el crematorio inade fue pionero en este servicio hace dos años

Cómo despedirte de tu caballo a su muerte: crece el interés por la incineración individual

La demanda de este servicio específico "va poco a poco creciendo", si bien todavía hay un "gran desconocimiento" entre los dueños de caballos o ponis sobre la posibilidad de este último adiós

Foto: Un caballo en un prado. (EFE)
Un caballo en un prado. (EFE)

¿Dónde puedo incinerar de forma individual a mi caballo para conservar sus cenizas? Lorea Polo no sabía dónde remitir a aquellas personas que contactaban con el crematorio de animales de compañía que regenta en Orozco (Vizcaya) interesadas en este servicio. El paulatino incremento de llamadas llevó a esta veterinaria a informarse para poder dar una respuesta. Y la respuesta se encontraba muy lejos, en Alemania y Holanda, a donde derivaba a los dueños de estos animales, con el elevado coste que suponía. Era el año 2015, el crematorio de animales de compañía Inade apenas llevaba cuatro años en funcionamiento, pero por entonces Polo ya tenía la necesidad de contar con un horno crematorio de mayor capacidad debido a que la creciente demanda de incineración de mascotas había dejado pequeño el horno para las quemas colectivas.

La elevada inversión requerida ejercía de freno, pero la conjunción necesidad empresarial y creciente interés por un servicio que estaba disponible a más de un millar de kilómetros largos le hizo pisar el acelerador. "De repente nos metimos en todo el jaleo", expone. Se adquirió un horno para hacer las incineraciones colectivas de mascotas y las individuales de caballos, y se encargó un camión autorizado "a medida" con una grúa para recoger al animal a su muerte. Este fuerte desembolso económico, que fue avalado por la sociedad de garantía Oinarri, derivó hace ahora casi dos años en la puesta en marcha en la primera empresa en España en ofrecer un servicio específico de incineración individual de caballos.

El proceso de incineración para los equinos tarda unas 10 horas frente a los 90 minutos que exigen las mascotas: el resultado son 15 kilos de cenizas

En Inade se han incinerado caballos, ponis y burros de forma individual. Las limitaciones vienen impuestas por el tamaño del horno y del vehículo de transporte, que no puede soportar más de 800 kilos de peso. Esto es, no se podría incinerar un elefante. El proceso de incineración para los equinos tarda alrededor de 10 horas (al que hay que añadir el tiempo que requiere que el horno se enfríe para sacar las cenizas) en función del tamaño del animal, frente a los 90 minutos que requieren las mascotas. El resultado son 15 kilos de cenizas. Aunque no es obligatorio llevárselas, hasta la fecha en Inade todas han ido a parar a manos de los dueños del animal. "¿Qué hacen con ellas? No sé, lo desconozco", señala Polo. El coste del servicio, por lo general, no supone un freno para los propietarios de los animales, ya que por norma general tienen un nivel adquisitivo alto. Mantener un caballo en una hípica ronda entre los 400-500 euros mensuales y "la incineración no les supone un sobrecoste grande". Les mueve dar una despedida digna y afectuosa al caballo, que viven entre 20 y 30 años, y mantener su recuerdo.

Una deportista rusa afincada en España llevó a incinerar su caballo de los Juegos Olímpicos: quiso estar presente durante todo el largo proceso

Son apenas dos años de vida pero tiempo suficiente para muchas historias personales. Como la reciente de una deportista rusa afincada en España que llevó a incinerar el caballo con el que compitió en los Juegos Olímpicos. Muy afectada por su muerte, quiso estar presente en todo momento durante el largo proceso de la incineración. Incluso, participó en la extracción de las cenizas del horno. Es el caso más 'extremo'. Otras personas, en cambio, prefieren no acudir porque "están muy tocadas a nivel afectivo" y "no se encuentran con fuerzas para venir aquí". También entra en juego el factor de la distancia para limitar la presencia de los dueños en estas instalaciones vizcaínas.

Lorea Polo, responsable del crematorio Inade, posa junto al personal de la compañía.
Lorea Polo, responsable del crematorio Inade, posa junto al personal de la compañía.

Hay muchas historias diferentes detrás de cada caballo, pero el caso de los ponis comparte hasta la fecha el mismo patrón: Padres que regalaron un ejemplar a su hijo cuando era pequeño y desde entonces ha permanecido en el hogar paterno hasta su fallecimiento. "Tiene una gran carga afectiva porque el poni está ligado a la infancia de los hijos. Su figura ha sido una parte importante en la vida de sus hijos", señala Polo.

La demanda de este servicio específico de incineración individual para animales grandes "va poco a poco creciendo", en especial en los últimos meses, cuando se han incrementado las consultas de "forma considerable", si bien Polo admite que todo va "más lento de lo que esperábamos" en un principio. "Todavía nos queda mucho por andar", precisa. Pero la responsable de Inade irradia optimismo. Hasta hace unos pocos años la incineración individual de mascotas era "algo residual" y a día de hoy es un negocio que ha florecido mucho en España con multitud de hornos crematorios repartidos por todo el país. "El porcentaje de incineraciones individuales de mascotas con respecto a las colectivas ha aumentado una barbaridad y creemos que con los caballos va a pasar lo mismo", señala.

