el mapa de adicciones cambia en cinco años

Cae el consumo de alcohol y tabaco en País Vasco y sube el de cannabis y psicofármacos

Especialmente llamativo es el incremento de la ingesta de psicofármacos entre la población, sobre todo entre las mujeres, lo que constituye "una problemática importante para la sociedad"

Foto: El consumo de drogas ha aumentado en el País Vasco en los últimos cinco años. (EC)
El consumo de drogas ha aumentado en el País Vasco en los últimos cinco años. (EC)

El mapa del consumo de drogas y otras adicciones "sin sustancia" ha cambiado de forma sustancial en el último lustro entre la población vasca. En estos últimos cinco años, el concumo de cigarrillos y la ingesta elevada de alcohol han descendido de manera relevante, mientras que se ha incrementado el consumo de cannabis y cocaína, así como de los psicofármacos, especialmente entre las mujeres en este último apartado. Así lo refleja la última 'Encuesta sobre adicciones' del Gobierno vasco, que sirve de base para el diseño de medidas y acciones para hacer frente a esta problemática en el País Vasco.

Especialmente llamativo es el incremento en el consumo de psicofármacos, que el Gobierno autonómico incluye dentro de las drogas por "generar adición", como deja constancia el consejero de Salud, Jon Darpón. Su ingesta, según pone de manifiesto, "tiene una problemática importante para la sociedad", a pesar de que son recetados por el sistema de Salud para determinadas enfermedades. "Una cosa es su utilización médica para combatir patologías fundamentalmente ligadas al sueño y a la ansiedad y otra es el consumo sin control médico y patológico, que tiene unos problemas indudables", asevera.

Los psicofármacos son la única sustancia que es consumida más por las mujeres en todas las franjas de edad entre la población del País Vasco

Los psicofármacos, además, son la única sustancia que es consumida más por las mujeres que por los hombres en todas las franjas de edad entre la población vasca, según pone de relieve la encuesta, que por primera vez ha incorporado la perspectiva de género en los consumos para obtener una mejor y "más exhaustiva" fotografía de las adicciones. En términos generales, el aumento en la prevalencia de la ingesta de psicofármacos es significativo, ya que el pasado año el 15,7% de la sociedad vasca recurrió a ellos, frente al 12,4% en 2012. Asimismo, el 30% de la ciudadanía admite haberlos tomado alguna vez a lo largo de su vida, cuando hace cinco años el porcentaje era del 22,4%.

A la vista de esta situación, el Gobierno de Iñigo Urkullu va a poner especial énfasis a la hora de concienciar sobre el consumo de psicofármacos, una práctica a la que hasta hace unos pocos años "no se prestaba atención", pero que ahora ha puesto en alerta a los "países occidentales" por su ingesta, que además se produce a edades cada vez más tardías. Así, en el País Vasco la edad de inicio del consumo de estas sustancias se sitúa "alrededor de los 40 años".

En el País Vasco se consumen más drogas ilegales y a edades más tardías: el cannabis sigue siendo la más consumida, a gran distancia del resto

También se ha retrasado el consumo de las diferentes drogas ilegales entre la población vasca en el último lustro (cocaína, cannabis, speed, anfetaminas, heroína...). Sin embargo, la ingesta de estas sustancias ha crecido en los últimos cinco años, lo que lleva a la conclusión de que en el País Vasco se consumen más drogas ilegales y a edades más tardías. El cannabis sigue siendo la sustancia ilegal más consumida, a gran distancia del resto. En los últimos 12 meses, lo ha consumido el 8,6% de la población vasca, frente al 6,3% de 2012, si bien estas cifras están todavía lejos de las registradas en el periodo previo a la crisis, ya que en 2006 fumaba cannabis el 14% de la ciudadanía. Esta droga es consumida más por los jóvenes de entre 15 y 24 años —el 16,4% asegura haberla tomado en el último año— y, sobre todo, entre los hombres —el 8,8 % frente al 3,7 % de las mujeres—. A este respecto, la edad de inicio se mantiene entre los 18 y 19 años.

Las autoridades sanitarias vascas no ocultan su "preocupación" por el consumo de cannabis, ya que "parece" haberse instaurado entre la población que se trata de una droga "blanda" y que "no tiene consecuencias para la salud", pero "en realidad sí que las tiene", por lo que el Gobierno va a incidir en la concienciación sobre su no consumo, en especial entre la población joven.

