SENTENCIA DE UN JUZGADO DE VITORIA

Condenado a un año de cárcel el director de Mercedes-Benz por conducción temeraria

La resolución judicial le priva también del carné de conducir durante dos años tras provocar un accidente mientras conducía a gran velocidad un vehículo deportivo de alta gama cerca de Vitoria

Foto: Emilio Titos y su hijo Emilio en el banquillo de los acusados en la vista celebrada el lunes en el Palacio de Justicia de Vitoria. (EFE)
Emilio Titos y su hijo Emilio en el banquillo de los acusados en la vista celebrada el lunes en el Palacio de Justicia de Vitoria. (EFE)

El director general de Mercedes-Benz en España y responsable de la planta de la firma en Vitoria, Emilio Titos, ha sido condenado a un año de cárcel y a dos de retirada del carné de conducir por un delito contra la seguridad vial en su modalidad de conducción temeraria tras provocar un accidente mientras conducía un vehículo deportivo de gran cilindrada de la marca alemana que "puso en peligro la vida" de otro conductor. En los hechos, que tuvieron lugar en las cercanías de la capital alavesa, también se vio implicado su hijo a los mandos de otro vehículo de alta gama, si bien este ha sido absuelto de este mismo delito.

La sentencia del Juzgado de lo Penal de Vitoria número 2, fechada este jueves y comunicada hoy a las partes, llega después de que este lunes se celebrara en el Palacio de Justicia de la capital alavesa la vista por la denuncia interpuesta por un conductor que sufrió un accidente el 23 de septiembre de 2016 tras ser rebasado a gran velocidad por dos vehículos deportivos de alta gama que conducían padre e hijo, y a consecuencia del cual el coche fue declarado siniestro total. La Fiscalía solicitaba una pena de 15 meses de cárcel para cada uno de ellos por provocar el accidente mientras conducían los dos vehículos, que iban a ser expuestos al día siguiente, entre otros coches, en una jornada de puertas abiertas en la planta alavesa de Mercedes-Benz, en la que trabajan 5.500 personas.

Los dos vehículos de gran cilindrada que conducían padre e hijo iban a ser expuestos al día siguiente en una jornada abierta en la planta de Mercedes-Benz

El fallo considera como hechos probados que el director de la marca alemana en España y su hijo, de nombre también Emilio, descendieron con sus dos vehículos –un Mercedes Clase S con una potencia de más de 500 CV y un AMG GT S de más de 600 CV– por el puerto de Herrera a “gran velocidad, siendo ésta inidónea y no adecuada a las características de la vía”, cruzándose con “varios vehículos” que circulaban en sentido contrario, dirección Vitoria. Al finalizar el descenso del puerto, ambos dieron media vuelta y encararon nuevamente la ascensión del mismo. En su posterior descenso hacia la localidad de Peñacerrada, los dos acusados condujeron los vehículos “a gran velocidad”, siendo nuevamente “no adecuada a las características de la vía”, pero también “a las circunstancias del tráfico, llegado a adelantar sin respetar la distancia de seguridad y sin tener la suficiente visibilidad a un vehículo Mitsubishi en el que circulaban cuatro personas”.

Con posterioridad, el vehículo conducido por el hijo adelantó en una recta “a gran velocidad” a un Ford Mondeo, cuyo conductor tuvo que “aminorar la velocidad para facilitar el adelantamiento”. A continuación, refleja la sentencia, en una zona configurada como una sucesión de dos curvas a la izquierda y derecha, el coche en el que iba el padre a los mandos “se dispuso a adelantar a gran velocidad, dentro de la primera de las citadas curvas y sin contar con la suficiente visibilidad para observar los vehículos que pudieran circular en sentido contrario, al Ford Mondeo”, que “circulaba de manera correcta”. En ese momento, Emilio Titos “invadió el carril contrario, llegando a derrapar, obligando al conductor del Ford Mondeo a frenar bruscamente para evitar colisionar con el Mercedes, lo que provocó que perdiera el control de su vehículo y se saliera por la parte derecha de la calzada, golpeándose o chocando con un terraplén o talud para, posteriormente, quedarse detenido ocupando parte de la vía de su sentido de circulación con la parte frontal del vehículo”.

Titos efectuó un adelantamiento en una curva "sin respetar la seguridad y poniendo en peligro la vida" del conductor del vehículo que sufrió el accidente

El adelantamiento –constata el fallo– fue efectuado “sin respetar la seguridad del resto de usuarios de la vía, poniendo con el mismo en peligro la vida y la integridad física del conductor” del Mondeo. El vehículo, a consecuencia de la salida de la vía y la posterior colisión, sufrió “daños de consideración siendo declarado siniestro total”, recibiendo su propietario la cantidad de 18.362 euros de la compañía aseguradora. Aunque el juez da por acreditado que ambos actuaron con “cierta temeridad”, determina que “no puede obviarse que solo uno de ellos hizo una maniobra concreta que desencadenó el siniestro”, lo que exime de responsabilidad penal al hijo del ahora condenado. A este respecto, aunque la sentencia deja constancia de que la conducta del joven pudiera ser merecedora de "una sanción administrativa" debido a la forma en la que conducía, "en ningún caso se le ha de imponer una condena en el ámbito penal" por no estar implicado en el accidente.

