La postura oficial elude reconocer la independencia

La esquizofrenia del PNV ante la república catalana: del reconocimiento a la negación

La DUI está provocando respuestas contradictorias en la formación, incapaz de articular un posicionamiento común: desde las filas 'jeltzales', se ha avalado la independencia de Cataluña

Foto: Josu Erkoreka (dcha.) e Iñigo Urkullu, en un reciente pleno en el Parlamento vasco. (EFE)
Josu Erkoreka (dcha.) e Iñigo Urkullu, en un reciente pleno en el Parlamento vasco. (EFE)

Apenas unas horas después de que el pasado 10 de octubre el 'president' de la Generalitat, Carles Puigdemont, proclamara y suspendiera la independencia en una inaudita declaración en el Parlament, el PNV unía sus votos a EH Bildu en el Parlamento de Guipúzcoa para “reconocer y respetar” la proclamación de la república de Cataluña. La formación ‘jeltzale’ avalaba así la independencia catalana, sustentada en el referéndum ilegal celebrado el 1-O, convirtiendo a esta Cámara en la primera institución en amparar la decisión del 'president'.

Frente a este posicionamiento, días después, el lendakari, Iñigo Urkullu, negaba de forma tajante en una declaración institucional que Puigdemont hubiera proclamado la declaración unilateral de independencia (DUI) para defender la no procedencia "en ningún caso" de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Posteriormente, una vez consumada la DUI por el Parlament (luego suspendida por el Tribunal Constitucional), el diputado general de Guipúzcoa, el ‘jeltzale’ Markel Olano, que gobierna en coalición con el PSE, daba la “bienvenida” a la "república de Cataluña" en su cuenta de Twitter horas antes de que el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, marcara la posición oficial del partido, que no incluye el reconocimiento (sí respeto) a la independencia decretada por Cataluña.

El diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, dio la "bienvenida" a la república catalana en su cuenta de Twitter tras la decisión del Parlament

La independencia de Cataluña está provocando respuestas contradictorias en las filas del PNV, incapaz de articular una postura común. Hay diferentes y contrapuestos posicionamientos en los diferentes niveles institucionales, políticos o territoriales. En función de quién sea la voz, el posicionamiento llega a resultar bien distinto. La cauta posición oficial del Gobierno vasco y el PNV ante el paso dado por el Parlament contrasta con las posturas públicas de algunos cargos ‘jeltzales’ y grupos territoriales en apoyo a la segregación ilegal acordada por la Cámara catalana. Por ejemplo, en Villabona, un municipio guipuzcoano de menos de 6.000 habitantes, PNV y EH Bildu han amparado a la república catalana en un manifiesto en el que se felicita a “la ciudadanía catalana, a sus agentes sociales, instituciones y partidos por su valentía y compromiso a favor de la paz y la libertad” ante un proceso que tildan de “ejemplo”.

El referéndum ilegal del 1-O que sirve de sustento al Parlament para la declaración de la DUI también ha provocado reacciones dispares entre las filas nacionalistas. En la víspera de la cita con las urnas, Urkullu reconoció la "falta de garantías suficientes" de la consulta, cuyos resultados, sin embargo, han sido reconocidos por algunas voces 'jeltzales' para avalar la legitimidad de los pasos posteriores dados por la Generalitat y el Parlament.

Ante esta esquizofrenia de posicionamientos, el PNV busca cerrar una postura unitaria a nivel institucional que establezca la 'línea roja' en el “respeto” a las decisiones adoptadas en Cataluña. Respeto a la soberanía catalana, sí, pero reconocimiento de la república de Cataluña, no. Este planteamiento se recoge en el texto que ha elaborado la formación de Ortuzar de cara a su presentación en los ayuntamientos en respuesta a las mociones que está presentando EH Bildu para expresar el “reconocimiento, afecto y respeto a la república de Cataluña”. En Villabona, el PNV ya ha dado el ‘sí, quiero’ a la izquierda ‘abertzale’.

