da por hecHo un mínimo de 18 escaños

Podemos aspira a una irrupción histórica en la Cámara vasca... con permiso de Otegi

Más escaños que PP y que PSE en su estreno y con la vista puesta en los 21 que son el techo histórico de la izquierda 'abertzale'. Ese es el objetivo de la formación morada

Foto: La cabeza de lista de Unidos Podemos por Guipúzcoa, Nagua Alba, celebra el resultado de las elecciones generales de junio. (EFE)
La cabeza de lista de Unidos Podemos por Guipúzcoa, Nagua Alba, celebra el resultado de las elecciones generales de junio. (EFE)

Las elecciones vascas medirán la fuerza real de Podemos en Euskadi tras ser la formación más votada en las dos pasadas elecciones generales. Los resultados cosechados el 20-D y el 26-J, que han convertido a Euskadi en uno de los principales bastiones del partido de Pablo Iglesias, han dibujado un escenario optimista para esta fuerza, que se ve en condiciones de competir con el PNV en el asalto a Ajuria Enea. Ya lo constató su líder, Nagua Alba, en la última noche electoral con los resultados en la mano: el objetivo es desalojar al nacionalismo dominante del Gobierno vasco. Para ello, la formación morada debe citarse con la historia. La formación 'jeltzale' ha ganado en nueve de las diez elecciones al Parlamento vasco celebradas desde la instauración de la democracia (fue superada en escaños por el PSE en 1986, al concurrir por primera vez sin su hasta entonces socio EA). 

De momento, a la espera de lo que depare este mano a mano con el PNV por la supremacía en Euskadi, las previsiones abren el camino a que Podemos haga historia en el Parlamento vasco. Y es que la formación morada podría tener en el que será su estreno en la Cámara de Vitoria más representación de la que han gozado la izquierda 'abertzale', el PP y el PSE en las sucesivas legislaturas desde las primeras elecciones de 1980. El techo entre estos partidos lo marcan los socialistas, que en 2009 lograron 25 escaños en las elecciones, que posibilitaron la llegada por primera vez a Ajuria Enea de un lendakari no nacionalista, Patxi López. Sin embargo, esta elevada representación se fundamentó en la ausencia de la antigua Batasuna, que no pudo concurrir a los comicios al estar ilegalizada por efecto de la Ley de Partidos. Con esta salvedad, con todas las fuerzas en juego, el PSE tiene su máximo registro en los 19 parlamentarios logrados en las elecciones de 1984 y 1986, los mismos que obtuvo el PP en los comicios de 2001, cuando llegó a ser la segunda fuerza en Euskadi. La izquierda 'abertzale', por su parte, tiene su máximo registro con los 21 parlamentarios de la pasada legislatura, cuando concurrió con la mayor agrupación de fuerzas de su historia dentro de la coalición EH Bildu (Sortu, EA, Aralar y Alternatiba). Hasta entonces, la izquierda 'abertzale' pura no había pasado de los 14 escaños.

Podemos aspira a una irrupción histórica en la Cámara vasca... con permiso de Otegi

Para romper los registros, el punto de partida es optimista para Podemos en Euskadi, que concurrirá a las elecciones vascas del 25 de septiembre en coalición con IU y Equo bajo las siglas Elkarrekin Podemos. Si se hace una traslación al Parlamento vasco de los resultados obtenidos el 26-J, la formación morada lograría una holgada victoria con 25 escaños, por los 18 que conseguiría el PNV. Pero este escenario simulado resulta irreal para las autonómicas, y así son conscientes tanto dentro de las filas de Podemos como del PNV. La historia ha demostrado con firmeza que el electorado vasco vota en clave distinta en función del ámbito territorial que fijan las urnas. Así, por ejemplo, el PNV se vio ampliamente superado por el PSOE en las generales de 2008, que supusieron la reelección de José Luis Rodríguez Zapatero (los socialistas vascos obtuvieron nueve escaños en el Congreso por seis de los 'jeltzales'), pero un año después la formación nacionalista ganó con claridad en los comicios autonómicos, aunque Juan José Ibarretxe no pudo continuar como lendakari por el pacto PSE-PP que aupó a López a Ajuria Enea. 

Las encuestas dan aún ganador al PNV

Lo que el PNV pierde en las generales lo gana en los comicios en clave vasca. Las encuestas de cara al 25 de septiembre vuelven a dar ganador al PNV, que subiría con respecto al 20-D y al 26-J. aunque a corta distancia de Podemos, por lo que la correlación del resto de fuerzas en el Parlamento vasco (está compuesto por 75 escaños, 25 por cada territorio) marcará la conformación del próximo Gobierno autonómico. El último Euskobarómetro sobre la intención de voto otorga unos 22-23 escaños al PNV (esta legislatura, ha contado con 27 asientos) y un máximo de 21 a la formación morada. A nivel interno, Elkarrekin Podemos da por hecho que logrará seis representantes por cada uno de los tres territorios (Guipúzcoa, Álava y Vizcaya) y se mueve entre unos parámetros de 19-21 escaños. Por debajo de la cifra de 18 representantes, sería un fracaso para esta formación, que concurre a las elecciones con gran optimismo. Hay algunos sondeos que, en el peor de los casos, reducen su representación hasta los 14-15 escaños, pero fuentes de la fuerza morada no contemplan este escenario "bajo ningún concepto".

