aspira a recabar más de 250.000 apoyos

La ANC vasca se vale de la crisis sanitaria para propagar las firmas por el referéndum

Alerta de que la situación requiere "responsabilidades locales" y la respuesta "como pueblo", por lo que llama a apoyar por vía digital la campaña de recogida de rúbricas para 'legalizar' la consulta

Foto: Cadena humana a favor del derecho a decidir organizada por la plataforma Gure Esku Dago. (EFE)
Cadena humana a favor del derecho a decidir organizada por la plataforma Gure Esku Dago. (EFE)

La imparable propagación del coronavirus no está reñida con la expansión del independentismo. Así lo entiende la plataforma por el derecho a decidir del País Vasco, Gure Esku Dago (Está en nuestras manos, en euskera), que, amparada en la pandemia, pretende dar un impulso a la campaña de recogida de firmas a favor del referéndum soberanista en Euskadi por ser la crisis sanitaria una problemática que requiere una respuesta “como pueblo”.

“Levántate, firma, decide. Por unas vidas y un futuro en nuestras manos”, clama esta especie de Asamblea Nacional Catalana (ANC) en el País Vasco a través de sus diferentes altavoces oficiales en las redes sociales para llamar a la ciudadanía a reivindicar la independencia como respuesta a la actual crisis sanitaria, un “asunto global que requiere responsabilidades locales”.

La declaración del estado de alarma ha obligado a Gure Esku Dago a las primeras de cambio a “retrasar todas las actividades” previstas dentro de la iniciativa en la que se acaba de embarcar para lograr una “recogida masiva” de firmas que impulse en los parlamentos vasco y navarro la aprobación de una ley que legalice la celebración de referéndums sobre el derecho a decidir. Pero, ante la imposibilidad de recabar respaldos sobre el terreno para dar cuerpo a su ambiciosa campaña, la plataforma soberanista pretende valerse de la crisis sanitaria que mantiene confinada a la población en sus domicilios dentro de las medidas decretadas con motivo del estado de alarma en España para impulsar los apoyos digitales a la iniciativa.

Gure Esku Dago puso en marcha la campaña ‘Hamaika Gara (Somos once)’, con la que aspira a recabar 250.000 firmas para pedir una legislación propia en Euskadi y Navarra sobre el derecho a decidir, con un acto público en San Sebastián celebrado el pasado 11 de marzo. “Cuando presentamos la iniciativa nos encontrábamos a las puertas de esta crisis sanitaria”, constata, si bien para entonces el País Vasco ya registraba 322 casos positivos de coronavirus, según los datos del Servicio Vasco de Salud, Osakidetza.

El Covid ha obligado a retrasar todos los actos para la recogida de firmas, que se inició en Donostia el 11 de marzo, cuando ya había 322 casos en Euskadi

Apenas dos días después, el Gobierno vasco aprobó la declaración de emergencia sanitaria en Euskadi ante el descontrolado avance del coronavirus, lo que abría la puerta a confinar a la población, en lo que fue el preludio del estado de alarma decretado un día después por el Ejecutivo español, con la imposición de la reclusión domiciliaria dentro de una serie de medidas que ha trastocado todos los planes de la plataforma soberanista para presionar a nivel social con el referéndum por el derecho a decidir.

La pretensión de recabar la mayor recogida de firmas hasta la fecha para una iniciativa en el País Vasco y Navarra llega en un momento en el que el sentimiento independentistas vasco se encuentra en mínimos históricos, según reflejan los diferentes sociómetros que elaboran el Gobierno vasco, la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) o la institución académica de Deusto. Ahora, Gure Esku Dago pretende alentar el sentimiento soberanista entre la población ante la crisis sanitaria y las graves consecuencias que está teniendo a todos los niveles. “Estamos convencidos de que la participación de la sociedad civil será clave para afrontar la situación. De hecho, este tipo de retos se deben afrontar conjuntamente entre las entidades sociales, las instituciones y la ciudadanía”, ha resaltado en una declaración realizada ante los efectos en Euskadi y Navarra del Covid-19, que ha provocado una crisis sanitaria a la que “debemos afrontar como comunidad, como pueblo”.

La pretensión inicial era realizar la campaña entre los meses de mayo y junio pero finalmente la plataforma adelantó el inicio de la recogida de firmas dos meses, consumado ya el anticipo de las elecciones vascas –previstas en un principio en otoño– para el 5 de abril, si bien los comicios han quedado suspendidos sine die por el avance del coronavirus. El objetivo de cuatro meses de recogida de rúbricas era por entonces alimentar la presión popular sobre la administración vasca nada más comenzar la legislatura de cara a la elaboración de una ley que avale el plebiscito soberanista como “herramienta democrática”.

La pretensión es trasladar la petición de legalizar el referéndum soberanista al Parlamento Vasco, de cara a su toma en consideración y posterior debate en la Cámara de Vitoria, pese a asumir que los obstáculos que existen en el ordenamiento jurídico español abocan al fracaso esta reivindicación. “Fácil no va a ser pero sí es necesario. La ley nunca puede ser un obstáculo”, justificó la plataforma soberanista en noviembre del pasado año cuando desveló sus intenciones de acometer una recogida masiva de firmas que, según vaticinó, iba a ser un “hito” en el recorrido independentista.

La aspiración de Gure Esku Dago es superar las 250.000 rúbricas que logró el movimiento social Elkarri en 1994 en su campaña social para reivindicar una “solución pacífica y dialogada” al ‘conflicto vasco’. Para ello, ha elaborado una manifiesto bajo el lema ‘Somos multitud por el referéndum’ para lograr la adhesión ciudadana. “Tenemos derecho a decidir sobre las cuestiones que afectan a nuestras vidas y a nuestra comunidad y, por ello, haremos posible decidir vía referéndum”, comienza el documento.

Ante “la involución democrática”, el manifiesto refleja que “la ciudadanía debe responder empoderada y unida, profundizando en la democracia”. "Cuando una comunidad desea gobernarse a sí misma, su voluntad es su único límite, y debe tener capacidad de decidir; porque una ciudadanía que decide es la clave para gestionar los conflictos y garantizar la paz y la convivencia. Decidir juntos es hacer país”, defiende. “La ciudadanía quiere ser dueña de su futuro, y por tanto, debe tener la oportunidad de decidir el estatus político de su territorio y las relaciones con los demás territorios, sin subordinaciones y en libertad”, refleja el texto, que concluye con “es el momento de dar pasos efectivos” a favor del derecho a decidir.

País Vasco

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