Independencia de Cataluña: Plebiscito y cadena humana: la ANC vasca eleva la presión independentista en la calle
plan de acción de la plataforma soberanista

Plebiscito y cadena humana: la 'ANC vasca' eleva la presión independentista en la calle

Gure Esku Dago unirá en junio las tres capitales vascas y celebrará en noviembre una consulta en San Sebastián para promover un "pacto de país" por el derecho a decidir antes de las elecciones de 2019

Foto: Participantes en la cadena humana por el derecho a decidir organizada por Gure Esku Dago en 2014. (EFE)
Participantes en la cadena humana por el derecho a decidir organizada por Gure Esku Dago en 2014. (EFE)

Con las elecciones municipales y forales de 2019 oteándose ya en el horizonte, la plataforma soberanista vasca Gure Esku Dago (está en nuestras manos) va a llevar a cabo una serie de iniciativas a lo largo de este año encaminadas a elevar la presión independentista en la calle que incluye una cadena humana por el derecho a decidir que unirá las tres capitales vascas y un plebiscito en San Sebastián.

A un año de los comicios, la que viene a ser una especie de Asamblea Nacional Catalana (ANC) en el País Vasco busca que la cuestión soberanista marque la agenda política a partir de la presión social. El modelo está en Cataluña. Su pretensión es articular con carácter previo a la cita con las urnas de 2019 una especie de "pacto de país" que aglutine a partidos, sindicatos y organismos de los diferentes ámbitos que tenga su desarrollo tras los comicios. Para ello, considera fundamental tejer las complicidades necesarias desde la fuerza de la calle.

El desafío secesionista de Cataluña y la ponencia de autogobierno del Parlamento vasco son la "tormenta perfecta" para la presión soberanista

Esta plataforma entiende que el actual escenario político y social constituye la "tormenta perfecta" para ejercer esta presión soberanista, con el desafío secesionista de Cataluña vigente y los trabajos de la ponencia de autogobierno creada en el Parlamento vasco para abordar la reforma del Estatuto de Gernika, en la que el PNV ha planteado que se reconozca como principio el "ejercicio del derecho democrático de la ciudadanía vasca a decidir su estructura política y su régimen de convivencia", dentro de "un nuevo marco político de relación Euskadi-Estado basado en la singularidad y la bilateralidad". Igualmente, Gure Esku Dago también se apoya en el escenario abierto por el PSOE con su propuesta para la reforma constitucional o el debate que se está planteando en la UE sobre el modelo territorial.

En este contexto, la gran cita para exhibir músculo soberanista es la cadena humana del 10 de junio que unirá San Sebastián y Vitoria por Bilbao, y con la que se pretende movilizar a más de 100.000 personas a lo largo de los 200 kilómetros de recorrido. Esta cadena concluirá a las puertas del Parlamento vasco por su simbolismo, ya que, según defiende, es en la Cámara de Vitoria donde debe cuajar el acuerdo político por el derecho a decidir. La plataforma abrió hace algo más de un mes en su página web las inscripciones para participar en esta iniciativa, que conlleva un pago de cinco euros para costear el pañuelo con el que se quiere unir a las tres capitales vascas.

La organización de una cadena humana por el derecho a decidir no es algo nuevo para esta plataforma creada por el mundo 'abertzale' para liderar el secesionismo vasco, cuya primera gran acción fue una iniciativa similar en 2014 que unió Pamplona con Durango (Vizcaya) a semejanza de la que había celebrado un año antes la ANC en Cataluña para reivindicar la independencia. Entonces, según sus cifras, se movilizaron cerca de 150.000 personas. La cadena humana del 10 de junio dará paso a la presentación de un "pacto ciudadano" que incluirá "2019 razones por las que la sociedad vasca quiere decidir su futuro". Este documento servirá de base para promover ese "pacto de país" que Gure Esku Dago anhela alcanzar para abrir a partir de las elecciones del próximo año "un nuevo ciclo soberanista".

El otro gran hito será la celebración el 18 de noviembre de un plebiscito soberanista en San Sebastián en la que será la primera ocasión en la que las urnas llegan a una de las tres capitales vascas. El referéndum en la capital guipuzcoana forma parte de la campaña de celebración de consultas populares independentistas en la que está inmersa esta ANC vasca desde 2016 y que hasta la fecha ha llegado a unos 180 municipios del País Vasco y Navarra. Sin embargo, está dinámica no está contando con el respaldo de la población, ya que en la mayoría de los municipios apenas se ha movilizado al 20-25% de los ciudadanos a pesar de tratarse de históricos bastiones 'abertzales' como Hernani o Mondragón. Muchas de estas consultas no han llegado a movilizar ni tan siquiera al electorado de EH Bildu en las elecciones municipales.

La ciudadanía está dando la espalda a las consultas soberanistas, que apenas movilizan al 20-25% de la población, incluso en los bastiones 'abertzales'

Estas consultas soberanistas no cuentan con apoyo institucional de forma oficial pero sí gozan del respaldo explícito del PNV, EH Bildu y Podemos, que defienden que se lleve a cabo este "ejercicio de democracia". Así, cargos políticos e institucionales de estas tres formaciones han votado en algunas de las consultas celebradas. Este mismo miércoles, la presentación de la consulta de San Sebastián, celebrada en el ayuntamiento donostiarra, ha contado con la participación de ediles del PNV y EH Bildu.

Con la cita de San Sebastián, que coincidirá en fechas con el referéndum organizado en Irún, la segunda localidad más poblada de Guipúzcoa y controlada por el PSE, la plataforma soberanista pretende poner fin 'a lo grande' con las consultas populares en el País Vasco. Vitoria también está en los planes de Gure Esku Dago antes de cerrar este 'ciclo vasco' pero la llegada a la capital vasca menos independentista está en estos momentos en el aire por las dificultades que se está encontrando para contar con el apoyo necesario.

Una joven escribe su voto mientras espera en la cola para participar en la consulta soberanista de noviembre en Getxo. (EFE)
Una joven escribe su voto mientras espera en la cola para participar en la consulta soberanista de noviembre en Getxo. (EFE)

Pero antes de la capital guipuzcoana, que cuenta con una población por encima de los 185.000 habitantes, habrá otras consultas. Las urnas llegarán este 6 de mayo a una veintena de municipios, entre ellos los vizcaínos Portugalete, Zamudio y Muskiz o la navarra Estella. Getxo, con cerca de 80.000 habitantes, ha sido hasta el momento la localidad más poblada en celebrar este tipo de consultas, el pasado 5 de noviembre. Y el resultado fue un rotundo fracaso ya que apenas participó el 11% de los vecinos mayores de 16 años, la edad mínima estipulada por Gure Esku Dago con vista a lograr una mayor participación.

Ya para 2019 el radio de acción se centrará en Navarra, a donde las consultas populares apenas han llegado hasta la fecha a una treintena de municipios controlados por el independentismo y sin gran repercusión social —en Alsasua, sin ir más lejos, solo logró movilizar al 17% de los vecinos—. De hecho, "reforzar" la actuación en Navarra constituye una prioridad para Gure Esku Dago, según se recoge en su plan de acción de 2018, a la vista de las trascendentales elecciones forales, en las que el Gobierno nacionalista de Uxue Barkos se juega su continuidad al frente de la Comunidad Foral con las encuestas en su contra.

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