Emilio Titos no deberá entrar en prisión ya que la pena que le ha sido impuesta es inferior a dos años. La resolución, que no es firme ya que contra la misma cabe recurso ante la Audiencia Provincial de Álava, también condena al director general de la marca alemana en España a indemnizar a la compañía aseguradora del vehículo siniestrado con 17.762 euros en concepto de responsabilidad civil.

Durante la vista oral, celebrada el pasado lunes entre una gran expectación mediática, los dos acusados negaron los hechos que se les imputaban. Afirmaron que salieron de la planta de Mercedes-Benz de Vitoria con dos de los vehículos que se iban a exponer al día siguiente en una jornada de puertas abiertas con el objetivo de dar "un paseo" para "disfrutar" y negaron que su pretensión fuera realizar una "carrera" o una "competición" entre ambos. Así, expusieron que su conducción fue "correcta", respetando las normas de circulación, sin circular a gran velocidad y sin que realizaran en ningún caso una conducción temeraria. De hecho, aseguraron que en ningún momento tuvieron constancia de que se hubiera producido algún accidente durante el recorrido. Incluso, el director general de la marca alemana en España acusó al denunciante de intentar "chantajearle", dado el cargo que ostenta, algo que la víctima negó de forma categórica.

El juez admite que el denunciante actuó de modo "incomprensible" al interponer la denuncia cinco meses después y tras intentar contactar con Titos, pero esta conducta "no resta credibilidad a su testimonio"

En este sentido, el magistrado Roberto Ramos reconoce que el denunciante actuó de modo "un tanto peculiar o incluso incomprensible" tras los hechos, ya que dejó transcurrir cerca de cinco meses antes de interponer la denuncia en el Juzgado de Guardia de Vitoria –el accidente se produjo el 23 de septiembre de 2016 y la denuncia se formuló el 7 de febrero de 2017–. Da por acreditado que la víctima trató de ponerse en contacto por teléfono con el director de la planta de Mercedes-Benz, a quien incluso remitió dos correos electrónicos. El denunciante justificó al respecto que quería "empatizar" con el inductor del accidente. Por su parte, Titos considero que su actitud era "una especie de chantaje" ya que en los emails, enviados desde dos cuentas diferentes, "le invitaba a una comida en una bodega para hablar en un entorno más protegido". El juez, en todo caso, considera que los datos analizados en relación al comportamiento del perjudicado "carecen de relevancia o interés a la hora de restarle credibilidad o verosimilitud a su testimonio". "Son extraños, sí, pero nada más, sobre todo valorando el hecho de que no consta ningún dato que permita inferir que tenga una animadversión, inquina, odio o afán de perjudicar a los acusados", refleja en la sentencia, de 44 páginas.

Emilio Titos junto al rey Juan Carlos en una visita del monarca a la planta de Vitoria en 2014. (EFE)
Emilio Titos junto al rey Juan Carlos en una visita del monarca a la planta de Vitoria en 2014. (EFE)

Y más allá de esta "peculiar o incomprensible" forma de actuar, el magistrado pone de manifiesto que "desde el primer momento" el denunciante "ha mantenido una misma versión sobre lo ocurrido, siendo su testimonio persistente, coherente y lineal". Esto es, según remarca, "aunque su forma de proceder sea en cierta medida ilógica, ello no le resta credibilidad o verosimilitud a su testimonio, máxime cuando existen otros elementos probatorios que lo avalan o corroboran". Y entre los argumentos en contra de los acusados, el juez alude a que decidieron parar en su trayecto de vuelta a Vitoria en Peñacerrada, localidad "situada precisamente justo después del lugar donde ocurrió el accidente", cuando "no mucho tiempo antes ya habían hecho una parada" en su primera subida a Herrera, en el denominado balcón de La Rioja.

Esta conducta, según asevera, "permite intuir o inducir que más bien pararon para comentar lo que acababa de ocurrir y para elaborar desde este primer momento un plan sobre cómo debían actuar". En este sentido, rechaza el argumento de los acusados de que la parada obedecía a que iban a "decidir hacia dónde se dirigían", no sólo porque "bien podrían haberlo concretado" en la anterior parada, sino porque además el hijo, que trabaja en la planta de Vitoria de Mercedes-Benz, "ya había quedado en la empresa con otros compañeros de trabajo para enseñarles uno de los vehículos y poder probarlos, por lo que es evidente que él ya tenía una cita concertada y no tenía nada que comentar con su padre sobre el lugar al que iba a dirigirse".

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