EL EJECUTIVO NO TEME UN REPUNTE DE CONTAGIOS

Euskadi no cambia el 'hábito de trabajo': Sin nuevas órdenes y sin mascarillas "efectivas"

La actividad económica no esencial se retoma este martes con el reparto en el transporte público de 494.000 mascarillas que el Gobierno vasco considera "más un recordatorio que un medio efectivo"

Foto: Llegada al País Vasco de parte del medio millón de mascarillas facilitadas por el Gobierno español. (EC)
Llegada al País Vasco de parte del medio millón de mascarillas facilitadas por el Gobierno español. (EC)

La actividad económica no esencial volverá a retomar a partir de este martes de forma gradual el ritmo en el País Vasco sin que se produzcan modificaciones en el ‘hábito de trabajo’ ya que las instituciones no han establecido medidas adicionales para reforzar la seguridad contra el coronavirus en las empresas. El reinicio de la labor tras cumplirse los 15 días de hibernación decretados por el Gobierno español para combatir la pandemia tampoco va a cambiar el paso con respecto a los desplazamientos a los centros de trabajo, ni tan siquiera en relación al uso de las mascarillas higiénicas que se van a repartir en los principales puntos de transporte público colectivo, ya que se trata de una recomendación y no una obligación, según han dejado constancia los gobiernos español y vasco. El Ejecutivo de Vitoria asegura incluso que se trata "más de un recordatorio que un medio efectivo".

Precisamente, ambos ejecutivos han consensuado este lunes en una reunión de coordinación convocada por el delegado del Gobierno en Euskadi, Denis Itxaso, el operativo de distribución de las 494.000 mascarillas que el Ministerio de Sanidad ha asignado al País Vasco, y que será repartidas por el voluntariado vasco de Protección Civil a los usuarios de los diferentes medios de transporte públicos –metro, tranvía, Topo, tren y autobús– de acuerdo al nivel poblacional de cada territorio y del número de viajeros previsto.

Los gobiernos español y vasco coinciden en que el uso de mascarillas es una recomendación: "Son más importantes el higiene y el distanciamiento"

De este modo, se ha acordado que se destinen 258.000 mascarillas a Vizcaya y 162.000 a Guipúzcoa que serán entregadas a usuarios del transporte público por personal de la DYA, mientras que las 74.000 unidades asignadas a Álava serán facilitadas por integrantes de Cruz Roja. Así, la Ertzaintza y las Policías locales quedan liberadas de la tarea de reparto de estas protecciones, que se llevará a cabo el martes y miércoles en las diferentes estaciones desde primera hora de la mañana.

En todo caso, como han coincidido en dejar constancia los gobiernos español y vasco, la utilización de estas mascarillas higiénicas –no sanitarias y, por lo tanto, pensadas para un único uso–, es opcional y no una obligación. “Es una medida recomendada”, ha dejado constancia Itxaso. “El uso de estas mascarillas es voluntario”, ha incidido al respecto el viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, quien incluso previamente al encuentro para coordinar el reparto de estas unidades había dudado de la eficacia de su utilización al no ser protecciones con rango sanitario. “Son más un recordatorio que un medio efectivo [contra el coronavirus]”, había manifestado en declaraciones a Radio Euskadi.

Las dudas evidenciadas por Zubiaga sobre la efectividad de la utilización generalizada de las mascarillas con motivo del regreso de la actividad no esencial llegan después de que este fin de semana el Gobierno vasco haya arremetido duramente contra el Gobierno de Pedro Sánchez por la falta de “criterio objetivo” en relación a la utilización de estas protecciones tras cambiar su opinión inicial que desaconsejaba esta medida, y por la ausencia de directrices sobre el uso y distribución de las mismas. Primero lo hizo el sábado la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, en una comparecencia para informar de la incidencia del Covid-19 en Euskadi, cuando acusó al Gobierno español de “dificultar el autoabastecimiento” de material de protección al País Vasco "desde el 2 de marzo” y de “discriminar” a la ciudadanía por limitar el reparto de mascarillas en las zonas de transporte público. Y un día después el lehendakari Iñigo Urkullu trasladó las críticas a Sánchez en la reunión por videconferencia con los presidentes autonómicos, donde denunció que “no es admisible la desorientación que provocan” las decisiones adoptadas por el Ejecutivo de Madrid, a quien recriminó no actuar en base a “certezas”.

Las críticas han dado lugar este lunes al acuerdo. Consensuado cómo será el proceso de entrega de las mascarillas facilitadas por el Ministerio de Sanidad y la selección de las ciudades y los lugares de entrega de las mismas –se va a llegar a las localidades que engloban al 80% de la población vasca–, los dos gobiernos han insistido en que la medida “más efectiva” contra el coronavirus sigue siendo el higiene personal y el distanciamiento social. “Son mucho más importantes las medidas de higiene personal y el lavado de manos, y el distanciamiento que cualquier otra circunstancia”, ha advertido Itxaso. “La principal recomendación sanitaria no es otra que el mantenimiento de la distancia social y el lavado frecuente de manos”, ha remarcado Zubiaga.

De forma pública, el Gobierno vasco evita proyectar una imagen de preocupación ante un posible repunte de casos con motivo del regreso de la actividad de la industria no esencial y la construcción desde este martes –hoy lunes es festivo en Euskadi–. El mensaje a trasladar en las últimas comparecencias ha sido claro: no dar pie a ningún temor. Tiene su lógica. El Gobierno de Urkullu fue muy crítico con la decisión de Sánchez de decretar la hibernación de la actividad empresarial no esencial –aunque luego esta medida fue modulada en parte al gusto del Ejecutivo vasco– y ahora no puede mostrar ningún atisbo de duda.

