ambos se reunieron el miércoles en la moncloa

Ortuzar traslada a Sánchez el apoyo del PNV para agotar la legislatura y desgastar a Rivera

El PNV y el presidente del Gobierno sellan un compromiso de estabilidad, con la predisposición 'jeltzale' a avalar los PGE y la voluntad del Ejecutivo a abordar la transferencia de competencias

Foto: Sánchez y Ortuzar durante una reunión en 2016 en el Congreso de los Diputados. (EFE)
Sánchez y Ortuzar durante una reunión en 2016 en el Congreso de los Diputados. (EFE)

El PNV ha ofrecido todo su apoyo a Pedro Sánchez para contribuir a la estabilidad del Gobierno que permita agotar la legislatura y evitar unas elecciones anticipadas que puedan favorecer a quien es el principal enemigo del nacionalismo vasco, Albert Rivera. La formación 'jeltzale' no quiere ni imaginarse un escenario con el líder de Ciudadanos en La Moncloa, ya que no solo supondría un serio revés en su pretensión de lograr mayores competencias para el País Vasco, sino que además amenaza con vaciar de algunos contenidos el autogobierno vasco.

Con Rivera liderando las encuestas electorales, el PNV busca que el paso del tiempo desgaste al líder de Ciudadanos, que debe jugar bien sus bazas en el tablero político que se ha abierto tras prosperar la moción de censura contra Mariano Rajoy y que ha dejado a la formación naranja en un escenario complicado de cara a la próxima cita con las urnas. En este contexto, la formación 'jeltzale' ha mostrado su respaldo sin fisuras a un gobierno que está necesitado de acuerdos a múltiples bandas para poder agotar la legislatura, tal y como pretende Sánchez. El presidente del Gobierno quiere al PNV como aliado consciente de que su apoyo en el Congreso puede resultar fundamental para poder retrasar las elecciones hasta 2020 y llegar a esta cita en plenitud y con las mayores garantías. La necesidad es mutua y, por ello, el PNV y Sánchez han sellado el compromiso para colaborar en la legislatura, lo que, en términos generales, implica la predisposición del PNV a avalar los primeros presupuestos del PSOE y la voluntad del Ejecutivo de abordar a corto plazo la transferencia de competencias a Vitoria.

El compromiso fue adoptado en una reunión que mantuvo Sánchez el pasado miércoles con el líder del PNV, Andoni Ortuzar, en La Moncloa, según han confirmado fuentes de la formación ‘jeltzale’. Fue un encuentro de algo más dos horas alejado de los focos mediáticos en el que ambos líderes mostraron su predisposición a favorecer un clima de entendimiento que derive en acuedos importantes de cara a agotar la legislatura.

La reunión, que el propio Ortuzar ha tildado de "positiva" para los intereses del PNV, se enmarca dentro de los encuentros que Sánchez está celebrando con las fuerzas que posibilitaron su llegada a La Moncloa, según apuntan fuentes socialistas, que rechazan que Sánchez haya alcanzado compromisos concretos con el PNV a cambio de su apoyo a las cuentas de 2019. De momento, el presidente del Gobierno ha mostrado públicamente su pretensión de atender a la que es una histórica reivindicación del nacionalismo vasco, el acercamiento de los presos de ETA a cárceles vascas. Las palabras de Sánchez de este lunes en su primera entrevista como presidente del Gobierno de que es “evidente” que la política penitenciaria debe ser “distinta” tras la disolución de ETA ha generado ya una amplia ola de optimismo que ha sumado a EH Bildu y Podemos. El Gobierno vasco ha celebrado estas manifestaciones, que abren una “perspectiva interesante”, según ha resaltado el secretario de Paz y Convivencia, Jonan Fernández. Ahora, el Ejecutivo de Iñigo Urkullu trasladará al Gobierno su plan sobre los presos de ETA que ya hizo llegar al anterior presidente Mariano Rajoy y que contempla alejar a los más de 250 etarras que permanecen recluidos en prisiones españolas a una distancia máxima de 250 kilómetros del País Vasco. Este documento contiene una lista de diez prisiones en las que se ubicarían a los presos etarras.

Las palabras de Sánchez de que habrá "una política penitenciaria distinta" genera una ola de optimismo en el País Vasco que suma a PNV, Bildu y Podemos

El PNV, que gobierna en coalición con el PSE en el Gobierno vasco y en las principales instituciones de la comunidad, quiere que el clima de entendimiento que existe con los socialistas se traduzca a la vuelta de las vacaciones del verano en una negociación efectiva para abordar la transferencia de competencias que faltan por "completar" del Estatuto, con dos grandes prioridades: Prisiones y la gestión del régimen de la Seguridad Social. Por lo pronto, en el Gobierno vasco existe optimismo de cara a la transferencia de la política penitenciaria. Si bien recelan del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, el Ejecutivo de Urkullu y el PNV ven factible que Sánchez se preste a atender esta reivindicación, que se plasma en el acuerdo de gobierno suscrito entre el PNV y el PSE. El portavoz del Gobierno de Vitoria, Josu Erkoreka, ha mantenido contacto con la ministra de Administración Territorial, Meritxell Batet, de cara a abordar en los próximos meses estas dos grandes demandas, que forman parte del listado de 37 materias pendientes de transferir recogidas en el Estatuto de Gernika que ha elaborado el Ejecutivo vasco.

El PSOE es consciente de la importancia de tener como aliado al PNV. Su secretario general de Coordinación Territorial, Santos Cerdán, ha tildado de "socio prioritario" a la formación de Ortuzar, que facilitó la caía de Rajoy y la llegada de Sánchez a La Moncloa apenas nueve días después de salvar al anterior presidente del Gobierno con su aval en el Congreso a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Ahora, Ortuzar ya ha trasladado a Sánchez su predisposición a negociar las cuentas del próximo año durante la reunión del pasado miércoles, a la que también asistió el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban. Mientras tanto, el PNV confía en que el Ejecutivo de Sánchez respalde los acuerdos pactados con el PP y que conllevan importantes inversiones para el País Vasco, con un calendario de inversiones potente hasta 2023 para la llegada de la alta velocidad. Además, la formación nacionalista confía en que el presidente del Ejecutivo desbloquee algunos conflictos competenciales entre los gobiernos español y vasco que se encuentran en la Justicia tras los "ataques" al autogobierno vasco del gabinete de Rajoy.

Tanto Sánchez como Ortuzar coincidieron en la necesidad de tumbar algunas de las leyes del PP, en particular la denominada Ley Mordaza. La reunión, la primera que mantienen desde la llegada del líder socialista a La Moncloa, precederá al encuentro que el presidente del Gobierno mantendrá en las próximas semanas con Urkullu. El del lehendakari será el primer encuentro con los presidentes autonómicos que mantendrá Sánchez, que ha establecido una agenda de reuniones para los próximos meses en función de la antigüedad de los estatutos de cada comunidad autónoma (el del País Vasco es el que tiene más años).

Aún no hay fecha para el encuentro, si bien la cita tendrá lugar "lo antes posible", en función del "cruce de agendas", según apunta Erkoreka. A este respecto, Urkullu ya ha trasladado a Sánchez la necesidad de entablar un "diálogo sincero" para avanzar en la mejora del autogobierno vasco. De este modo, en "los próximos días" tendrá lugar una reunión que servirá para evidenciar la buena sintonía que ya existe entre ambos ejecutivos y que puede derivar en acuerdos de calado a modo de transferencia de competencias al País Vasco antes de unas elecciones que ambas partes desean para 2020.

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