EL COSTE DEL PROYECTO SE QUINTUPLICÓ

Cuatro años de cárcel para el exalcalde del PNV de Getaria por el Museo Balenciaga

Un juzgado condena a Mariano Camio por la comisión de los delitos de administración desleal y falsificación continuada en documento mercantil durante la construcción del museo

Foto: Una exposición en el Museo Balenciaga de Getaria. (EFE)
Una exposición en el Museo Balenciaga de Getaria. (EFE)

El exalcalde de Getaria Mariano Camio, del PNV, ha sido condenado a cuatro años y seis meses de prisión por la comisión de los delitos de administración desleal continuada y de falsificación continuada en documento mercantil en la construcción del Museo Balenciaga, cuyo coste se quintuplicó al pasar de los seis millones de euros iniciales hasta los 30 millones. Quien manejara todos los hilos en el proyecto de edificación del museo dedicado al genio de la alta costura deberá abonar la cantidad de 426.093 euros a la sociedad mercantil Berroeta Aldamar de la que era gerente y que gestionaba las obras, así como otros 43.687 euros a la Fundación Cristóbal Balenciaga, que promovió la construcción del recinto

En todo caso, el Juzgado de lo Penal 2 de San Sebastián ha absuelto a Camio del delito de malversación y del delito societario en su modalidad de denegar o impedir a un socio el ejercicio de los derechos de información objeto de acusación, según refleja la sentencia, fechada este jueves, contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia de Guipúzcoa.

En la causa también estaban imputados el arquitecto cubano Julián Argilagos, a quien Camio había encargado el proyecto a pesar de no tener convalidado su título en España dada la relación sentimental que ambos mantenían, si bien éste no se sentó en el banquillo de los acusados al encontrarse en paradero desconocido desde hace más de una década, con una orden internacional de búsqueda y captura, y el arquitecto Rolando Paciel, que ha sido absuelto del delito de intrusismo. Paciel se encargó de realizar los trabajos que correspondían a Argilagos cuando éste se trasladó a vivir a Miami (Estados Unidos) y cuya titulación tampoco estaba reconocida en España.

La sentencia, de 85 páginas, condena a Camio a dos años y seis meses de prisión como autor de un delito continuado de administración desleal y a otros dos años por el delito de falsificación continuada en documento mercantil, con la concurrencia de la concurrencia de la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas. Camio cometió las irregularidades por las que ahora ha sido condenado valiéndose de su condición de vicepresidente de la Fundación Cristóbal Balenciaga y gerente de la sociedad mercantil Berroeta Aldamar.

El ex regidor del PNV se sentó en el banquillo de los acusados el pasado mes de abril, cuando se inició el juicio por las presuntas irregularidades producidas en la construcción del museo, que se prolongó por espacio de diez años, de 2001 a 2011. La Fiscalía y la acusación particular solicitaban penas que sumaban ocho años por los diferentes delitos en el que ha sido un complicado proceso judicial marcado por numerosos imprevistos y retrasos. El juicio se inició más de una década después de que las presuntas irregularidades cometidas durante la creación del muso dedicado al diseñador de Getaria llegaran a los tribunales y cinco años después de que el Ministerio Público diera por concluida su investigación.

Los continuos plantes a la Justicia de Argilagos, para quien la Fiscalía solicitaba cuatro años de prisión por los presuntos delitos de administración desleal e intrusismo, y que derivaron en una orden de detención internacional dictada por parte del Juzgado donostiarra –su abogado aseguró desconocer el paradero del arquitecto, que se encuentra desaparecido desde que 2005 fijara su residencia en Miami–. retrasaron el inicio del juicio, que conoció una última demora por la enfermedad del principal acusado, cuyos problemas de salud retrasaron un año el inicio de la vista oral, prevista inicialmente para abril de 2018.

La Fiscalía acusaba a Camio de favorecer a Argilagos dada la "intensa relación sentimental" que mantenía con el arquitecto cubano “excediéndose de las amplias facultades de gestión, administración y disposición de posibles” que le habían sido concedidas. A raíz de esta vinculación afectiva, la gestión del exalcalde de Getaria fue “gravemente dañosa” para la Fundación y la sociedad mercantil encargadas de llevar adelante el proyecto museístico, actuando contra “los intereses económicos” de las mismas con “pleno conocimiento del quebranto patrimonial”causado, con el ánimo de “enriquecer” a Argilagos.

La sentencia refleja dentro de las iregularidades de Camio la elaboración de facturas falsas para abonar a Argilagos trabajos que no había llevado a cabo

La sentencia refleja dentro de los hechos probados algunas irregularidades cometidas por Camio durante su gestión, como la elaboración de facturas falsas para pagar a Argilagos por trabajos que no había llevado a cabo el arquitecto, quien fue contratado en 1999 a pesar de que "no consta que hubiera obtenido en España la homologación pertinente" de su título de arquitectura logrado en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverria” de La Habana (Cuba). El tribunal, entre otros hechos, da cuenta de la ampliación del contrato suscrito con Argilagos para incrementar sus honorarios al aumentar el presupuesto de ejecución del proyecto, así como la rúbrica de otro anexo sin que el acusado se lo comunicara a la Fundación y a Berroeta Aldamar.

Igualmente, deja constancia de que Camio contrató a Rolando Paciel para el "seguimiento, control y asesoramiento de la obra, haciendo de 'puente' o de 'intermediario' entre Julián Argilagos", que "se encontraba en Estados Unidos", a pesar de "saber" que estos trabajos "debían ser realizados" por la empresa que lideraba Argilagos. Asimismo, el fallo constata que Camio contrató a Argilagos para efectuar trabajos de curador de cara a la futura exposición inaugural del museo "a espaldas" de la Fundación y que ordenó un pago de 15.000 euros "sin que hubiera realizado ningún trabajo al efecto".

Camio destinó fondos del museo para gastos personales: reparaciones de su coche, consumo de combustible o viajes a París, Nueva York y Miami

Entre las irregularidades, la sentencia pone de manifiesto que Camio destinó fondos destinados a la construcción del museo para gastos personales. Así, entre febrero de 2005 y enero de 2007 dispuso de tarjetas de crédito de la Fundación Balenciaga para abonar gastos de reparación/revisión de su vehículo particular por importe total de 4.760 euros, al tiempo que "durante su mandato" abonó gastos derivados de consumo de combustible por un importe de 1.394 euros. Asimismo, el exalcalde de Getaria contrató "una serie de viajes de forma personal y con una finalidad particular y no vinculada a la Fundación o a la Sociedad Berroeta Aldamar", con París, Nueva York y Miami por partida doble como destinos.

La resolución judicial también constata que Camio decidió de "forma personal, en contra de la opinión de los trabajadores y sin dar cuenta a la Fundación" trasladar "diversos trajes y piezas" existentes en los fondos de la Fundación a Miami, lo que no solo generó un gasto cercano a los 10.000 euros en concepto de traslado y seguros sino que además algunas de las piezas sufrieron daños valorados en 31.111 euros. No ha sido el único descosido a la colección de Balenciaga que se presupone, ya que supuestamente Camio regaló varias piezas de alto valor a esposas de dirigentes del PNV antes de que se ideara el museo dedicado al famoso diseñador de Getaria (1895-1972).

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