tras la denuncia de covite

La AN da el primer paso para investigar la agresión de Alsasua por delito de terrorismo

El Juzgado de Instrucción número 3 incoa diligencias tras la denuncia penal presentada por el colectivo de víctimas del terrorismo del País Vasco, Covite

Foto: Consuelo Ordóñez, presidenta del colectivo Covite, y otras cuatro víctimas del terrorismo han defendido con pancartas la presencia de la Guardia Civil en la localidad navarra de Alsasua. (EFE)
Consuelo Ordóñez, presidenta del colectivo Covite, y otras cuatro víctimas del terrorismo han defendido con pancartas la presencia de la Guardia Civil en la localidad navarra de Alsasua. (EFE)

La Audiencia Nacional ha dado el primer paso para que se investigue por un delito de terrorismo y de odio la agresión que sufrieron dos agentes de la Guardia Civil fuera de servicio y sus parejas en Alsasua la madrugada del pasado día 15, en la que participaron medio centenar de personas, según las estimaciones de este cuerpo. El Juzgado de Instrucción número 3 ha incoado diligencias tras la denuncia penal presentada por el colectivo de víctimas del terrorismo del País Vasco, Covite, por la comisión de un delito de terrorismo y otro de odio. De este modo, ahora determinará con la Fiscalía si es posible juzgar por terrorismo unos hechos que también investiga un juzgado de Pamplona.

Covite interpuso el pasado día 18 ante el Juzgado Central de Instrucción una denuncia penal por la comisión de sendos delitos contra “los autores y partícipes en las coacciones y agresiones” a los dos agentes (un teniente y un sargento) y sus parejas, la entidad Ospa! de esta localidad navarra, los responsables de la cuenta de Twitter Altsasuko Gaztetxea (@AltsasukoGA) y contra “aquellas otras personas y entidades que pudieran haber sido partícipes” en este acto violento y en las campañas contra la Guardia Civil en este municipio.

Ahora, el Juzgado de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional ha acordado incoar diligencias tras esta denuncia, según ha podido saber El Confidencial, lo que supone el paso inicial para la posible investigación de los hechos como un delito de terrorismo y de odio contra la Guardia Civil. Dentro de esta investigación se pedirán en breve los informes pertinentes elaborados por este cuerpo tras la brutal agresión que tuvo lugar en la madrugada del sábado día 15 de octubre en Alsasua.

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Por esta agresión fueron detenidos dos jóvenes que, dos días después de los hechos, quedaron en libertad con cargos de lesiones y atentado a la autoridad tras comparecer ante el juez de guardia en el Palacio de Justicia de Pamplona. Asimismo, la Guardia Civil ha identificado a más personas que supuestamente tuvieron relación con este acto violento.

La actuación de la Audiencia Nacional se produce a impulso de Covite, que el pasado sábado hizo frente a la manifestación llevada a cabo en Alsasua contra la Guardia Civil y los "montajes policiales" entre los insultos y amenazas de los participantes. En un “acto de rebeldía” de las víctimas del terrorismo, su presidenta, Consuelo Ordóñez, y otras tres víctimas de ETA que integran este colectivo portaron carteles con lemas como 'No nos dais miedo, sin pistolas no sois nadie', 'Aquí sobran los violentos' u 'Odio fuera'. Su presencia despertó la ira de los radicales, que profirieron gritos de “fascistas”, “terroristas” o “asquerosos” en un ambiente cargado de tensión, con Ordóñez y los suyos haciendo frente a los insultos encarándose con algunos de los manifestantes.

Con el fin de conocer a los autores y partícipes en estos supuestos delitos de terrorismo y odio, Covite pide a la Audiencia Nacional en la denuncia que se oficie a la Guardia Civil para que identifique a “los autores materiales de las coacciones y agresión" objeto de la denuncia y a los responsables de los colectivos que organizan las jornadas del Ospa Eguna y las campañas Alde Hemendik en Alsasua. Asimismo, reclama que se ponga nombre y apellidos a aquellos que realizaron públicamente declaraciones para “desmentir colectivamente la versión oficial” de las agresiones y a quienes portaron carteles para denunciar los “montajes policiales”, así como a los titulares y responsables de la cuenta de Twitter de Altsasuko Gaztetxea.

