descarta también la reforma estatutaria

Torra niega el plan de Urkullu de aprovechar la mayoría en Madrid como vía del 'procés'

Ambos mandatarios se reúnen por primera vez en Vitoria en un encuentro que evidencia las grandes diferencias existentes entre ambos gobiernos para avanzar en sus aspiraciones soberanistas

Foto: Urkullu y Torra, a las puertas de Ajuria Enea en Vitoria antes de mantener su encuentro. (EFE)
Urkullu y Torra, a las puertas de Ajuria Enea en Vitoria antes de mantener su encuentro. (EFE)

El encuentro que han mantenido hoy en Ajuria Enea el lehendakari Iñigo Urkullu y el president de la Generalitat Quim Torra, el primero entre ambos mandatarios, ha evidenciado las grandes diferencias que existen entre ambos gobiernos de cara a consumar las aspiraciones soberanistas. Por un lado, la vía de los acuerdos bilaterales con el Gobierno central que abandera el presidente vasco y, por otra, el choque de trenes con el Estado que promulga el independentismo catalán.

En este escenario, Urkullu ha trasladado a Torra la idoneidad de abandonar la vía de la unilateralidad, de los hechos consumados, para "hacer efectiva la vía de la distensión y del diálogo político e institucional". En concreto, le ha emplazado a "aprovechar la actual mayoría parlamentaria" que sustenta al Gobierno de Pedro Sánchez al defender que "hoy por hoy es una vía que puede propiciar un cauce de solución política" al proceso soberanista catalán "siempre que exista una auténtica voluntad de acuerdo". Sin embargo, el president de la Generalitat ha desechado este camino de aprovechar la actual correlación de fuerzas en el Congreso de los Diputados, como también abordar una solución al 'procés' desde la reforma estatutaria, ya que, según ha expuesto, la actuación del Govern está encaminada a "cómo ejercemos el derecho de autodeterminación" en respuesta a lo que "nos pide la ciudadanía". A este respecto, ha despreciado la fórmula de la reforma del Estatuto de Cataluña porque es una medida que defiende "una minoría" y se ha reafirmado en su voluntad de seguir adelante con el proceso independentista de forma unilateral. Según ha aseverado, el referéndum soberanista ilegal del 1-O, el encarcelamiento de los políticos independentistas y el "exilio" de algunos dirigentes catalanes "nos da la madurez suficiente como para reclamar con más fuerza el derecho de autodeterminación".

Torra niega el plan de Urkullu de aprovechar la mayoría en Madrid como vía del 'procés'

Escenificadas las diferencias en torno a la estrategia soberanista, la comparecencia de ambos mandatarios después de un encuentro-almuerzo en Ajuria Enea de poco más de una hora de duración ha constatado que el único punto de consenso entre ambos gobiernos está en la reivindicación de un nuevo modelo de Estado que reconozca la "realidad plurinacional". Hasta ahí. Porque después los caminos y los ritmos se separan. "Actualmente el ritmo hacia la libertad de ambas naciones es posible que no sea el mismo", ha admitido Torra. En esta línea, Urkullu ha reiterado su apuesta por avanzar en materia de autogobierno de manera "legal y pactada", por lo que ha insistido en la necesidad de aprovechar al actual correlación de fuerzas en el Congreso para "hacer efectiva la vía de la distensión y el diálogo político e institucional". Incluso, el lehendakari ha venido a reprochar la actuación del Govern. "Nada tiene que ver una demanda de mayor autogobierno con el riesgo de fractura social que se vive por cómo se aplica, se actúa y se utilizan los métodos para lo que pueden ser determinada aspiraciones que son absolutamente legítimas", ha aseverado.

Urkullu reprocha la actuación del Govern: "Nada tiene que ver una demanda de mayor autogobierno con el riesgo de fractura social por cómo se actúa"

En contraposición con la apuesta del Govern de materializar el derecho de autodeterminación a toda costa, y que es “absolutamente legítima”, Urkullu ha puesto en valor que el Ejecutivo de Vitoria apuesta por la vía del cumplimiento del Estatuto de Gernika de 1979, “consciente de la realidad plural que existe en el seno de la sociedad vasca". Así, la prioridad es “defender nuestro autogobierno singular” y, una vez reconocido, “aspirar a mas autogobierno adecuado a la realidad actual y en función del bien común de la sociedad”. Sus palabras han encontrado la réplica de Torra, quien ha asegurado que "la independencia es la mejor solución para nuestro país".