Así, pese al notable incremento del movimiento que se dará en la calle y en el transporte público y privado a partir de mañana, con la vuelta al trabajo paulatino de más de 200.000 trabajadores de la industria y la construcción, el Gobierno vasco no ha decretado ninguna medida específica para las más de 6.600 empresas pertenecientes a la industria y a las más de 5.000 del ámbito de la construcción más allá de las vigentes a día de hoy en aras a dotar de mayor seguridad a los centros de trabajo y a las plantillas.

No se ha diseñado un nuevo protocolo especial para las más de 6.600 empresas pertenecientes a la industria y a las más de 5.000 de la construcción

El Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras no ha diseñado un protocolo especial al no tratarse de una situación nueva sino una vuelta al escenario que existía hasta hace 15 días, cuando Sánchez ordenó la hibernación de la actividad no esencial con la pretensión de ganar en eficacia en la lucha contra la pandemia entre el profundo malestar del Gobierno vasco. Ahora, las directrices se limitan a insistir en “la importancia del cumplimiento estricto del protocolo de seguridad en las empresas”, según ha señalado la consejera del área, Arantxa Tapia, que este lunes ha hecho un llamamiento a que la vuelta a la actividad “no traiga consigo una relajación en la aplicación de las medidas” para hacer frente al coronavirus.

El tejido empresarial vasco, según incide el Gobierno vasco, ya dispone de un protocolo de seguridad que fue remitido a mediados del mes de marzo a las compañías con “medidas contrastadas y avaladas” por Salud y el Instituto vasco de Seguridad Laboral Osalán, y que “se mantiene en vigor”, por lo que no ve necesario endurecer las medidas de seguridad. Además –remarca–, las empresas disponen desde este domingo de una guía de actuación “para el arranque de actividad de forma segura en los centros de trabajo” elaborada por el Departamento de Trabajo y Justicia con el objetivo de “acompañar los procesos de reapertura”. Por ello, la consigna que Tapia traslada es la de no utilizar el transporte público en “horas punta” y no acudir a los puestos de trabajo en caso de presentar fiebre, así como la recomendación general de optar por el teletrabajo o trabajo a distancia.

La consigna es no utilizar el transporte público en "horas punta" y no acudir a los puestos de trabajo en caso de presentar fiebre, así como el teletrabajo

La obra pública vasca también retomará este martes su actividad con el regreso de las obras del soterramiento del Topo –una especie de tren de cercanías– de San Sebastián, los trabajos para la construcción de la línea de alta velocidad y las labores que se estaban acometiendo antes del parón en la red ferroviaria y de tranvía. En el ámbito del transporte público, se va a restablecer desde mañana mismo la oferta que existía antes del parón de los sectores no esenciales, de entre el 40% y el 60% para las jornadas laborales. Aunque la reincoporación laboral será gradual, el Gobierno ha decidido aplicar desde el primer momento los horarios existentes hasta hace 15 días al considerar que “la mayoría” de los trabajadores se reincorporará a su puesto este mismo martes.

El Gobierno no cambia el paso ante el regreso de la actividad no esencial amparado además en la evolución de la pandemia en Euskadi, que en las últimas 24 horas ha registrado unos datos que alimentan su discurso de “esperanza”. Así, los 27 fallecimientos contabilizados el domingo suponen la cifra de muertes más baja de los últimos diez días –el número de decesos se sitúa en total en 831–. Además, el porcentaje de contagios confirmados en los test de detección del coronavirus ha sido el más bajo hasta la fecha, ya que solo el 16% de las 1.536 pruebas realizadas a pacientes únicos resultó positivo. Igualmente, la caída de la carga asistencial se prolonga con el paso de los días, hasta el punto de que el Gobierno vasco ha informado de que ha cerrado ya algunas de las zonas hospitalarias que habilitó como espacios UCI para atender a pacientes críticos ante la escalada de la pandemia. A día de hoy, el número total de personas infectadas en el País Vasco se eleva a 11.018.

El Gobierno no cambia el paso ante el regreso de la actividad entre críticas sindicales y de EH Bildu amparado en la favorable evolución del coronavirus

En todo caso, desde los sindicatos ya han alertado de que estarán “vigilantes” para que se cumplan de manera estricta las medidas de seguridad en la vuelta al trabajo. Las centrales nacionalistas ELA y LAB, que ya han anunciado denuncias judiciales contra algunas empresas que han mantenido la persiana subida durante los pasados 15 días, siguen defendiendo que el regreso a la actividad con carácter general es “prematuro” e insisten en su denuncia de que se está primando la salud económica a la de los trabajadores. “Se está condenando a miles de trabajadores”, ha censurado el principal sindicato vasco.

En esta línea, a nivel político, el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha asegurado que es una “temeridad y una irresponsabilidad” la reanudación de la actividad con carácter general, “Todos sabemos quién ha tomado esta decisión: la CEOE, Confebask… pero también Urkullu y Chivite [la presidenta de Navarra], y Pedro Sánchez mientras apelan a la responsabilidad de la gente y ponen como ejemplo el civismo, la responsabilidad con la que la ciudadanía está llevando a cabo este confinamiento”, ha censurado.

País Vasco

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