la mayor pena es de cuatro años de cárcel

La rabia de la madre de Hodei Egiluz tras el fallo: "Tanta espera y sufrimiento para esto..."

La madre del joven vizcaino que desapareció en Amberes y cuyo cuerpo fue encontrado 853 días después en el río publica una carta en la que se queja amargamente de lo "barato que resulta matar"

Foto: Los padres de Hodei Egiluz muestran fotos de su hijo durante una estancia en el Parlamento Europeo para denunciar el caso. (EFE)
Los padres de Hodei Egiluz muestran fotos de su hijo durante una estancia en el Parlamento Europeo para denunciar el caso. (EFE)

La familia de Hodei Egiluz, el joven vizcaino que fue hallado muerto en Amberes más de dos años después de desaparecer tras ser víctima de un robo, ha tenido que pasar un doble sufrimiento. Primero sufrió la angustia que se deriva de los 853 días que transcurrieron desde la desaparición de este ingeniero informático de 23 años natural de Galdakao hasta que su cuerpo fue encontrado en el río Escalda de la localidad belga donde trabajaba. Y ahora tiene que afrontar el dolor de las cortas penas impuestas a los cuatro acusados por estos hechos y que no superan los cuatro años de cárcel en el caso de la condena más alta.

“Tanta espera, tanto sufrimiento para esto”, se queja amargamente la madre del joven, Koro Díaz, en una carta publicada en Facebook en respuesta a la decisión del Tribunal Correccional de Amberes de condenar a cuatro años de prisión a Mohamed Yachou, a tres años y cuatro meses a Jaouad Moubssir y Youssef Mabtoul, y a seis meses a Carmen Trimbitas. Los condenados participaron en la madrugada del 19 de octubre de 2013 en el robo y la posterior desaparición de Hodei Egiluz que todavía sigue envuelta de un gran misterio.

"Quedarte sin tu hijo y una condena tan ridícula…" protesta la madre del joven, descargando su ira ante una Justicia "tan complicada, dura y absurda"

“Aquí estoy intentando comprender lo incomprensible”, comienza su madre en una emotiva carta en la que se desahoga mostrando su indignación por la “ridícula” pena impuesta a los implicados en la desaparición y posterior muerte de su hijo y de la cual, además, “sólo cumplirán una pequeña parte o tal vez ni eso”. “Quedarte sin tu hijo y una condena tan ridícula…” protesta, descargando su ira ante una Justicia “tan complicada, compleja, dura y absurda”.

“¡Sale tan barato matar a una persona!”, exclama, convencida de que a los asesinos les ha “salido gratis” la muerte de su hijo. “¡Ay! ¡Tienen tantos derechos! Y mi pobre Hodei ninguno”, censura con amargura en la misiva titulada 'Pensamientos', escrita en castellano e inglés.

Las penas oscilan entre los cuatro años y los seis meses de cárcel: Tres de los cuatro condenados se encuentran en paradero desconocido

Su rabia crece aún más si cabe a la vista de que tres de los cuatro condenados se encuentran en paradero desconocido. Tan sólo se tiene localizado a Youssef Mabtoul por estar cumpliendo condena en el centro penitenciario de Lovaina por otros delitos (ha sido condenado en seis ocasiones anteriores). “Hay tantas injusticias dentro que para qué enumerar nada. Únicamente queda pensar que la justicia no siempre está en los tribunales y aunque el amor que se siente por un hijo es mucho más fuerte que cualquier sentimiento, ojalá la vida coloque en su lugar a cada una de las personas involucrada en la muerte de Hodei”, afirma su madre, que ha recibido el apoyo de numerosos usuarios de esta red social, que comparten su “impotencia” y “rabia” por una “ridícula” sentencia. Muchos comentarios expresan su “dolor” y “hartazgo” por este tipo de condenas a "asesinos".

