Violencia en el fútbol: Quienes nos tiraban de todo no era gente extranjera: eran de Herri Norte y sus amigos. Noticias de País Vasco
muerte de un 'ertzaina' en los incidentes de bilbao

"Quienes nos tiraban de todo no era gente extranjera: eran de Herri Norte y sus amigos"

Un agente que estaba junto al 'ertzaina' fallecido relata que la batalla campal se inició por los radicales del Athletic: "Así de triste suena, pero eran todos vascos los que fueron a la caza de los rusos"

Foto: Carga polical en la explanada de San Mamés durante la batalla campal entre ambas aficiones. (EFE)
Carga polical en la explanada de San Mamés durante la batalla campal entre ambas aficiones. (EFE)

—¿Puede marcar la muerte de vuestro compañero un antes y un después?

—Esto se repite constantemente. En todas las actuaciones, un día tras otro.

La sincera respuesta de un compañero del 'ertzaina' fallecido este pasado jueves durante la batalla campal en las inmediaciones de San Mamés entre los aficionados del Athletic y el Spartak de Moscú con motivo del encuentro de fútbol de Europa League golpea muy fuerte. El fallecimiento de Inocencio Alonso, que se desplomó tras sufrir un infarto durante los violentos altercados, ha provocado "rabia" en la plantilla "hasta unos niveles inimaginables", pero no ha modificado "ni un ápice" la "indignación" que existe en las filas de la Policía vasca con la dirección del Departamento de Seguridad por un modelo policial y unas condiciones laborales "deplorables".

"Quienes nos tiraban de todo no era gente extranjera: eran de Herri Norte y sus amigos"

El 'antes y el después' se dio hace seis años. El 'antes y después' lo marca el asesinado de Iñigo Cabacas, el joven seguidor del Athletic que falleció a causa del impacto en la cabeza de una pelota de goma lanzada por la Ertzaintza durante los incidentes registrados tras un partido de la misma competición europea contra el Schalke 04. Entonces, según coinciden en denunciar los sindicatos, "ya fuimos abandonados a nuestra suerte" al decretarse la prohibición del uso de las escopetas lanzapelotas, dejando a los agentes con el "único arma del cuerpo a cuerpo" para defenderse.

En la noche de este jueves negro en Bilbao los agentes se vieron en medio de un cruce de bengalas entre las hinchadas de ambos equipos. Se temía a los aficionados rusos, considerados los más peligrosos de Europa, pero quienes participaron en el operativo lo tienen claro: los incidentes los iniciaron los integrantes de la peña radical del Athletic, Herri Norte Taldea. "Los causantes de todos los altercados han sido los radicales de Herri Norte, ya que fueron los que provocaron todos los incidentes", denuncia Esan, el sindicato al que pertenecía el fallecido, de 51 años y natural de la localidad vizcaína de Ermua.

"Los causantes de todos los altercados han sido los radicales de Herri Norte: fueron los que provocaron todos los incidentes", denuncia el sindicato Esan

Su versión de que los altercados se originaron por el lanzamiento de objetos y bengalas por parte de los radicales del Athletic a los aficionados rusos a su llegada a la explanada de San Mamés escoltados por la Ertzaintza la corroboran testigos presenciales, vídeos que circulan por las redes sociales y agentes que participaron en el operativo. Es el caso, por ejemplo, de un 'ertzaina' de la Brigada Móvil que se encontraba "al lado" de Inocencio Alonso cuando este "cayó" desplomado "en la carga que se hizo" en la explanada del estadio, y que hace un relato de lo vivido en un mensaje remitido a sus compañeros vía WhatsApp y que está circulando por toda la plantilla. "Lo fácil es culpar a los de fuera y no es así", señala. Aquellos que "nos tiraban de todo no era gente extranjera, no. Eran de Herri Norte y sus amigos los que provocaron lo de ayer. Sí, vosotros, los valientes que vais en manada, tapados, armados y atacáis solo cuando estáis juntos y por la espalda o desde lejos…, cobardes de mierda", afirma indignado.

La Ertzaintza incautó puños americanos, porras extensibles, martillos, piedras, palos con puntas, bengalas, botellas con gasolina o petardos modificados a aficionados radicales del Athletic en los prolegómenos del partido dentro del dispositivo de seguridad, según la relación de objetos de 'guerra' que detalla este agente. "Sí. Todo eso a los hinchas del Athletic de Bilbao. Sí, así de triste suena, pero eran todos vascos los que fueron a la caza de los rusos y los únicos responsables de lo ocurrido. Gente de aquí. Fueron de caza a por los rusos, eran pocos y fueron a por ellos armados, lanzándoles de todo sin contemplar que ahí en medio hay familias con gente mayor, niños…", censura en su mensaje.

