aboga por facilitar el voto por correo

El plan de Urkullu para votar en julio: franjas horarias, EPIs en colegios y reordenar mesas

La oposición se mantiene en su rechazo a celebrar las elecciones antes de agosto por las incertidumbres sobre la evolución de la pandemia: los partidos se dan 15 días para fijar la fecha

Foto: Urkullu durante la reunión de este jueves con representantes de los partidos. (Irekia)
Urkullu durante la reunión de este jueves con representantes de los partidos. (Irekia)

La reunión de este jueves de Iñigo Urkullu con representantes de los partidos con representación en el Parlamento Vasco para abordar la posibilidad de celebrar en julio las elecciones vascas, en suspenso a consecuencia del coronavirus, no ha deparado sorpresas y la oposición se ha mantenido en su rechazo a fijar ahora una fecha electoral ante las incertidumbres sobre la evolución de la pandemia entre la unánime acusación al lehendakari de primar los fines partidistas a la salud de la población –la única diferencia entre los partidos estriba en el tono de los reproches–.

El compromiso adoptado de darse un plazo de 15 días de cara a fijar en un nuevo encuentro la fecha de las elecciones entra dentro de la previsión de Urkullu, que el 14 de mayo está en tiempo para oficializar la convocatoria de los comicios en el mes de julio al ser una prerrogativa que está en sus manos, por mucho que desee concitar el mayor respaldo político posible. La decisión le corresponde a él y sus planes pasan sí o sí a día de hoy por sacar las urnas antes del verano.

Los comicios vascos, que estaban previstos para el 5 de abril tras el adelanto electoral decretado por Urkullu –la legislatura finalizaba en otoño–, fueron suspendidos el pasado 16 de marzo tras activarse el estado de alarma por unanimidad de los partidos al "no poder celebrarse con las debidas garantías para la salud pública y para el ejercicio del derecho del sufragio", con el compromiso de retomar los comicios en cuanto se levantara la emergencia sanitaria. En ese momento, según se estableció en el acuerdo, se acometería la convocatoria “de forma inmediata, oídos los partidos políticos y por decreto del lehendakari”.

Las posiciones de los partidos ya estaban establecidas antes de la cita de este jueves, en la que Urkullu ha presentado los anunciados informes del escenario epidemiológico actual, de la previsión sanitaria de la expansión de la pandemia en los próximos meses y de los servicios jurídicos del Gobierno vasco para sustentar su propuesta de celebrar los comicios en julio. Amparándose en su contenido, el lehendakari ha insistido en la idoneidad de celebrar los comicios antes del verano ya que en otoño “existe un riesgo de rebrote de la enfermedad” sin que para entonces se disponga de una vacuna, y la “fecha límite para la convocatoria legal de las elecciones es el 25 de octubre”, cuando a priori finalizaba la legislatura de no haberse decretado el adelanto electoral. “No existen garantías al 100% sobre la evolución de la enfermedad”, pero “lo único seguro es que este otoño no contaremos con el suministro de una vacuna”, ha remarcado.

Carlos Iturgaiz acusa a Urkullu de tener "entre ceja y ceja" las elecciones en julio y utilizar a los partidos como "palmeros" de una decisión que está tomada

Sin embargo, ni la argumentación del lehendakari ni la diversa documentación facilitada para justificar este criterio ha modificado las posturas de EH Bildu, Podemos y el PP, que siguen defendiendo que a día de hoy no se dan las condiciones para fijar una fecha electoral con garantías plenas de seguridad para la población ante las incertidumbres existentes sobre la evolución de la pandemia. El más duro ha sido el candidato popular a lehendakari, Carlos Iturgaiz, que ha acusado a Urkullu de tener “entre ceja y ceja” las elecciones en julio y utilizar a los partidos como “palmeros” de una decisión que ya está adoptada.

Entre la diversa documentación entregada a los partidos, el lehendakari ha facilitado una propuesta elaborada por el Departamento de Seguridad con diferentes medidas para posibilitar con plenas garantías la celebración de las elecciones tanto de carácter preelectoral como referidas al día de la votación –el Gobierno vasco defiende que es posible sacar las urnas a la calle aún con el estado de alarma vigente, como bien dejo constancia ayer su portavoz, Josu Erkoreka–.

