octavo deustobarómetro social

El sentimiento independentista vasco sigue en caída: sólo el 17% quiere salir de España

La población que apoya un referéndum soberanista cae del 49% al 41,6% en apenas medio año coincidiendo con el auge del proceso catalán: sólo tres de cada diez vascos respaldan a Puigdemont

Foto: Una manifestación a favor de la independencia del País Vasco recorre las calles de Bilbao. (EFE)
Una manifestación a favor de la independencia del País Vasco recorre las calles de Bilbao. (EFE)

El sentimiento independentista entre la ciudadanía vasca sigue cayendo en picado, ya que sólo el 17% de la población desea que el País Vasco sea una nación soberana. Además, únicamente tres de cada diez personas apoya el proceso de desconexión de España iniciado de forma unilateral por Cataluña.

El prolongado descenso del sentir independentista en el País Vasco queda reflejado en la octava entrega del Deustobarómetro Social, la encuesta de periodicidad semestral que realiza esta universidad para recoger las opiniones de los ciudadanos sobre los temas que despiertan mayor preocupación en la sociedad vasca. En relación al modelo territorial, el porcentaje de personas que prefiere que el País Vasco conserve “la misma autonomía que tiene en la actualidad” supera en 12 puntos a aquellas que desean un estado independiente (un 29% frente al 17%). La fórmula más demandada es un incremento de la actual autonomía, que es respaldada por el 38% de la población.

El porcentaje de ciudadanos que prefiere que el País Vasco conserve la autonomía actual supera en 12 puntos a los favorables de un estado soberano

La encuesta correspondiente al verano de 2017, presentada este viernes en Bilbao por sus responsables, María Silvestre y Braulio Gómez, fue realizada a más de un millar de personas entre el 1 y el 12 de junio, en pleno auge del desafío soberanista impulsado unilateralmente por el presidente Carles Puigdemont, con la convocatoria de un referéndum para el próximo 1 de octubre. Esta actuación cuenta con el rechazo mayoritario de la ciudadanía vasca, ya que prácticamente la mitad de la población se opone a este proceso de desconexión (lo califica como “mal” o “muy mal”). Sólo el 31% avala esta acción mientras que el 24% opta por las respuesta de “no sabe/no contesta”. A este respecto, destaca que la valoración de “muy mal”, con un 26,2%, se impone a las demás opiniones. De este modo, el rechazo a Puigdemont también llega desde una tierra 'amiga'.

José Mari Alonso. VitoriaJosé Mari Alonso. Vitoria

La posibilidad de un referéndum soberanista en el País Vasco está en la agenda del Gobierno de Iñigo Urkullu, que contempla sacar las urnas a lo largo de la legislatura. Para ello, apuesta por llegar a un acuerdo previo con el Estado desde la "bilateralidad". Sin embargo, la celebración de la consulta cada vez cuenta con menos adeptos en la sociedad vasca. En la actualidad, el 41,6% de la población es partidaria de la convocatoria de un referéndum por la independencia frente al 49% que lo apoyaba hace apenas medio año, en el anterior Deustobarómetro, y el 47% que lo respaldaba en 2014. Por su parte, el 39,2% rechaza actualmente esta consulta.

Los vascos prefieren una consulta sobre "los problemas cotidianos en la ciudad" o las cuestiones relativas a la economía al referéndum soberanista

Antes de sacar las urnas a la calle para preguntar por la independencia, los vascos prefieren que se celebren consultas para interpelar por “los problemas cotidianos en la ciudad o en el pueblo” donde se vive, con un 67% de apoyo, o por las “cuestiones relacionadas con la economía”, esto es los presupuestos públicos o la política fiscal, con un respaldo del 60%.

Lograr la independencia del País Vasco está a la cola del “grado de importancia de las distintas fuentes identitarias”. La familia, con una importancia de 9,3 sobre 10, la justicia social (7,9), la cuadrilla (7,4), el comer bien (7,2), la empresa donde se trabaja (6,5), el monte (6,5), el euskera (5,3), las redes sociales (4,3) o la ikurriña (4,1) están por delante de la consecución de un estado soberano.