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón, en el Parlamento. (EFE)
El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón, en el Parlamento. (EFE)

El consumo del resto de drogas ilegales, según celebra el Gobierno vasco, es "muy minoritario", ya que el 1,9% de la ciudadanía asegura haberlas probado alguna vez en el último año, si bien se ha registrado un incremento en los últimos cinco años, cuando el porcentaje era del 1,3%. De entre estas sustancias, la cocaína es la más consumida, hasta el punto de que su ingesta se ha duplicado en el último lustro, ya que el 1,4% de la población la tomó en 2017 frente al 0,6% en 2012. En todo caso, la prevalencia sigue por debajo de los niveles de 2004, cuando la cocaína era consumida por el 3,4% de los vascos.

Por su parte, el consumo de speed, anfetaminas y ácido se mantiene en "niveles minoritarios", en torno al 1% de la población, al igual que el éxtasis, cuya ingesta ha subido de forma ligera, aunque apenas implica al 0,4% de la ciudadanía. A este respecto, el consumo de heroína es "muy marginal", hasta el punto de que el Gobierno vasco no tiene puesto el foco en esta sustancia en el ámbito de la prevención. "Son cifras bajísimas y por eso no hay necesidad de hacer hincapié", argumenta Darpón. En su conjunto, la edad de inicio en el consumo de estas drogas ilegales, a excepción del cannabis, se ha retrasado hasta los 21 años, ya que en 2012 se situaba en los 19,9 años.

La prevalencia del consumo de tabaco se sitúa en las tasas más bajas de los últimos 25 años: la tasa de fumadores habituales cae un 8,4% en 10 años

Frente a estos incrementos, el País Vasco ha registrado un notable descenso en el consumo de tabaco y alcohol en grandes cantidades. Es más, en la actualidad se dan las tasas más bajas de los últimos 25 años en relación con la prevalencia del consumo de cigarrillos. La tasa de fumadores habituales ha caído más de un 8% en la última década, al pasar del 30,5% en 2008 al 22,1% el pasado año. Los no fumadores suponen ya tres de cada cuatro ciudadanos. Además, no solo fuman menos personas sino que quienes lo hace consumen cada vez un menor número de cigarrillos. Por género, fuman más los hombres (el 25,6%) que las mujeres (18,6%), y en relación a la edad hay diferencias elocuentes: ellos fuman más entre los 45-74 años (28,2%) y las mujeres entre los 15-44 años (20,5%). Esto se debe, según expone el consejero de Sanidad, al "cambio social" que se ha producido en los últimos años y que ha llevado a las féminas a introducirse en el mundo del tabaco a edades más tempranas.

En relación al alcohol, se constata que ha bajado la proporción de quienes realizan un consumo excesivo o de riesgo, tanto entre semana —el 0,4% en 2017 frente al 2,5% en 2012— como durante los fines de semana —el 8,1% el año pasado frente al 11,3% de cinco años antes—. También se ha registrado una disminución significativa del porcentaje de quienes realizan botellón de forma semanal, al caer del 5,1% al 1,1% en el último lustro. Esta práctica, en todo caso, sigue todavía instaurada entre la población de 15 a 34 años, ya que el 35% de este colectivo ha realizado botellón en el último año.

Pese a este descenso del consumo, el alcohol sigue siendo "la principal droga de riesgo", ya que está "muy introducida" en la sociedad al estar asociada al "ocio, a la cocina y a las relaciones personales". Por ello, y pese a que el Ejecutivo de Vitoria es "moderadamente optimista" con relación a la reducción del consumo de alcohol entre la población en el futuro, la ingesta de bebidas con graduación seguirá siendo "el principal caballo de batalla" de las autoridades sanitarias vascas, junto al consumo de tabaco. "Todavía nos quedan muchos retos por afrontar", advierte Darpón.

Salvo en el caso de los psicofármacos, las prevalencias son mayores entre los hombres en todos los casos. No obstante, "no hay tanta diferencia por género" en las edades de inicio en el consumo de sustancias. La población vasca empieza a beber y/o fumar entre los 16 y 17 años, prueba el cannabis en torno a los 18,6 años y recurre a los psicofármacos a partir de los 40 años.

Crecen los juegos de azar

La última 'Encuesta sobre adicciones' en el País Vasco, realizada mediante entrevistas domiciliarias a 2.013 residentes de entre 15 y 74 años, también pone de manifiesto que ha aumentado la participación en los juegos de azar. Así, en la actualidad, el 25,7% de la población participa en loterías y quinielas al menos una vez por semana, frente al 22,4% que lo hacía en 2012. Las loterías y quinielas son, con gran diferencia, el tipo de juego más frecuente, por delante a mucha distancia por las apuestas deportivas que, sin embargo, han aumentado de forma significativa en el último lustro, al pasar del 0,2% al 1,7%. Por su parte, el juego en las tragaperras, el bingo o el casino registra una "disminución paulatina". En este sentido, la proporción de quienes mantienen pautas de riesgo se mantiene —el 0,6% de la población—, triplicando la prevalencia del juego entre los hombres al de las mujeres.

País Vasco

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