"Quienes nos tiraban de todo no era gente extranjera: eran de Herri Norte y sus amigos"

En su escrito, el agente da cuenta de las situaciones vividas este jueves, las caras de "miedo" de los aficionados al fútbol, las "miradas de terror en los ojos de la gente normal", los "lloros" de la gente mayor "porque no pueden correr para salir de ahí", los "abrazos" de los padres a sus hijos por "temor a ser alcanzados" por algún objeto... También alude a las "miradas de gratitud" de aquellos ciudadanos a quienes protegieron entre una lluvia de objetos y bengalas (él mismo afirma que hizo de escudo al recibir "un botellazo en casco y hombro" que "podría haber dado" a un señora) Todas estas situaciones, "junto a la pérdida de un compañero por la mera diversión de un grupo de (...) es lo que marca de verdad, y más cuando nuestros dirigentes nos venden sus estadísticas y culpando a los de fuera", clama este 'ertzaina', quien, dentro de la rabia acumulada, no pasa por alto los agradecimientos "de verdad" por los "mensajes de ánimo de la gente 'normal', la gente ajena a la violencia independientemente de sus ideas".

La Ertzaintza incautó puños americanos, porras extensibles, martillos, botellas con gasolina o petardos modificados a aficionados del Athletic

Tras los incidentes vividos, Esan ha exigido al Athletic que "expulse de una vez por todas" a los miembros de esta peña del club, "tal y como han hecho otros equipos". Por su parte, el presidente del club bilbaíno, Josu Urrutia, se ha limitado a anunciar que se "tomarán medidas" contra aquellos socios que se demuestre estuvieron implicados en los altercados, aunque sin especificar qué tipo de acciones. El sindicato Erne, mayoritario en la Ertzaintza, también apunta a la culpabilidad de Herri Norte Taldea en la muerte del agente. "Hay unos responsables directos del fallecimiento, quienes ejercen la violencia mediante convocatorias que incitan a la misma", señala su secretario general Roberto Seijo.

No se trata de algo puntual. Bilbao lleva ocho años de incidentes en partidos internacionales de la UEFA. Schalke 04, Olympique de Marsella, Appoel, Zenit... Y dentro de poco, en octavos de final de la Europa League, llegan de nuevo los ultras del Olympique, cuya presencia en febrero de 2016 ya originó graves altercados en el centro de la ciudad, con dos 'ertzainas' heridos. "Estos hechos se producen partido tras partido y las instituciones y los responsables políticos no adoptan medidas”, denuncia Seijo.

Duras críticas a Seguridad

Se apunta a Herri Norte Taldea por su actitud activa pero también a la dirección de la Seguridad del Gobierno vasco por su "inacción" ante los "graves conflictos laborales y de modelo policial" en los que está inmersa la Ertzaintza. De hecho, la Policía vasca es ahora un polvorín. Duelen las condiciones en las que se tiene que ir a la 'guerra' —el sindicato profesional Sipe, el más elocuente, habla de "juguetes"— y ahora duele sobremanera la actuación de la dirección de la Ertzaintza tras la muerte de un compañero. La consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, ha insistido en desligar el fallecimiento del agente con los altercados entre las dos hinchadas porque "no ha sido fruto de ningún contacto durante la intervención" de la Policía. "Lo único que le importa es que no se relacione la muerte con el operativo desplegado en San Mamés", denuncia un agente.

Los sindicatos critican que el fallecido llevaba 13 horas trabajando: la consejera replica que el horario de la Brigada Móvil fue pactado con ellos hace años

La consejera ha detallado que el agente "se encontró indispuesto al bajarse de la furgoneta" cuando se iniciaba la batalla campal y "sufrió un desfallecimiento". La autopsia ha confirmado que fue una "muerte natural", recalca Beltrán de Heredia tras acudir junto al 'lehendakari' Iñigo Urkullu al tanatorio municipal de Ermua donde este viernes se ha velado el cadáver del agente fallecido. Ante su relato, los sindicatos replican que a Beltrán de Heredia “no le interesa decir que el agente llevaba 13 horas seguidas trabajando”. Afirman que el agente entró a las 7.00 horas de la mañana a trabajar en la sede de la Policía vasca de Iurreta y dos horas después ya se encontraba en Bilbao para trabajar en el operativo desplegado en previsión de disturbios. El agente sufrió una parada cardiorrespiratoria en torno a las 20.00 horas, cuando se inició una batalla campal en la explanada de San Mamés a la llegada de los aficionados del Spartak, que venían escoltados por la Ertzaintza. Ante estas manifestaciones, Beltrán de Heredia responde a los sindicatos que el horario que efectuaron los agentes de la Brigada Móvil en Bilbao "fue pactado con los sindicatos hace varios años".