"Nos está costando mucho llegar al cliente. Muchos dueños de caballos no saben que existe la posibilidad de incinerarlo de forma individual"

Antes si no se incineraba a los animales de compañía era más bien por "vergüenza", por el qué van a pesar de mí. "A la gente le daba sonrojo pedir que se incinerara a su mascota, pero ahora todo ha cambiado y está a la orden del día". En el caso de la incineración de caballos es distinto. Es más una cuestión de "desconocimiento" sobre la existencia de este servicio. "Muchos dueños de caballos no saben que existe esta posibilidad. Existe un gran desconocimiento todavía. No lo demandan porque no saben que existe", afirma. Así, lo "complicado" está siendo llegar al cliente. "Nos está costando mucho llegar al cliente final". Se trata, por tanto, de dar a conocer el servicio. Y el boca a boca ya está haciendo su trabajo. "Está viniendo gente por recomendación de personas que han utilizado este servicio y están satisfechos con el resultado", indica.

También hay que tener en cuenta que "el 90%" de los caballos que se tienen por ocio cuenta con un seguro que el dueño paga de por vida, de modo que cuando fallece la compañía se encarga de llevar el animal a un horno de grandes dimensiones. En el caso de las mascotas, las clínicas veterinarias informan a los dueños de las diferentes opciones, pero en relación a los caballos las hípicas "normalmente no están muy por la labor" de las incineraciones individuales. Cuentan con el servicio que ofrece el seguro y "no quieren complicaciones". Pero, como remarca Polo, "el cliente final tiene que conocer que existe esta posibilidad".

"El porcentaje de incineraciones individuales de mascotas ha aumentado una barbaridad y creemos que con los caballos va a pasar lo mismo"

Los propietarios que requieren este tipo de servicios están muy unidos a sus animales, por lo que es "fundamental" generar "confianza" en que el adiós será adecuado. ¿Cómo se logra? "Innovando". ¿Es posible innovar en un proceso tan 'definido' como la incineración de caballos? Sí en el ámbito de la "transparencia". Para disipar las posibles desconfianzas que pueden surgir sobre el proceso Inade ofrece "un servicio a la carta" que incluye videoconferencias en el momento de introducir el animal en el horno. No es una cuestión baladí. Un cliente extranjero incidió mucho en que quería cerciorarse de que se trataba de su caballo y mediante videoconferencia pudo reconocer su marca en la cabeza antes de que fuera introducido en el horno. Y es que son muchas las cuestiones que preocupan a los propietarios de estos animales para contratar este servicio de cara a su despedida. "Nos hacen muchas preguntas y hay que hacer que el cliente se quede tranquilo con el servicio que va a recibir. Todo lo que se hace en materia de innovación es en este camino de la transparencia para que el dueño del animal sepa que se trabaja con seriedad", subraya Polo.

Folleto del crematorio Inade que ofrece la incineración de caballos.
Folleto del crematorio Inade que ofrece la incineración de caballos.

El servicio que ofrece este crematorio ha llegado a la zona de Toledo. En todo caso, la principal demanda procede "con diferencia" de Cataluña. ¿El motivo? "Es una cuestión cultural", considera Polo. En Cataluña "van un paso por delante" en este ámbito, existe una concepción cultural similar a la de Inglaterra, donde pueden existir cerca de medio centenar de incineradoras individuales de caballos (de hecho Polo tuvo que comprar el horno en este país dado que en España "no había quién nos lo fabricara"). A Inade han llegado llamadas del sur de España, de Andalucía, pero no se ha pasado de ahí y el servicio no ha llegado todavía a esta zona. En muchas ocasiones, según expone Polo, los propietarios de los caballos tienen amplias de extensiones de terreno y lo que hacen es pedir una autorización especial al municipio para enterrarlos en la finca.

El enterramiento de manera descontrolada está prohibido para todo tipo de animales en virtud de una normativa europea que contempla cuantiosas sanciones económicas para quienes la infrinjan. Las opciones para los animales no destinados al consumo humano son la incineración o el entierro en un cementerio de animales, si bien existen permisos especiales. En el País Vasco, por ejemplo, puede darse el caso de que un animal muera en la zona alta del monte Gorbea y "se permita dejarlo ahí porque no se puede acceder a él para su traslado".

Inade fue pionero en España en un servicio, el de la incineración de caballos o ponis, que desde hace poco tiempo se oferta en un crematorio de mascotas de la zona de Levante. Polo ve positiva esta nueva oferta. De hecho, afirma que se puso en contacto con el responsable de la empresa cuando se enteró de que iba a ofrecer este servicio. "Lo importante es que la gente conozca el servicio. Además, es bueno que el cliente pueda decidir", expone, convencida de que se pueden generar sinergias entre ambas empresas. "Hay que dar a conocer este servicio", remarca. Por ello, en su caso, ha potenciado las acciones en las redes sociales y ha renovado recientemente la página web —"cada vez hay más gente que busca en Google 'incineración de caballos'"—, que estará disponible también en inglés y francés. El mercado galo, según señala, es "muy interesante".

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