Pili Zabala: de estrella de Podemos a dejar la política, ninguneada y harta del clientelismo
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no volverá a ser candidata a lendakari

Pili Zabala: de estrella de Podemos a dejar la política, ninguneada y harta del clientelismo

La candidata a lendakari de la formación morada abandonará la política al término de la legislatura tras un corto viaje marcado por la desilusión: "Yo vine a humanizar la política"

placeholder Foto: Pili Zabala se saluda con el lendakari, Iñigo Urkullu, en los pasillos del Parlamento Vasco. (EFE)
Pili Zabala se saluda con el lendakari, Iñigo Urkullu, en los pasillos del Parlamento Vasco. (EFE)

20 de julio de 2016. El anuncio de Podemos en el País Vasco de que Pili Zabala, hermana de un miembro de ETA asesinado por el GAL, va a ser la candidata a lendakari causa sorpresa a nivel interno en la formación morada. 10 de agosto de 2018, cuando aún no se ha cumplido el ecuador de la legislatura en el País Vasco, a nadie en las filas del partido de Pablo Iglesias le ha pillado por sorpresa el anuncio de abandonar la política al término del actual ciclo legislativo por parte de quien fuera el gran fichaje mediático de cara a las pasadas elecciones vascas. ¿Por qué y cómo se ha llegado a esta situación en apenas dos años?

La explicación se podría resumir en que el reto de la política le ha venido muy grande a esta odontóloga y profesora, y que ella, a nivel personal, se ha sentido desplazada y, en cierto modo, ninguneada por la dirección del partido. El principio del fin de Zabala como política está en las propias elecciones vascas del 25 de septiembre de 2016, donde Podemos cosechó un gran fracaso en las urnas. Impulsada por el éxito electoral en los dos comicios generales anteriores, cuando arrasó en el País Vasco, la formación morada aspiraba en sus previsiones más optimistas a disputar Ajuria Enea al todopoderoso PNV, pero sufrió un duro varapalo al quedarse muy por detrás de los 'jeltzales' (28 escaños) y de EH Bildu (18). El partido de Iglesias logró únicamente 11 de los 75 asientos del Parlamento Vasco, a tan solo dos de un PSOE que cosechó sus peores resultados de la historia y de un PP que acentuó su caída.

Foto: Pablo iglesias, en un mitin de la campaña vasca con Pili Zabala (2d) y Lánder Martínez (dcha). (EFE)

La respuesta interna no se hizo esperar y, apenas unos días después de los comicios, Zabala desaparecía de la primera línea política al dejar la dirección de Podemos la portavocía del grupo parlamentario en manos de Lander Martínez, hoy responsable del partido en el País Vasco. Quien había sido el rostro de Podemos en el pretendido asalto a Ajuria Enea fue nombrada presidenta del grupo parlamentario, un cargo simbólico sin ningún efecto práctico que ni siquiera está reglamentado en la Cámara vasca. La desastrosa campaña electoral, en la que Zabala no llegó a posicionarse ante las numerosas cuestiones de peso de la realidad vasca, como la soberanía del País Vasco o el derecho a decidir -"lo importante no es lo que yo o el partido piense", alegó-, fue una pesada losa que la relegó ya a las primeras de cambio a un segundo plano.

Sus intervenciones en la Cámara vasca han sido escasas, apenas una veintena en estos dos años, y sin apenas relevancia. De hecho, se puede decir que su 'momento estelar', el de mayor carga política y afectiva, fue un pregunta que provocó el silencio y el balbuceo del presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, cuando esta le interpeló en un debate televisivo entre los diferentes candidatos a lendakari si le consideraba una víctima del terrorismo en su condición de hermana de Joxi Zabala, el joven miembro ETA secuestrado, torturado, asesinado y enterrado en cal viva por los GAL junto a Joxean Lasa en 1983.

Foto: Los candidatos a lehendakari del PNV, Iñigo Urkullu (2-d); Podemos, Pili Zabala (2-i); PSE, Idoia Mendia (d); y PP, Alfonso Alonso (i), y la cabeza de lista de EH Bildu por Álava, Miren Larrion. (EFE)

Zabala, que siempre ha exhibido un discurso contundente de rechazo a la violencia, se irá al final de la legislatura, según sus palabras, desilusionada por la política. "Hoy se hace política para criticar, para desgastar al adversario, para desprestigiar a las personas, y yo vine a humanizar la política", ha dicho. Su despedida de la política, anunciada en pleno periodo vacacional a través de una entrevista en el 'Diario Vasco', ni siquiera ha sido comunicada previamente a sus compañeros de partido -algunos dentro del partido no se habían enterado de su marcha hasta esta semana-, algo sintomático que evidencia el distanciamiento existente a nivel personal.