"Quienes nos tiraban de todo no era gente extranjera: eran de Herri Norte y sus amigos"

El sindicato Esan ha reclamado que se considere el fallecimiento del agente como "muerte violenta", pero el Departamento de Seguridad lo cataloga como "muerte en acto de servicio". "Ya no es cuestión de condiciones laborales, de salario o de modelo policial. Estamos hablando de vida", censura Seijo, quien pone voz al "hartazgo" que existe entre la plantilla de la Ertzaintza. "Y yo soy el más racional", remarca.

Lo dice porque los agentes están utilizando palabras muy gruesas en estas últimas horas. "La gente está muy quemada", defiende otro 'ertzaina'. Los grupos de WhatsApp que comparten los agentes echan humo ante numerosos mensajes de denuncia. Entre ellos también está la carta escrita por un agente que firma la misiva como "un 'ertzaina' con 23 años de antigüedad" y que enumera una serie de motivos para pedir la dimisión de Beltrán de Heredia. "No crea que le escribo desde el calentón por el compañero tristemente fallecido en los aledaños de San Mamés. No, no. Esto se veía venir desde hace tiempo cuando no se le ocurrió mejor idea que retirar el material antidisturbios por pura sumisión ante la izquierda radical por un hecho aislado [en alusión a la muerte de Cabacas], sostiene.

"Quienes nos tiraban de todo no era gente extranjera: eran de Herri Norte y sus amigos"

En su caso particular, da cuenta de la "impotencia" que siente al tener que utilizar "un disparador de espuma que tiene menos alcance que una piedra y que lo que hace es que el que perturba el orden público busque el cuerpo a cuerpo con nosotros ya que sabe que no le va a pasar nada con los tapones de espuma". En el escrito, deja constancia de que la consejera, y, ya es difícil, ha logrado la "total y absoluta cohesión sindical" contra el Departamento de Seguridad. Y finaliza su alegato con una petición de dimisión "aunque solo por vergüenza, esa que no ha tenido para salir a explicar el penoso dispositivo de San Mamés. ¡Qué fácil es siempre buscar y culpar a otros cuando una es la principal culpable!".

No solo se pide la dimisión de la consejera. Erne y Esan hacen extensible esta petición al viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, y al director de la Ertzaintza, Gervasio Gabirondo, quienes se encontraban en una feria policial en Madrid, a "más de 400 kilómetros de distancia", aun a sabiendas de que se iba a 'armar gorda' en Bilbao. Porque se daba por hecho que iba a haber incidentes estando de por medio los hinchas del Spartak, que acumulan un sinfín de altercados en sus salidas por Europa con el fútbol como excusa. El partido estaba catalogado de "alto riesgo" y el dispositivo se seguridad había duplicado el número de agentes desplegados, con 500 'ertzainas', un centenar de policías municipales y 200 agentes de seguridad privada contratados por el Athletic. Los sindicatos niegan estas cifras. Esan afirma que en el momento de los disturbios en la explanada de San Mamés estaban activos 216 miembros de la Brigada Móvil y 150 de Protección Ciudadana. De ellos, sostiene el sindicato, nueve cayeron heridos y cuatro han tenido que coger la baja laboral. Los incidentes se saldaron con nueve detenidos, tres rusos, un polaco y cinco vascos, que pasaron a disposición judicial y quedaron en libertad el sábado por la mañana.

Inocencio cayó desplomado al suelo, donde fue atendido por sus compañeros, entre ellos su hermano, también miembro de la Brigada Móvil, entre un fuego cruzado de bengalas entre ambas hinchadas. "Nos sentimos abandonados en todos los sentidos", denuncia Eneko Urkijo, secretario general de Esan, el segundo con mayor representación y al que pertenecía el fallecido. "Todo lo que se diga es poco. Es una auténtica vergüenza lo que estamos viviendo. Siempre vamos en inferioridad de condiciones. Ni podemos defender a la ciudadanía ni a nosotros mismos. Trabajamos como auténticos títeres", censura.

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