los sindicatos tildan de "inaceptables" las propuestas

La Ertzaintza, en pie de guerra laboral a las puertas de la visita de los ultras del Marsella

Las reuniones de Seguridad con los sindicatos para avanzar en la modernización de la Brigada Móvil afloran las discrepancias: Erne alerta de que los agentes estarán con el "ánimo penoso" este jueves

Foto: Un 'ertzaina' interviene durante la batalla campal entre hinchas del Athletic y el Spartak el pasado 22 de febrero durante la cual murió un agente. (EFE)
Un 'ertzaina' interviene durante la batalla campal entre hinchas del Athletic y el Spartak el pasado 22 de febrero durante la cual murió un agente. (EFE)

Tres semanas después de la muerte del 'ertzaina' Inocencio Alonso durante la batalla campal entre aficionados del Athletic y el Spartak de Moscú a las puertas de San Mamés con motivo del encuentro de la Europa League, la llegada este jueves a Bilbao de aficionados radicales del Olympique de Marsella vuelve a poner a prueba el dispositivo diseñado por el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco. Y el escenario de partida, según advierte el sindicato mayoritario Erne, no va a ser el más adecuado, ya que el operativo se va a desarrollar entre la “crispación” y el “ánimo penoso” de los agentes de la Ertzaintza que integran la Brigada Móvil, la unidad antidisturbios de la policía autonómica, ante la negativa de la dirección a atender sus peticiones para mejorar sus condiciones laborales y de seguridad.

Las reuniones que ha mantenido este martes Seguridad con los diferentes sindicatos por separado para abordar la demandada modernización y reorganización de la Brigada Móvil ha provocado el descontento generalizado de las centrales por la negativa del Departamento a asumir sus más básicas reivindicaciones. Todos coinciden en que son “inaceptables” las propuestas que plantea la dirección de la Ertzaintza y que el acuerdo está a día de hoy muy lejano. El más duro ha sido Erne, que ha tildado la reunión de “fracaso absoluto” y ha advertido del “cabreo" e "indignación” que existe entre los integrantes de la Unidad Móvil ante lo que consideran una actitud de “imposición” por parte del Gobierno vasco.

A la vista de esta situación, Erne ya ha hecho un llamamiento al resto de centrales a “retomar la confrontación” con diferentes movilizaciones desde una “posición de unidad”. En todo caso, el sindicato mayoritario descarta la posibilidad de que los miembros de la Brigada Móvil lleven a cabo una huelga encubierta este jueves mediante bajas médicas generalizadas, tal y como había amenazado en caso de no llegar a un acuerdo antes de la celebración del encuentro de Europa League. Pero quienes integren el dispositivo de seguridad con motivo del partido van a acudir a su puesto de trabajo con el “ánimo penoso”, según alerta el secretario general de la central, Roberto Seijo, que denuncia la pretensión del Departamento de Seguridad de “imponer unos calendarios esclavistas” a la Brigada Móvil.

Erne llama al resto de centrales a "retomar la confrontación", si bien Esan, el segundo sindicato, se desmarca: "Es momento de la negociación"

La falta de acuerdo hace que la presencia en Bilbao de los ultras del Olympique, que ya crearon numerosos incidentes hace dos años en la capital vizcaína, llegue con la Brigada Móvil de la Ertzaintza en pie de guerra por sus condiciones laborales. En todo caso, el llamamiento de Erne al enfrentamiento no ha encontrado la respuesta positiva del segundo sindicato más importante, Esan, al que pertenecía Inocencio Alonso, que considera que “no es el momento de la confrontación y sí de la negociación”. A pesar de que la reunión bilateral con el departamento ha sido “muy tensa, agria, con momentos de gran tensión y con reproches mutuos”, esta central aprecia que Seguridad “no está cerrada en banda” a llegar a consensos, por lo que "existen visos de llegar a un acuerdo”. Por ello, como sostiene su secretario general, Eneko Urkijo, no es momento de ser “inflexible” en los postulados. “Ya habrá momentos de ser más duros”, asegura el responsable del sindicato, quien no duda de la “profesionalidad” de la Ertzaintza de cara a este jueves. Por su parte, el sindicato Euspel se muestra muy crítico ante unas propuestas que considera “inadmisibles” y ELA califica de "insatisfactoria" la reunión, ya que Seguridad "se niega" a abordar las problemáticas estructurales de la policía autonómica.

El principal motivo de confrontación alude a la unificación de las dos secciones actuales de la Brigada Móvil —la de grupos generales y la de apoyo— y sus horarios. Los sindicatos exigen medidas para racionalizar las jornadas laborales atendiendo, además, a la edad de los agentes (el 80% tiene más de 50 años). Inocencio Alonso, de 51 años, falleció de un infarto en pleno enfrentamiento entre ultras del Athletic y el Spartak cuando su jornada laboral alcanzaba en ese momento las 13 horas. El Departamento de Seguridad ofrece una mejor regulación del horario si todos los agentes de la Brigada Móvil asumen una jornada de nueve horas y media, frente al tradicional horario de retén, pero es una línea roja que los sindicatos no están dispuestos a traspasar.