Al mismo tiempo, con objeto de “conocer las vinculaciones con otras organizaciones terroristas” y si la agresión a los agentes “se ha podido producir por motivos discriminatorios o de intolerancia manifestada por un nacionalismo o etnocentrismo agresivos”, Covite solicita a la Audiencia Nacional que reclame a la Guardia Civil informes sobre las campañas llevadas a cabo en Alsasua contra este cuerpo a partir de 2008, y en las que se ha llegado a quemar algún muñeco con tricornio. Estos informes deberían incluir documentación “sobre sus medios y sus fines, dirigentes y responsables, y sobre si responde a formas de expresión que propagan, promueven o justifican el odio racial, la xenofobia u otras formas de odio basadas en la intolerancia”.

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En la denuncia, que se presenta sin perjuicio de que, practicadas las primeras diligencias de investigación, esta “pueda dirigirse contra otros partícipes y de una mejor calificación en el momento procesal oportuno”, Covite también reclama la adopción de diligencias cautelares contra la entidad Ospa!, de “apreciarse indicios suficientes de criminalidad”. De ser así, entre las medidas iniciales, pide la suspensión de sus actividades, la clausura de sus locales y establecimientos, la prohibición de realizar actos y actividades de la campaña Alde Hemendik y Ospa Eguna e inhabilitación para obtener subvenciones y ayudas públicas.

Covite refleja ante la Audiencia Nacional que apenas unas horas después de la “brutal paliza” contra los dos agentes y sus parejas (el teniente tuvo que ser operado de fractura de tobillo), un grupo de radicales se concentró en la localidad navarra portando pancartas de Alde Hemendik “con el logo habitual de ETA”, en alusión a una “flecha sinuosa de dos puntas”.

En el relato de los hechos que se recoge en la denuncia, y que está estructurado a partir de “informaciones y testimonios” como el de la propia Guardia Civil, los dos agentes fueron increpados al ser reconocidos en el interior de un bar antes de ser sacados del local “a patadas y a puñetazos”, los cuales continuaron en la calle. Según se refleja, uno de los agresores les gritó: “Hijos de puta, 'pikoletos'. Esto os pasa por venir aquí”. La denuncia también recoge el testimonio de la novia del teniente: “Tiraron a Óscar [el teniente, de 24 años] al suelo y le rompieron el tobillo. Se quedó en el suelo, sangrando. A pesar de ello, de estar malherido, sangrando e inmóvil, hubo gente que le siguió pegando. Los cuatro recibimos fuertes golpes. El que peor ha acabado es mi novio, que tiene el tobillo completamente fracturado, el labio partido, y le espera una larga recuperación”. Por su parte, en su relato, la pareja del sargento declaró: “Se notaba la repulsión y el odio, seguían pegándole en el suelo y empezó a llegar gente de todos los lados con una agresividad desmedida”.

Para fundamentar la denuncia por delitos de terrorismo y odio, las víctimas de ETA del País Vasco se amparan igualmente en las diferentes jornadas organizadas por Ospa! contra la Guardia Civil, en las que “se han producido actos violentos y agresiones, precedidos de campañas de desmoralización, presión y hostigamiento que son formas de expresión que propagan, promueven o justifican el odio y la intolerancia manifestada mediante un nacionalismo y etnocentrismo agresivos”. Según sostienen, estas actuaciones son “una muestra evidente de incitación al odio” que llaman a la “comisión de actos violentos contra determinadas personas o grupos”, como el que tuvo lugar en Alsasua contra los dos agentes y sus parejas.

País Vasco

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