renueva su hoja de ruta hasta 2020

Mondragón Corporación resurge con nuevo planteamiento y liderazgo

Iñigo Ucín se pondrá al frente el 1 de agosto del grupo vasco, que ha logrado dejar atrás la crisis de su buque insignia Fagor Electrodomésticos

Foto: El director general de Danobatgroup, Iñigo Ucín, tras ser nombrado próximo presidente de la Corporación Mondragón. (EFE)
El director general de Danobatgroup, Iñigo Ucín, tras ser nombrado próximo presidente de la Corporación Mondragón. (EFE)

A finales de 2013, la caída de Fagor Electrodomésticos puso en jaque al gigante Mondragón Corporación por el hundimiento del que era su buque insignia y sembró dudas sobre un modelo cooperativista que constituía un ejemplo de modelo laboral en España. A nivel interno, su cierre arrastró al entonces presidente del grupo cooperativo vasco, Txema Gisasola, que se vio obligado a dimitir por un fracaso que golpeó directamente a la línea de flotación de la economía vasca y española. Su cargo fue ocupado por Javier Sotil, quien en diciembre de 2014 se puso al frente de un  barco que corría el riesgo de ir a la deriva en un escenario de tormenta.

Pero 20 meses después, la histórica cooperativa vasca ha cogido velocidad de crucero y ha logrado dejar atrás la crisis de Fagor. En este tiempo, Mondragón Corporación ha llevado a cabo un proceso de reflexión interna que ha culminado con el inicio de una nueva etapa que implica la renovación de su hoja de ruta hasta 2020 y de su liderazgo, que a partir del 1 de agosto recaerá en Iñigo Ucín, director general de Danobat, que cogerá el timón por la jubilación de su hasta ahora capitán.

Sotil deja el grupo cooperativo vasco en un escenario optimista en el que no se vislumbran negros nubarrones en el horizonte. Para evitar nuevos casos Fagor, la corporación ha fortalecido sus mecanismos internos y ha realizado una apuesta que pivota en torno a la “autoexigencia y la corresponsabilidad” y pone el acento en los negocios “competitivos y sostenibles”. Todo para salir reforzada tras el hundimiento de su antiguo emblema, ahora en manos del grupo catalán CNA, que ha logrado reflotar la firma desde la planta de Garagarza en Mondragón (Guipúzcoa) aunque por debajo de las expectativas marcadas tras la adquisición de Fagor a finales de 2014 con el apoyo del Gobierno vasco.

Sede de la Corporación Mondragón en Arrasate.
Sede de la Corporación Mondragón en Arrasate.

El planteamiento para los próximos años de Mondragón Corporación cuenta con el aval de las cooperativas integradas en el grupo, que la semana pasada han aprobado la hoja de ruta diseñada fruto de la reflexión interna de los dos últimos años en el Congreso celebrado en el Kursaal de San Sebastián, con la asistencia de 650 compromisarios.

Los datos demuestran la recuperación y la actual fortaleza del grupo, que en los dos últimos ejercicios ha generado más de 2.100 puestos de trabajo, de los que casi 1.400 han sido en su entorno. El nivel de empleo afecta al conjunto de la Corporación, pero especialmente al área industrial. En la actualidad, Mondragón cuenta con una plantilla cercana a los 74.500 empleados.

En 2015, las ventas aumentaron un 2,8% para situarse en los 11.368 millones de euros, tras acometer una inversión de 316 millones de euros. Esta tendencia alcista se mantiene en lo que va de 2016, lo que hace que el grupo contemple continuar “en la línea de crecimiento en todas las variables empresariales al finalizar el año”, según ha puesto en valor Sotil en el Congreso.

En este encuentro, el primer grupo cooperativo de España ha afrontado el rediseño organizativo y el itinerario de futuro dentro de la ponencia 'Mondragón del futuro', que establece que las cooperativas del  grupo deberán afrontar una gestión “más autoexigente” dentro de un planteamiento estructurado en torno a la “vivencia de los valores corporativos, la solidaridad exigente, la transformación social y los instrumentos de intercooperación financiera”. A este último respecto, el grupo vasco establece como filosofía dotar a las diferentes cooperativas de estructuras y soportes financieros que garanticen “el desarrollo y la expansión de sus negocios de forma sostenible”.

El todavía presidente de la Corporación Mondragón, Javier Sotil. (EFE)
El todavía presidente de la Corporación Mondragón, Javier Sotil. (EFE)

Así, en este nuevo modelo que evitará la reedición a futuro de nuevos casos como el de Fagor Electrodomésticos, Mondragón Corporación habilitará dos nuevos fondos, el de Cohesión y Desarrollo (FCD) y el Expansivo Corporativo (FEC), que, a diferencia del primer fondo único, tendrá carácter divisional, en principio para las marcas más fuertes. Asimismo, a través de Mondragón Star Up apoyará en su primera fase proyectos de emprendimiento que posteriormente podrían ser asumidos por las divisiones o, en su caso, ofrecidos a otras empresas.

En su conjunto, el nuevo itinerario contempla una decena de proyectos sectoriales encaminados a posibilitar la posición competitiva de las cooperativas, que en caso de dificultad deberán analizar la viabilidad del negocio antes de tener acceso a las ayudas del grupo, y plantea la articulación de las denominadas Redes de Estructuración Comarcal conformadas por cooperativas implantadas en una misma zona geográfica.

Definida la hoja de ruta, Sotil confía en que el grupo sea “una referencia mundial” y “un modelo de valores” para la sociedad después de los esfuerzos que se han tenido que realizar durante la crisis. Ahora el horizonte está “claro” para el nuevo capitán del barco, que en apenas una semana cogerá el timón con el reto, según ha dejado patente, de hacer “más fuerte” a Mondragón Corporación con “negocios rentables y con personas con valores cooperativos en sus cooperativas”.

País Vasco

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