Ha sido un encuentro breve debido a la apretada agenda de ambos mandatarios, en especial del lehendakari, que ha encajado este encuentro institucional protocolario entre otros compromisos. Urkullu ha participado en la apertura del Año Judicial en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en Bilbao apenas dos horas antes de recibir a las 14.30 horas en Ajuria Enea al president de la Generalitat, y con posterioridad a esta cita tiene previsto presidir a las 17.00 horas la reunión del Consejo Asesor del Euskera. Por su parte, Torra ofrecerá a las 19.00 horas una conferencia en el Kursaal de San Sebastián organizada por la plataforma soberanista Gure Esku Dago (Está en nuestras manos), una especie de Asamblea Nacional Catalana (ANC) en el País Vasco. De forma previa, apenas media hora antes de su charla, mantendrá un breve encuentro en los cubos de Moneo con el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, que ha aprovechado la presencia del president en la capital guipuzcoana para conseguir la ansiada fotografía conjunta –ha convocado a los medios gráficos– después de que recientemente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo haya fallado que no tuvo un juicio justo en el 'caso Bateragune' con una sentencia que el independentismo catalán espera sea de utilidad y referencia de cara al proceso judicial abierto contra los políticos presos por el 'procés'.

Urkullu espera a la llegada de Torra a su llegada a Ajuria Enea. (EFE)
Urkullu espera a la llegada de Torra a su llegada a Ajuria Enea. (EFE)

Poco se sabe del contenido de su encuentro –la comparecencia conjunta ante los medios de comunicación ha finalizado antes de tiempo por los citados problemas de agenda–, si bien ayer, interpelado por este encuentro en la tradicional comparecencia de los martes tras el Consejo de Gobierno, el portavoz del Ejecutivo de Vitoria, Josu Erkoreka, había rechazado que Urkullu se fuera a ofrecer de entrada a Torra para mediar con el Gobierno español para avanzar en una posible solución al ‘procés’. “No le corresponde ofrecerse de entrada para una labor de este tipo”, argumentó el 'número 2' del Ejecutivo de Vitoria. Esta postura contrastaba con la que el lehendakari mantuvo el pasado año, cuando contactó con el expresident Carles Puigdemont para plantearle la idoneidad de convocar elecciones autonómicas que impidiera la suspensión de la autonomía de Cataluña ante la amenaza de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Entonces, a las puertas de la celebración del referéndum del 1-O, Urkullu, según ha sostenido, actuó “a instancias de parte” dentro de un papel discreto. “Se lo pidieron y tomó la iniciativa”, remarcó ayer Erkoreka para justificar su labor. No obstante, Urkullu ha intentado hoy sin éxito mediar entre Torra y Sánchez con una propuesta que ha recibido un sonoro portazo del president de la Generalitat.

Tampoco, en virtud de las palabras de Erkoreka, el lehendakari ha planteado a Torra la posibilidad de que el independentismo catalán reconsidere su negativa a avalar los Presupuestos Generales del Estado (PGE). De hecho, el PNV da por enterradas las cuentas de 2019 ante el veto del PDeCAT y ERC que se antoja irrevocable. Su presidente, Andoni Ortuzar, ha sido muy elocuente al respecto y ha afirmado que su formación no se va a “desgastar” en una negociación con el Ejecutivo de Sánchez que “no tiene visos de salir”.

Ambos mandatarios han querido trasladar una imagen de normalidad institucional ante un encuentro que no resulta especialmente cómodo para Urkullu, que descarta de forma rotunda aplicar el 'modelo catalán' para canalizar las aspiraciones soberanistas del País Vasco. Se ha buscado proyectar una imagen de normalidad a nivel institucional pero también de cordialidad a nivel personal tras el malestar que causó en Torra la visita que giró Urkullu a Oriol Junqueras en la cárcel de Lledoners el pasado mes de agosto, encuentro que el lehendakari enmarcó en “razones humanitarias”. Tras esta visita, Urkullu solicitó la excarcelación del dirigente de ERC al defender que su discurso pragmático podía ayudar a "rebajar la tensión" en Cataluña y a avanzar en una solución al proceso soberanista, palabras que no sentaron nada bien en la Generalitat al dejar el lehendakari fuera de su discurso a otros políticos que permanecen en prisión. Días después del encuentro con Junqueras, los dos presidentes mantuvieron una conversación telefónica para limar posibles asperezas. Hoy, Torra ha emplazado a Urkullu a visitar al resto de políticos independentistas catalanes, al igual que a Puigdemont y el resto de huidos, en lo que constituye "una invitación permanente". A este respecto, el lehendakari ha replicado que "no tengo problemas si así se me requiere y solicita", al tiempo que ha vuelto a exigir la puesta en libertad de los políticos presos por ser "injusta" la situación de prisión preventiva en la que se encuentran.

El encuentro de hoy, al menos, sí ha servido para recomponer las relaciones entre ambos gobiernos, las cuales, según reconocen ambos ejecutivos, se habían enfriado a raíz del 'procés' y del referéndum independentista del 1-O. Así, como ha expuesto Urkullu, se ha "actualizado la agenda de relaciones sectoriales" entre ambos gobiernos y se ha adoptado el compromiso de "retomar la agenda de colaboración en los diferentes ámbitos e iniciativas de interés común".

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