Seguridad plantea que todos los agentes de la Brigada Móvil asuman una jornada de nueve horas y media, pero los sindicatos no lo aceptan

“No vamos a permitir esta imposición. El horario de retén debe permanecer y, si es imposible que todos pasen a este horario, hay que regular de una manera concisa los turnos de las semanas de trabajo, y si estos se ven alterados, tener una compensación, tal y como marca el convenio”, asevera Urkijo. Seijo, por su parte, sostiene que esta “imposición” es de por sí una barrera infranqueable que hace imposible abordar el resto de reivindicaciones. Afirma que este horario, que se puede alargar "a las 12 o 13 horas" si se cuentan los traslados a los domicilios, “no lo tiene ningún trabajador de la función pública y seguramente tampoco en la empresa privada”. En la actualidad, de los 380 agentes que componen la Brigada Móvil, unos 200 siguen el ciclo básico de la unidad, con turnos de 16 horas de retén más otras jornadas de entrenamiento y trabajo operativo, y 180 integran el grupo de apoyo, cuyo horario “impuesto” de nueve horas y media “sin formación, ni entrenamientos ni derecho a manutención” es el que Seguridad pretende aplicar a todos los antidisturbios.

Las centrales sostienen que el horario de retén para todos los agentes es la mejor opción para organizar los diferentes servicios. Sin embargo, el Departamento de Seguridad defiende que la modalidad de horarios que propone "rompe definitivamente con las jornadas continuadas de 16 horas y ocho de pernocta adoptada cuando las necesidades de servicio eran de carácter más reactivo". Su propuesta, argumenta, es "más coherente con las necesidades de conciliación familiar, permite unificar programas y métodos de entrenamiento, así como su planificación anual, y se ajusta bien a las funciones y a los servicios más preventivos que ofrece la Brigada Móvil en la actualidad".

La confrontación que mantienen los sindicatos y la dirección de la Ertzaintza por las condiciones laborales alcanzó sus mayores cotas el pasado 1 de marzo con la concentración que llevaron a cabo a las puertas del Parlamento Vasco más de 200 agentes, que llegaron a sobrepasar el cordón policial de seguridad para increpar a la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, y al lendakari, Iñigo Urkullu. La respuesta del Gobierno vasco fue anunciar la aplicación de las sanciones recogidas en la Ley de Seguridad Ciudadana aprobada por el PP, conocida como 'ley mordaza', a los sindicatos convocantes de la movilización: Erne, ELA y Sipe.

En este escenario de ánimos encendidos, las diferentes partes rebajaron las tensiones la pasada semana durante la reunión del Consejo de la Ertzaintza, donde sindicatos y Seguridad se dieron un voto de confianza de cara a la negociación para la modernización de la Brigada Móvil. Sin embargo, esta tregua apenas ha durado una semana, ya que las reuniones bilaterales de este martes, encabezadas por el viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, han provocado que afloren las discrepancias y tensiones existentes. Las reuniones seguirán en los próximos días —el lunes ya hay convocados nuevos encuentros para avanzar en las negociaciones— sin la unidad de acción sindical que demanda Erne. En todo caso, Esan advierte de que retomará las medidas de presión junto “a los sindicatos que estén de acuerdo” si observa que las reuniones solo buscan que el Departamento de Seguridad “gane tiempo”.

Los sindicatos alertan de que el “descontento” no solo afecta a la Brigada Móvil sino que es generalizado en las diferentes unidades. Más allá de los horarios, el departamento liderado por Beltrán de Heredia incluye en su propuesta, que consta de siete puntos, la renovación generacional de la Brigada Móvil, el examen de los mecanismos de máxima permanencia (está vigente un tope de 20 años para los antidisturbios), la promoción de reconocimientos médicos específicos a todo el personal o la mejora en equipamientos y elementos de dotación, como escudos o cascos. A este último respecto, los sindicatos exigen que se vuelva a permitir el uso de las pelotas de goma, prohibidas a raíz de la muerte de Iñigo Cabacas, el joven seguidor del Athletic que falleció en 2012 a consecuencia de un pelotazo lanzado por la Ertzaintza durante unos incidentes con motivo del encuentro de Europa League entre el club bilbaíno y el Schalke 04.

En su valoración de las reuniones de este martes, el Departamento de Seguridad afirma que estos encuentros "han puesto de manifiesto la necesidad de avanzar en la búsqueda de acuerdos para la modernización de la Brigada Móvil". Por ello, confía en que la nueva ronda de reuniones bilaterales que tendrá lugar el próximo lunes posibilite "avanzar en la negociación y tratar de cerrar acuerdos".

El Gobierno vasco descarta pedir apoyo a la Policía Nacional o la Guardia Civil para el dispositivo de seguridad ante la llegada de ultras del Olympique

Con lo sucedido durante el último encuentro europeo en la mente, la Ertzaintza va a reforzar el dispositivo de seguridad de este jueves en previsión de incidentes por la presencia de los ultras del Olympique. El operativo que se va a desplegar con motivo del partido, calificado de alto riesgo, va a incluir efectivos de otras comisarías del País Vasco para intentar tener bajo control en todo momento a los aficionados franceses y evitar posibles percances con la hinchada rojiblanca. Con motivo del partido ante el Spartak, se movilizó a medio millar de 'ertzainas'. A este respecto, el secretario de Seguridad del Estado, José Antonio Nieto, dejó entrever este lunes en la SER que el dispositivo desplegado por la presencia de los radicales rusos hubiera sido más efectivo de haber contado con el apoyo de las Fuerzas de Seguridad del Estado (FSE), y tendió la mano al Gobierno vasco para reforzar la seguridad este jueves con agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Pero el Ejecutivo de Vitoria se ha apresurado a rechazar esta posibilidad por medio de su portavoz, Josu Erkoreka. “La Ertzaintza es una policía integral que cuenta con los recursos y medios para atender y dar una respuesta satisfactoria a las demandas de la sociedad vasca”, ha replicado.

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