Se cumplen ahora cuatro años desde la desaparición de Hodei Egiluz y todo sigue envuelto en una nebulosa. La madrugada del 19 de octubre de 2013 se perdió la pista del joven vizcaino, que fue objeto de dos robos cuando regresaba a casa tras despedirse de unos amigos con los que había salido a cenar. Lo que sucedió después está sin esclarecer. Hasta la propia Fiscalía admitió durante el juicio que no existían pruebas concluyentes para relacionar la sustracción de la cartera y el móvil con la muerte del joven, que llevaba en Amberes desde abril de ese año para iniciar unas prácticas en una empresa local, que poco después le ofreció un contrato de trabajo. Por ello, el tribunal se ha limitado a juzgar el robo con violencia y asalto, sin abordar su desaparición y posterior fallecimiento, atendiendo a las peticiones formuladas por la Fiscalía.

Familares, amigos y representantes institucionales de Galdakao se concentran delante del Ayuntamiento de Amberes para llamar la atención sobre el caso de su desaparición. (EFE)
Familares, amigos y representantes institucionales de Galdakao se concentran delante del Ayuntamiento de Amberes para llamar la atención sobre el caso de su desaparición. (EFE)

La familia se resiste a que la muerte de Hodei se cierre con esta sentencia, que se dio a conocer este jueves en Amberes en presencia de sus padres, pero es consciente de que sin el hallazgo de nuevas pruebas que relacionen el robo con su muerte es prácticamente imposible que pueda celebrarse otro juicio. “A veces cierro los ojos y deseo una y otra vez que vuelva Hodei pero Hodei no vuelve. Soy consciente de que nunca volvera, sólo es un deseo, un sueño, no sé cómo llamarlo. Es tan horrible la realidad que de vez en cuando es necesario viajar, soñar, volar…”, concluye su madre en la misiva, que finaliza con agradecimiento a “todos por vuestra ayuda”.

La localidad de este joven vizcaino se volcó en la búsqueda de Hodei y en el apoyo a sus familiares tras su desaparición. Fueron innumerables los viajes a Bélgica de sus padres, amigos y representantes institucionales en busca de cualquier pista que diera con el paradero del joven. Los carteles con el rostro de Egiluz poblaron Amberes y ciudades del entorno, y el caso tuvo mucha repercusión en los medios belgas llegando al Parlamento Europeo. Pero todos los esfuerzos, tanto de los allegados como de la Policía belga, por encontrar indicios sobre su paradero no dieron ningún fruto. Finalmente, el 11 de febrero de 2016, transcurridos 853 angustiosos días desde su desaparición, el cadáver de Egiluz fue hallado en el río Escalda.

La desaparición y muerte de Egiluz sigue envuelta en misterio. La familia es consciente de que sólo es posible otro juicio con el hallazgo de pruebas que relacionen el robo con su muerte

El juez ha decretado la búsqueda y captura para quien ha sido condenado a la pena mayor, que robó la cartera al joven vizcaino e intentó usar su tarjeta de crédito en un cajero automático. En el atraco también participaron los condenados a tres años y cuatro meses de prisión, que sustrajeron a Egiluz el móvil para venderlo posteriormente. Por su parte, el menor castigo ha sido decretado para Carmen Trimbitas, de nacionalidad rumana, que fue quien compró el celular a uno de los implicados, y que era el novio de su hija.

Ya durante el juicio, celebrado el pasado 21 de septiembre, el padre del joven, Pablo Egiluz, lamentó que “éste no es el juicio que queremos” porque no se entraba a juzgar la desaparición y posterior muerte de su hijo. Se miraron de forma concienzuda las diferentes cámaras instaladas por Amberes para aportar algo de luz pero no hay pruebas de lo que pasó esa noche. La familia, con el dolor añadido de la sentencia coincidiendo con el cuarto aniversario de su desaparición, tiene asumido que nunca sabrán lo que ocurrió salvo que alguno de los implicados confiese la verdad. Con independencia del fallo, el alcalde de Galdakao, Ibon Uribe, quiere destacar “el recuerdo de la memoria” de Hodei. “Sin conocerle, muchos le llegamos a conocer por la corriente de solidaridad que despertó su ausencia. Me quedo con ello como mejor tributo a su memoria”, señala.

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