el paseo nuevo de donostia estaba cerrado

Multa de 200 euros a una 'runner' al saltarse el precinto de seguridad por el temporal

Ha accedido a la zona cerrada al paso de peatones ante la presencia de agentes de los Bomberos, Protección Civil y Guardia Municipal, y haciendo caso omiso a las advertencias a golpe de silbato

Foto: Una ola rompe contra el Paseo Nuevo de San Sebastián. (EFE)
Una ola rompe contra el Paseo Nuevo de San Sebastián. (EFE)

Esta vez no ha sido un turista el que, en un ejercicio de imprudencia, ha decidido saltarse el precinto de seguridad del Paseo Nuevo de San Sebastián para lograr esa espectacular fotografía que acompaña a las grandes olas al golpear contra la costa donostiarra. En esta ocasión, quien ha decidido saltarse el cordón policial ha sido una joven corredora, que no ha tenido ningún reparo en acceder a la zona cerrada al paso por el fuerte temporal que azota estos días la Península, ante la presencia de agentes de los Bomberos, Protección Civil y Guardia Municipal —que iban a inspeccionaban el lugar para decidir si se procedía a su apertura o si por el contrario se mantenía cortado— y hacer caso omiso de sus advertencias.

A la carrera, se ha podido escapar de los agentes en su intento por detenerla, a golpe de silbato incluido, pero de lo que no se ha librado es de los 200 euros de multa con los que ha sido castigada por su conducta temeraria. A su llegada a la meta, situada al otro lado del Paseo Nuevo, dos agentes la aguardaban, no para otorgarle una medalla por su carrera sino para imponerle la sanción. Ahora, la corredora puede decir que ha subido a lo más alto del podio, ya que es la primera persona que ha sido sancionada este año en la capital guipuzcoana por saltarse el precinto de seguridad de una zona cerrada al paso de peatones por el fuerte temporal. La suya ha sido una medalla de oro a la temeridad.

La previsión meteorológica adversa, con intensas precipitaciones, fuertes rachas de viento e imponente olas en la costa, mantenía cerrado el Paseo Nuevo, lugar habitual de peregrinaje de numerosas personas cada vez que un temporal visita la capital guipuzcoana, por la alerta naranja decretada por impacto de olas en la costa. En torno a las 9:00, a la altura de la Sociedad Fotográfica, donde estaba establecido el precinto policial, una decena de miembros de los Bomberos, Protección Civil y Guardia Municipal se disponía a entrar a la zona para su inspección, de cara a determinar si se cumplían las mínimas condiciones para permitir de forma momentánea el paso de peatones, a la vista de que el temporal se había tomado un respiro antes de que la temida borrasca Gabriel y su ciclogénesis explosiva irrumpan con fuerza en España en las próximas horas.

En ese momento, un grupo de militares destinados en el cuartel de Loyola ha llegado corriendo hasta la valla y, al ver que el paseo estaba cerrado, se ha dado la vuelta. No ha hecho lo mismo, sin embargo, una joven 'runner' que iba a “escasos metros” detrás de ellos, que ha saltado el precinto policial como si no fuera con ella la cosa —“ni siquiera ha frenado”, señalan fuentes municipales que han presenciado la escena— y ha seguido a la carrera por el Paseo Nuevo haciendo “caso omiso” de las advertencias de los agentes. Ni el sonido de silbatos, según el relato de los testigos, ha parado a la corredora, que ha continuado hacia delante “a buen ritmo” hasta llegar al otro extremo, a la altura del Aquarium, donde ha vuelto a saltarse el cordón establecido, en esta ocasión una valla, para proseguir con su recorrido.

Pero al otro lado se encontraban varios agentes que habían sido advertidos de la llegada de la imprudente corredora y que la aguardaban con el premio de los 200 euros de multa. “Es increíble, le daba todo igual”, reprochan su conducta las mismas fuentes. Ante este episodio, el alcalde, Eneko Goia, ha defendido que la sanción “no es un capricho” y se impone por motivos de seguridad y no por razones económicas. “Desgraciadamente, cuando alguien no entiende eso, se sanciona”, ha señalado para insistir en su llamamiento a la ciudadanía de que respete las medidas que se adoptan para preservar la integridad de las personas ante los diversos temporales que azotan la costa donostiarra cada año.

La imposición de 200 euros de multa por saltarse el cordón policial en estos escenarios adversos es una medida que se recogía en una ordenanza municipal, si bien el ayuntamiento había optado en cierto modo por una aplicación flexible de la normativa y priorizar la labor de concienciación. Hasta el pasado año, cuando el consistorio se puso duro a la vista de que la situación se estaba volviendo “insostenible”, ya que numerosas personas accedían al Paseo Nuevo o al Peine del Viento pese a encontrarse cerrados al paso de peatones por las alertas meteorológicas, para ver las olas de cerca, con los riesgos que ello conllevaba. "Muchas personas no se dan cuenta de que este tipo de conductas ponen en riesgo su propia vida", siguen remarcando desde el ayuntamiento.

La joven corredora es la primera persona multada este año por saltarse el cordón policial en Donostia: en 2018, se impusieron una veintena de sanciones

La muerte, el 3 de enero de 2018, de dos vecinos de Vitoria al ser arrastrados al mar por una ola cuando contemplaban el oleaje en un espigón de Mutriku (Guipúzcoa) no sirvió para concienciar a los ciudadanos del riesgo que suponen las olas y, en los días posteriores a este trágico suceso, numerosas personas se saltaban la prohibición de acceder a las zonas próximas al mar en San Sebastián dejando de lado toda precaución para ver en primera línea los gigantescos castillos de agua golpeando contra la costa. En una misma mañana, la Guardia Municipal multó a 10 personas que se habían saltado el precinto de seguridad que impedía el acceso al Peine del Viento ante la alerta por riesgo marítimo-costero, con olas que superaban los seis metros de altura. En su conjunto, el pasado año se impusieron en torno a una veintena de sanciones por estas conductas imprudentes, según apuntan fuentes municipales.

El actual es el segundo temporal del año en la capital guipuzcoana y hasta la fecha no se había impuesto ninguna sanción. La llegada de la borrasca Gabriel, que desde este martes pone en alerta a 15 comunidades autónomas por fuerte viento —puede sobrepasar los 120 kilómetros por hora— y olas que pueden alcanzar los ocho metros de altura, ha obligado al ayuntamiento donostiarra a cerrar numerosos espacios de la ciudad, no solo paseos marítimos, por motivos de seguridad. Así, mantiene cerrados los parques, entre ellos el de Cristina Enea, mientras que el paso a Urgull, Miramar y Aiete está cortado de forma parcial. El Paseo Nuevo ha sido abierto a lo largo de la mañana, pero se volverá a cerrar en las próximas horas en función de la dureza con que golpee esta primera ciclogénesis explosiva del año.

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