El PNV busca cerrar una postura unitaria a nivel institucional con un texto que "respeta" la soberanía catalana pero que elude reconocer la república

El texto elude este reconocimiento expreso. En su lugar, reclama que se “acompañen las resoluciones que sobre la soberanía de Cataluña y el proceso constituyente fueron adoptadas por el Parlament” en su sesión del pasado 27 de octubre. Esto es, apoyo a las decisiones adoptadas por Cataluña. La enmienda que el PNV presentará en los ayuntamientos rechaza las “medidas excepcionales de intervención” en Cataluña adoptadas por el Estado al amparo del artículo 155 de la Constitución, que “amputan la representación institucional de Cataluña y su capacidad de autogobierno, convirtiendo este es una carta otorgada, en lugar de un derecho inherente a la nación catalana”.

La moción recoge los mensajes que quiere trasladar de manera oficial la dirección del PNV: crítica a la actuación del Estado, apoyo a la soberanía de Cataluña y defensa de que el futuro de esta comunidad se encuentra en manos de la sociedad catalana y su “legítima representación institucional” atendiendo a cauces “pacíficos y democráticos”.

En sus diferentes comparecencias públicas, tanto Urkullu como Ortuzar están huyendo de palabras gruesas al referirse a la actuación del Gobierno de Mariano Rajoy. Crítica sí, pero sin estridencias. Esta mesura contrasta, por ejemplo, con la denuncia de la marca del PNV en Navarra, Geroa Bai, que se ha sumado a EH Bildu, los sindicatos nacionalistas y la organización independentista Gure Esku Dago (Está en nuestras manos) para censurar la “represión” llevada a cabo por el Gobierno español en Cataluña, que “va a suponer un recorte de libertades en todo el Estado”. Esta formación ha suscrito un manifiesto para arremeter contra la actitud “autoritaria” del Gobierno español y poner de manifiesto que va a “hacer frente a las consecuencias de la deriva autoritaria y antidemocrática” de “la entente PP-PSOE-Cs", cuya actitud tiene “un punto de inflexión de dimensiones históricas”.

El lendakari ha evitado en todo momento reconocer la república de Cataluña. Su primer posicionamiento público tras el pleno del Parlament que dio validez a la independencia llegó desde Quebec, donde Urkullu se encuentra esta semana de viaje oficial coincidiendo con la crisis catalana. En esta región canadiense, que representa un modelo para el PNV por ser un ejemplo de consulta “legal y pactada”, el presidente vasco insistió en su apuesta por la ‘vía vasca’, que se sustenta en la bilateralidad. La pretensión de Urkullu es celebrar a lo largo de esta legislatura una consulta soberanista pactada con el Ejecutivo de Rajoy.

Urkullu defiende una vía contrapuesta a la del anterior lendakari nacionalista, Juan José Ibarretxe, que pretendió llevar a cabo un proceso soberanista similar al emprendido por Cataluña. El expresidente vasco es otra de las voces nacionalistas que, frente al criterio oficial del PNV, hablan de “reconocimiento” de la república catalana.

Ante la disparidad de criterios en las filas 'jeltzales', EH Bildu busca presionar al Gobierno vasco con la situación catalana. Este mismo viernes, el portavoz del Ejecutivo de Vitoria y consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, Josu Erkorera, deberá explicar en el pleno de control del Parlamento vasco “cuáles son las intenciones del Gobierno respecto a la república independiente de Cataluña” a instancias de la portavoz de la formación ‘abertzale’, Maddalen Iriarte. Asimismo, la antigua Batasuna ha registrado una iniciativa en la Cámara vasca para forzar al PNV a que se posicione en el pleno del próximo 16 de noviembre ante el reconocimiento institucional a la república catalana. Ante esta iniciativa, el PNV planteará un texto alternativo que se sustenta en el texto que ha elaborado para su presentación en los ayuntamientos vascos.

País Vasco

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