La cuadrilla, el comer bien, la empresa donde se trabaja o el monte están por encima de la independencia en el grado de importancia

En relación al sentimiento de identidad territorial, se impone la población que se considera “tan español como vasco”, con el 36,5%, frente al 28,1% que afirma ser “más vasco que español” o el 17,6% que se siente “únicamente vasco”. Los porcentajes apenas han variado con respecto al primer Deustobarómetro, correspondiente a invierno de 2013. Sí ha bajado desde entonces el sentimiento independentista, que ha descendido del 20% al 17% actual.

La encuesta también refleja que la demanda política del nacionalismo del repliegue de las Fuerzas de Seguridad del Estado para contribuir al proceso de paz una vez ETA está desactivada no se corresponde con el sentimiento ciudadano. Un 53% de la población rechaza que la presencia de la Guardia Civil o la Policía Nacional sea un “obstáculo” para la “normalización política”, frente al 26% que respalda esta tesis. Las condiciones más importantes que ve la ciudadanía vasca para avanzar en el proceso de paz son la autodisolución de ETA, medida respaldada por el 52% de los encuestados, el reconocimiento del daño causado por parte de los presos de ETA (44%), el establecimiento de un “marco ético común en el que sustentar la convivencia (27,4%) y la reparación de todas las víctimas (26,9%).

Se imponen quienes rechazan que los homenajes o mensajes a favor de ETA perjudiquen la convivencia

En todo caso, de cara a la deslegitimación social de ETA, sorprende que se imponen quienes rechazan que los homenajes o mensajes a favor de la banda terrorista perjudiquen la convivencia. A la pregunta de si “la defensa de los miembros de ETA mediante homenajes en la calle o mediante mensajes favorables en los medios de comunicación o en las redes sociales es un acto que justifica el terrorismo y perjudica la convivencia”, el 42% dice estar “poco o nada de acuerdo” frente al 35% que está “muy o bastante” de acuerdo. Igualmente, la deslegitimación del uso de la violencia para conseguir fines políticos ha sufrido un retroceso. Si a finales de 2013 un 87% defendía que “en ningún caso se puede justificar la violencia para alcanzar fines políticos”, ahora esta afirmación es avalada por el 81% de la población (a este respecto, un 11,6% opta hoy por la opción del “no lo sé o prefiero no contestar”).

Marcos Lamelas. BarcelonaMarcos Lamelas. Barcelona

Al margen del proceso soberanista catalán, el Deustobarómetro también interpela a la población vasca por otras cuestiones de la actualidad política, como el pacto presupuestario entre el PNV y el Gobierno de Mariano Rajoy, que es rechazado de forma genérica. El 48% se opone a este acuerdo mientras que únicamente el 28% lo avala. Por su parte, la igualdad se impone a la hora de valorar el pacto presupuestario en el País Vasco entre el Gobierno de PNV y PSE y el PP, ya que el 37% lo respalda y el 36% lo rechaza. Por su parte, la elección de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE está bien vista por la ciudadanía vasca, dado que un 52% la ve “bien o muy bien”. Sólo un 21% percibe “mal o muy mal” su vuelta al liderazgo de los socialistas.

La encuesta que elabora la Universidad de Deusto constata la escasa participación social en “acciones políticas”. Así, sólo una de cada diez personas asegura haber asistido a una “manifestación, protesta, concentración o cualquier otro tipo de movilización” en los últimos seis meses, mientras que las reuniones, encuentros, conferencias o jornadas organizadas por movimientos o plataformas sociales han seducido en este tiempo a un 7,7% de la ciudadanía. En su conjunto, un 60% de los encuestados asegura haber participado en “alguna acción política” en el último medio año, si bien en este apartado se incluye haber pasado un sms, whatsapp, email o tuit de acción política.

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