El plan del Gobierno para celebrar los comicios emplaza a Correos y al INE a "reforzar sus servicios" para posibilitar un aumento del voto no presencial

Entre las medidas a adoptar para celebrar las elecciones con todas las garantías de salud para la población, el Ejecutivo de Vitoria plantea establecer mecanismos para potenciar el voto por correo, acometer un posible redimensionamiento y reordenación de las mesas electorales que afecta en esencia a colegios que concentran un promedio de 500 votantes por mesa, establecer franjas horarias de votación o dotar de equipos de protección individual (EPIs) a todas las personas que formen parte de la mesa electoral y a interventores y apoderados de los partidos.

De forma previa a la jornada electoral, la propuesta del Gobierno vasco afecta a Correos y al Instituto Nacional de Estadística (INE), a quienes emplaza a “reforzar sus servicios” e implementar una serie de medidas en aras a posibilitar un incremento del voto no presencial. Así, insta a Correos a “normalizar el servicio de sus oficinas” y “garantizar la tramitación de un número más elevado de solicitudes que lo que es habitual en este tipo de elecciones”. A este respecto, deja constancia que en 2016 “fue algo más de un 3% del electorado”. Por su parte, entre las tareas asignadas al INE está la de “estudiar y facilitar a las personas que acrediten la imposibilidad de acudir presencialmente a las oficinas de Correos la posibilidad de hacer la solicitud on-line o telefónicamente”, siendo este organismo “el que les remita el certificado censal junto con la documentación electoral”.

“Consideramos que tanto Correos como el INE deberían de analizar la manera de reforzar sus servicios para atender el incremento de demanda de voto por correo que se pretende incrementar”, sostiene la 'propuesta de estudio de medidas a tomar en consideración para la celebración de elecciones al Parlamento Vasco' que ha elaborado el Departamento de Seguridad, que prevé encargar una campaña institucional para tratar de potenciar el voto no presencial el día de las elecciones.

De forma previa, el Gobierno vasco plantea igualmente la necesidad de realizar en coordinación con el INE y los ayuntamientos un “análisis detallado de la relación actual de locales, secciones y mesas electorales para “valorar un posible redimensionamiento y reordenación de los mismos, principalmente en aquellos colegios electorales que concentran más de diez mesas, con un promedio de 500 votantes por mesa”.

En relación a las medidas sanitarias, procedimentales y de seguridad a adoptar, y que deberían ser aprobadas por la Junta Electoral competente, el Gobierno vasco plantea implantar “procedimientos y métodos de control de acceso que impidan aglomeraciones” con la posibilidad de “establecer criterios que pudieran llevar a recomendar al electorado franjas horarias de votación que se pudieran comunicar en la tarjeta censal".

El plan plantea controles de acceso, franjas horarias de votación y la "desinfección" de colegios "antes, durante y después de la votación, y tras el cierre"

Asimismo, aboga por dotar de EPIs y “otras medidas de protección adecuadas” a “todas las personas que formen parte de la mesa electoral, a representantes de la Administración y, en su caso, interventores y apoderados, tanto en el proceso de votación como en el recuento posterior y a la hora de rellenar las actas electorales”. Igualmente, propone la “desinfección” de los locales electorales “antes, durante y después de la votación, y tras el cierre” del colegio dentro de una serie de medidas orientadas a garantizar las condiciones "higiénicas y de distanciamiento" entre las personas, así como la “adopción de las medidas necesarias de distanciamiento y protección en los centros de recepción, cálculo y difusión de resultados”.

Además, el planteamiento del Gobierno vasco también alude a la “readecuación del plan de seguridad” para tener en cuenta aspectos que “atañen a la ciberseguridad y a las campañas de desinformación”.

Se trata de un conjunto de medidas que, según refleja la propuesta, se realizan de un modo “orientativo global sin perjuicio de las medidas concretas que deban abordar en cada momento las instituciones competentes” caso de Correos, Asuntos Exteriores, Juntas Electorales, ayuntamientos o el Departamento de Seguridad. El objetivo de todas las medidas propuestas –subraya el documento– es cumplir con las medidas de protección de la salud de las personas, facilitar el voto a aquellos ciudadanos que pudieran tener "algún impedimento específico" por el Covid y ofrecer a la sociedad “una información veraz para que se sepa a qué atenerse a la hora de ejercer el voto en las circunstancias sanitarias que se den y con las medidas que se requieran”.

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