abocado al fracaso" pese a los métodos de "la muerte, el odio y el chantaje" utilizados para su plasmación.

En sus críticas a la portavoz de EH Bildu, Maddalen Iriarte, que ha presentado su candidatura a lehendakari en la sesión de este jueves, Martínez ha afirmado que la líder 'abertzale' en la Cámara representa "el odio a los ciudadanos de España, la mafia más recalcitrante que ha existido en Europa en los últimos 100 años y el crimen organizado más cruel en una democracia", así como una "abominable lucha entre sexos, el ecologismo falaz, la crueldad y la intolerancia". Asimismo, le ha recriminado que "siga sin pagar su deuda con más de 850 personas asesinadas por ETA", algo que "jamás vamos a perdona ni a usted ni a quienes se sientan a su lado en esta cámara", ha subrayado la parlamentaria de Vox, que ha anunciado que su partido "no apoyará ni un solo documento que venga con las siglas" de la izquierda 'abertzale' en el Parlamento.

La táctica de impedir que Vox marque la agenda se refleja en la sesión: ningún grupo alude a las descalificaciones y acusaciones de esta formación

Iriarte había defendido días atrás la limitación de actividad aplicada a Vox para ejecutar un "cordón sanitario al fascismo" en la Cámara. “A la ultraderecha hay que ponerla en su sitio y no puede, en ningún caso, marcar la agenda política de este país”, justificó en un argumento compartido con similares palabras por el parlamentario del PNV y miembro de la Mesa Iñigo Iturrate, que defendió que se trata de evitar que la formación de Abascal llegue a "capitalizar la actividad parlamentaria con debates incendiarios que solo buscan crispar el ambiente y tensionar las relaciones". De hecho, esta estrategia de impedir que Vox marque la agenda política del Parlamento ha tenido su reflejo en la sesión de investidura, ya que los diferentes grupos no han hecho mención en sus intervenciones a las descalificaciones y acusaciones lanzadas desde la tribuna por Amaia Martínez.

"Si se va a dedicar a la disputa permanente se va a encontrar con el vacío", le advierte Urkullu, que le pide "que no insulte y respete" a los demás partidos

Sí le ha respondido Urkullu en su condición de aspirante a lehendakari en su turno de respuesta a los grupos. "Entiendo su estrategia: necesita ser la portavoz de la estridencia en este Parlamento. Sus palabras no están dirigidas a la sociedad vasca sino para conseguir titulares en los medios de comunicación estatales que hagan caja de resonancia de su estrategia extremista", ha señalado para dejarle constancia de que "no encontrará en mí un aliado para alimentar su estrategia". A este respecto, le ha advertido de que "si se va a dedicar a la disputa permanente se va a encontrar con el vacío", mientras que "si quiere debatir encontrará la oportunidad de contrastar políticas y modelos". Asimismo, tras dejar constancia de que la configuración del Parlamento Vasco es reflejo del "pluralismo" reflejado en las urnas en las elecciones autonómicas del 12 de julio, le ha pedido "respeto" a la Cámara: "Usted pide respecto a su formación y a sus más de 14.000 votantes. Yo le pido que no insulte y respete al resto de fuerzas políticas y sus electores".

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