"No se pueden permitir las malas prácticas, el clientelismo y el enchufismo. Esto es corrupción", ha reprochado al anunciar su marcha de la política

El viaje político de ida y vuelta de Zabala apenas va a durar cuatro años, momento en el que regresará a su actividad. "Al ser funcionaria de carrera volveré a mi puesto de trabajo", ha afirmado. No ha durado tanto la ilusión, que finalizó apenas emprendió el viaje. "No se pueden permitir las malas prácticas, el clientelismo y el enchufismo. Esto es corrupción", ha reprochado en su despedida en unas manifestaciones que, si bien ha desligado de Podemos, donde hay "mucha gente muy honesta", bien pueden interpretarse en clave interna.

Porque la pregunta está ahí. ¿Se marcha o le han empujado a irse? "Cumplió un papel en su momento", asegura un alto cargo del partido en el País Vasco, dejando entrever que el partido da a Zabala por amortizada. No va a ser candidata a lendakari de nuevo por deseo personal pero tampoco el partido iba a contar con ella para aspirar a Ajuria Enea. En este escenario, se trataba de un adiós esperado. El qué (la noticia de su marcha) no ha sorprendido, pero sí ha causado asombro el cómo y el cuándo.

Zabala llegó a liderar la plancha de Podemos a última hora después de que la formación morada fracasara en su intento de fichar a la magistrada del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco Garbiñe Biurrun, que coqueteó con el partido hasta que rechazó la propuesta. Su perfil encajaba con el de una mujer euskaldún e independiente que buscaba la entonces secretaria general del partido en el País Vasco y actual diputada, Nagua Alba, quien conocía a Zabala desde hacía años a través de su entorno familiar. Pero su apuesta por una mujer que nunca ha ocultado su falta de tabla política fracasó de forma estrepitosa.

Foto: La candidata a 'lehendakari' por Podemos, Pili Zabala. (EFE)
La incógnita de Pili Zabala (como política)
José Mari Alonso. San Sebastián

Sin peso político en la Cámara vasca, Zabala permaneció fuera de la actividad parlamentaria por espacio de medio año por una baja médica hasta que se reincorporó a su puesto en febrero. Algunas fuentes de Podemos consideran que fue en este periodo cuando tomó la decisión de dejar la política al término de la actual legislatura. Hay quien incluso a nivel interno dudaba de que fuera a volver al Parlamento tras la baja. "Tal y como transcurren las circunstancias, y tal y como está establecida hoy en día la política, no es un mundo que me apetezca continuar explorando. Ya he conocido lo que tenía que conocer", justifica la presidenta del grupo parlamentario, que rehúsa confirmar si seguirá vinculada en el futuro al proyecto de Podemos.

Antes de las elecciones, Zabala tuvo que dar explicaciones tras conocerse que su casa forma parte de un complejo de lujo en Zarautz

En este corto trayecto político, Zabala se ha tenido que enfrentar a su inexperiencia política sin apenas ataques personales hacia su figura, pero también ha tenido que lidiar con la polémica. Antes de las elecciones autonómicas, la aspirante a lendakari de Podemos tuvo que dar explicaciones tras publicarse en la televisión vasca un reportaje sobre su vida personal en el que los televidentes advirtieron de que su casa forma parte de un complejo de lujo en Zarautz en el que las viviendas cuestan en torno a un millón de euros, algo que chocaba con el ideario de la formación morada. Zabala, aunque en una notable menor dimensión, sufrió en sus carnes lo que después vivirían Pablo Iglesias e Irene Montero por la compra de su chalé en Madrid. Entonces, la candidata a lendakari aseguró que afrontó la compra de la casa con la indemnización que recibió tras un accidente de tráfico en el que sufrió la amputación de dos falanges del dedo índice de la mano derecha, lo que afectaba a su profesión de odontóloga.

Zabala no ha dudado en acudir a colegios y a aquellos foros en los que se le requería para exponer su experiencia como víctima del GAL junto a damnificados por ETA dentro de las iniciativas que ha puesto en marcha el Gobierno vasco para fomentar la convivencia y para evitar que regrese el terrible pasado de dolor, para que las nuevas generaciones se conciencien de la necesidad de no emprender de nuevo la vía de la violencia. Este camino lo seguirá transitando cuando se requieran sus pasos. Pero su recorrido por la arena política ha entrado ya en vía muerta. La actual política, según lamenta con tono de reproche, "no es un servicio público honesto ni beneficioso para la sociedad".

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