Para poder hacer historia, Podemos tendrá que hacer frente a un obstáculo con el que no contaba hace apenas unos días, la polémica por la inhabilitación de Otegi. La decisión de la Junta Electoral de Guipúzcoa de dejarle fuera de la carrera de Ajuria Enea, el recorrido judicial que se avecina y la estrategia de la izquierda 'abertzale' de rentabilizar esta cuestión hasta los comicios, alimentando su victimismo, juegan en contra de la formación morada, que ve peligrar la posibilidad de romper todos los registros el próximo 25 de septiembre. El partido de Pablo Iglesias ve con preocupación cómo el caso Otegi puede suponer una fuga de votos del electorado 'abertzale', que podría respaldar al líder de EH Bildu a modo de protesta con su situación. Es por ello que los principales dirigentes de Podemos, con Pablo Iglesias a la cabeza, se han alineado con Otegi para evitar esta posible pérdida de apoyo.

Pese a todo, división interna

La actual corriente favorable que sopla sobre Podemos en Euskadi ha neutralizado hasta la fecha la crisis interna que vive la formación, con varias familias divididas. Ahora, con la presentación de las listas, el partido de Iglesias tiene que lidiar con la primera polémica, al excluir de la plancha electoral de Álava al antiguo coordinador de Ezker Anitza-IU, Mikel Arana, cuya presencia como número cuatro había sido anunciada por su formación. Alba ha justificado su ausencia por la "existencia de perfiles que representan mejor esa nueva política que queremos construir y que tenían el máximo respaldo". Su puesto lo ocupa ahora el joven Íñigo Martínez, "a propuesta de la propia Ezker Anitza", según ha defendido la líder de la formación morada en Euskadi. 

Elkarrekin Podemos oficializó este lunes sus listas al Parlamento vasco. Aunque la pretensión de la formación morada era incorporar a varios nombres "independientes", al final este perfil solo lo cumple su candidata a lendakari, Pili Zabala, hermana de Joxi Zabala, uno de los dos presuntos miembros de ETA que fueron arrestados, asesinados y enterrados en cal viva por los GAL. Las otras dos patas de la coalición, Ezker Anitza y Equo, cuentan respectivamente con dos y un puesto destacado en las listas con todas las posibilidades de salir elegidos el 25 de septiembre e integrar la nueva Cámara de Vitoria.

Con Zabala como gran reclamo electoral (la pretensión inicial era optar a Ajuria Enea con la magistrada Garbiñe Biurrun, pero la jueza declinó liderar la formación), Elkarrekin Podemos busca hacer sombra al PNV, que nunca ha bajado de los 21 escaños con la salvedad de 1986, cuando concurrió por primera vez disgregado de su socio EA. El sistema electoral vasco, que reparte los mismos escaños en juego por cada territorio a pesar del mayor peso poblacional de Vizcaya, que constituye el tradicional bastión nacionalista, supone un cierto lastre para el partido liderado por Andoni Ortuzar. El techo electoral del nacionalismo está en las elecciones de 2001, con 33 escaños, cuando las bases 'abertzales' prestaron buena parte de sus votos a Ibarretxe (Arnaldo Otegi se presentó como candidato a lendakari por Euskal Herritarrok) para impedir la llegada a Ajuria Enea de la entente constitucionalista que conformaban Jaime Mayor Oreja (PP) y Nicolás Redondo Terreros (PSE). 

El PP tiene difícil mantenerse...

Ese año supuso el registro histórico del PP, con 326.933 votos y 19 escaños. Desde entonces, los populares han ido sistemáticamente perdiendo fuerza en el Parlamento vasco (15 en 2005, 13 en 2009 y 10 en 2012) hasta retroceder a la quinta posición. La formación liderada en Euskadi por Alfonso Alonso, que se presenta como candidato a lendakari, tiene muy difícil mantener la actual representación de 10 escaños, por la fuerte irrupción de Podemos en el panorama político y la presencia de Ciudadanos, un competidor directo y que ya le robó una parte del electorado en las pasadas generales. El partido de Albert Rivera, que apenas tiene peso institucional en Euskadi, podría debutar en el Parlamento vasco con un representante por Álava, según apuntan algunos sondeos. Se repetiría así la misma situación vivida por UPYD, que logró un representante en las dos últimas elecciones vascas, aunque ahora su parlamentario y presidente del partido, Gorka Maneiro, ha tirado la toalla y ha renunciado a presentarse a los comicios del 25 de septiembre por el declive que vive la formación y que amenaza con su desaparición.  

... Y el PSE espera frenar la sangría de votos

De cara al 25 de septiembre, el PSE es consciente de las dificultades de mantener su actual peso en el Parlamento vasco (16 escaños), pero confía en frenar la caída de votos de los últimos años tras el crecimiento logrado el pasado 26-J (fueron la única fuerza junto al PP que creció en votos en relación al 20-D). Los socialistas vascos tienen su peor registro en los nueve representantes logrados en las primeras elecciones vascas (entonces solo había en juego 60 escaños). Desde entonces, nunca han bajado de 12 representantes, una cifra superior a los 11 asientos que obtendrían si se trasladan al Parlamento vasco los resultados de las generales de hace dos meses. En todo caso, el peor parado de esta traslación sería EH Bildu, que perdería más de la mitad de sus representantes, al caer de los 21 actuales a 10. Ahora, está la incógnita de si Otegi podrá ser candidato o no por la inhabilitación que pesa sobre él por la condena que le mantuvo seis años y medio en la cárcel por tratar de reconstruir la ilegalizada Batasuna a instancias de ETA (con toda seguridad, la decisión final estará en manos del Tribunal Constitucional). En las elecciones de 1998, la candidatura abanderada por el líder de Batasuna obtuvo 14 escaños. Tres años después, en 2001, Otegi cayó hasta los siete asientos.

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