se inaugura este domingo en Bayona

Polémica por una escultura con un hacha (emblema de ETA) para celebrar el desarme

Víctimas exigen al Gobierno que "presione" a Francia para impedir el monolito, un hacha invertida que ejerce de tronco del Árbol de Gernika

Foto: Escultura con un hacha invertida que se inaugurará el 8 de abril en Bayona. (Bake Bidea)
Escultura con un hacha invertida que se inaugurará el 8 de abril en Bayona. (Bake Bidea)

Los autoproclamados como 'artesanos de la paz', aquellos que ejercen de mediadores de ETA en el camino hacia el final de su trayectoria, han organizado para este fin de semana en la localidad francesa de Bayona un programa de actos para conmemorar el primer aniversario de la escenificación del desarme parcial de la banda terrorista que está provocando una fuerte polémica al incluir la inauguración de una escultura que se sustenta en un hacha, el emblema de ETA (el hacha con una serpiente enrollada es el símbolo que identifica a la organización terrorista).

La pieza, obra del artista guipuzcoano Koldobika Jauregi, es un hacha invertida que ejerce de tronco de un árbol que constituye una clara referencia al Árbol de Gernika, símbolo histórico del autogobierno vasco. El ayuntamiento de Bayona ha avalado la colocación de esta escultura de acero y hierro, bautizada como 'Arbolaren Egia (La verdad del árbol)', que se va a inaugurar en la mañana de este domingo en la explanada Roland Barthes de la localidad francesa.

La instalación de este monolito ha provocado la denuncia de víctimas de ETA, que han emplazado al Gobierno español a actuar contra esta "ofensa". El colectivo de víctimas del País Vasco, Covite, ha exigido al Ejecutivo que "despliegue su aparato diplomático y presione" a Francia para que "repruebe" su colocación. La asociación denuncia que la escultura es "una afrenta más a la dignidad de la sociedad española y de las víctimas del terrorismo" que se suma al "teatro del falso desarme de Bayona" de hace un año o a las "informaciones falsas" difundidas por la izquierda 'abertzale' sobre cambios en la política penitenciaria francesa. "¿Aceptaría el país galo que se colocara una esvástica invertida para conmemorar el final del Holocausto?", se ha preguntado su presidenta, Consuelo Ordóñez, quien ha censurado que es "inconcebible" que "cualquier vulneración grave de los derechos humanos se convierta en aceptable si la protagonista es ETA".

Las protestas también han llegado desde la Asociación de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo (ACFSEVT), que ha reclamado al Gobierno que solicite a Francia que impida la colocación de la escultura. Este colectivo se ha puesto en contacto con el Ministerio del Interior a través de la Dirección de Atención a las Víctimas para que actúe contra lo que constituye "un homenaje a lo que llaman otras víctimas, que son los asesinos o los simpatizantes de los asesinos".

El artista defiende que su pretensión es significar el fin de la violencia terrorista: "El hacha vuelve a la tierra, de donde nunca tendría que haber salido"

Ante esta polémica, el escultor ha defendido que su pretensión ha sido significar que se ha acabado la violencia de la banda terrorista. El monolito, según ha señalado, refleja el árbol "bajo el que empezaron los fueros" de los vascos y que llevaría "otra vez al diálogo". "El hacha no está levantado porque no tiene ningún sentido, y vuelve a la tierra, de donde nunca tendría que haber salido", ha argumentado en Radio Euskadi.

La inauguración de la escultura, a la que acudirá el alcalde de la localidad, Jean-René Etchegaray, uno de los autodenominados 'artesanos de la paz', constituye el colofón a las actividades que han organizado quienes ejercen el papel de mediadores de ETA en colaboración con Bake Bidea, el foro social para "impulsar el proceso de paz". Precisamente, este organismo ha abierto una campaña de crowdfunding para sufragar el coste de la escultura, del que no se dan cifras. "El final de la violencia trae consigo el final de sus símbolos. El hacha, característica de ETA, aparece invertida, simbolizando el final de una era. Como dice el proverbio: El árbol es tan generoso que le da su madera al hacha que lo hace caer", sostiene el autor de la obra en la página web de Bake Bidea para explicar su sentido. El hacha, según apunta, se convierte en "el nido del árbol", que "para los vascos históricamente representa el lugar de discusión" con el Árbol de Gernika como "alma" del País Vasco.

Contribuir a la financiación de este proyecto, según sostiene Bake Bidea, es formar parte de "una dinámica de paz", ser "socio en el desarrollo del proceso de paz en el País Vasco" y dejar a las generaciones futuras un monolito que "representará una parte de la historia de este territorio". Los patrocinadores económicos de la escultura recibirán una invitación para el acto de inauguración de la misma, al que acudirán destacados dirigentes de la izquierda 'abertzale'.

Las celebraciones para conmemorar el primer aniversario del falso desarme completo de ETA se iniciarán este mismo viernes con un "Foro por la Paz" dedicado a las "víctimas del conflicto vasco" y a los presos de ETA que se celebrará en Bayona y la cercana localidad de Biarritz. Según ha informado la organización, la primera jornada contará con la participación del portavoz de los 'artesanos de la paz', Michel Berhokoirigoin, el presidente del Instituto de Varenne, Jean-Pierre Massias, y el alcalde de Rentería (Guipúzcoa), Julen Mendoza, de EH Bildu, así como "una víctima de ETA y otra de los GAL", entre otros.

País Vasco

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