a tres meses de las autonómicas

Los dos frentes que acorralan al PNV: Podemos y los tribunales... y el papel del PP

El caso Kutxabank se suma a los casos de corrupción en marcha que salpican al nacionalismo vasco a las puertas de las elecciones

Foto: El lendakari, Íñigo Urkullu. (EFE)
El lendakari, Íñigo Urkullu. (EFE)

Los hechos han dejado en evidencia al PNV en su defensa a ultranza del oasis vasco en la corrupción, si bien no han tenido su reflejo en las urnas. Hasta la fecha, la formación nacionalista ha salido indemne de los casos que salpican al partido y que se encuentran en los tribunales, como el caso De Miguel, la presunta trama en Álava de cobro de comisiones ilegales tras adjudicaciones de contratos; el fracaso de Hiriko, el proyecto de coche eléctrico que ha dilapidado 65 millones de euros, o el caso Bidegi, por presuntas irregularidades en la construcción de la AP-1 (Eibar-Vitoria) por más de 30 millones de euros, que no han supuesto para el PNV una merma en su poder institucional en Euskadi. De hecho, la formación 'jeltzale' controla las grandes fuentes de poder vascas: el Gobierno vasco y las tres diputaciones (en el caso de las entidades forales, con el apoyo del PSE).

Ahora, este supuesto ‘oasis vasco’ ha salpicado con fuerza uno de los tótems del nacionalismo, Kutxabank, el banco surgido de la fusión de las tres cajas vascas y uno de los más solventes de España, que se enfrenta a un posible delito de administración desleal, falsedad de documento mercantil y apropiación indebida que afecta a su anterior presidente, Mario Fernández.

El expresidente de Kutxabank Mario Fernández Pelaz.
El expresidente de Kutxabank Mario Fernández Pelaz.

El PNV dio la estocada a Fernández a finales de 2014, al negarse a aceptar los planes de apertura a nuevo socios, que supondrían ampliar el control de la entidad vasca más allá de BBK, Vital y Kutxa. En noviembre de ese año, abandonó el cargo y la formación nacionalista puso al frente a Gregorio Villalabeitia, exdirector general de BBVA, quien, en una de sus primeras decisiones, decidió llevar a la Fiscalía a quien antes había sido el hombre de confianza del aparato 'jeltzale' por una supuesta actuación irregular.

Los hechos implican a Fernández y al exdelegado del Gobierno en Euskadi Mikel Cabieces (PSE), a quien supuestamente abonó al mes 5.783 euros desde junio de 2012 hasta su salida de Kutxabank, a pesar de no realizar ningún trabajo útil para la entidad. El expresidente del banco vasco ha llegado a alegar ante el juez en las instrucciones previas que el pago correspondía a un servicio con el que se quería facilitar el reciclaje profesional de Cabieces, una práctica muy extendida en Euskadi en tiempos de la violencia de ETA.

Los vascos y la corrupción

En total, 243.592 euros que Fernández repuso a título personal apenas dos meses después de su salida, en enero de 2015, al estallar el caso, aunque esta restitución no frenó a su sucesor, que apenas unos días después acudió a la Fiscalía para poner en su conocimiento unos hechos que llevarán al expresidente de la entidad a sentarse en el banquillo de los acusados. El Ministerio Público pidió la semana pasada penas de dos a tres años de prisión para Fernández, Cabieces y el abogado Rafael Alkorta, quien supuestamente puso su despacho para dar cauce a esta práctica irregular. En su escrito remitido al juzgado de Instrucción número 4 de Bilbao, considera probados los delitos de administración desleal, falsedad documental y apropiación indebida, al asegurar que no se desarrolló ningún servicio y que las facturas correspondían a un concepto “falso” porque el concepto indicado “no respondía a un servicio o prestación que se considerara habitual”.

Logotipo de Kutxabank. (EFE)
Logotipo de Kutxabank. (EFE)

La petición de la Fiscalía contra uno de los buques insignia de Euskadi ha caído, por lo que significa, como una bomba en la sociedad vasca, que cada vez está más preocupada por los posibles casos de corrupción en su territorio, como reflejan los sucesivos sociómetros que elabora el Gobierno vasco. El PNV se muestra tranquilo, pero en Sabin Etxea hay preocupación por cómo pueden afectar este y otros casos que están salpicando al partido de cara a las trascendentales elecciones vascas, que ya se otean en el horizonte (se celebrarán con casi toda seguridad el 23 de octubre).

El partido de Andoni Ortuzar e Íñigo Urkullu, que se presenta a la reelección tras su primera legislatura, marcada por el incumplimiento del calendario de leyes previstas para su aprobación, también tiene que lidiar con la polémica construcción de la lonja de pescado del Puerto de Pasajes, que se encuentra en los tribunales por un sobrecoste que podría llegar a los 10 millones de euros (fue adjudicada por 15 millones y el coste podría llegar hasta los 25), por trabajos ejecutados sin autorización ni consignación presupuestaria. En el ojo del huracán están el PNV y el presidente del puerto, Ricardo Peña, nombrado por el Gobierno vasco (la gestión compete a Puertos del Estado, pero el nombramiento de su responsable está en manos del Ejecutivo de Vitoria).

Y además... Podemos

El caso Kutxabank llega además en el momento álgido del conocido caso De Miguel e Hiriko, cuya evolución en los tribunales podría tener consecuencias para los intereses del nacionalismo vasco. La preocupación se ha instalado en las filas 'jeltzales', con la mirada puesta en las elecciones, porque se ha encontrado con un adversario fuerte, Podemos, que le ha superado en votos en las dos pasadas elecciones generales. Con la amenaza de la formación de Pablo Iglesias, que se ve en condiciones de luchar de tú a tú contra el nacionalismo vasco y llegar a Ajuria Enea, al PNV no le dan los números.

La última jugada maestra de la formación morada ha sido la propuesta de Pili Zabala como candidata a lendakari. La hermana de uno de los dos enterrados en cal viva por los GAL supone, por un lado, un duro golpe para EH Bildu en su intento de recuperar parte del voto que se les ha fugado a Podemos, pero también es una amenaza para el PNV, porque el Gobierno vasco ha recurrido en numerosas ocasiones a Pili Zabala para su plan de paz y los encuentros con víctimas del terrorismo.

La posible confluencia con el PSE puede no ser suficiente ante una unidad de acción entre Podemos y EH Bildu, que ya han demostrado su sintonía en Euskadi, no solo en el mensaje sino a nivel institucional en las diputaciones. Ante esta situación, el PP podría jugar un papel clave, por lo que el PNV podría verse obligado a hacer concesiones para posibilitar la investidura de Mariano Rajoy, algo que de momento rechaza de forma rotunda. En todo caso, está por ver cuál será el resultado de los populares vascos, y si la cierta recuperación el 26-J, cuando rompieron la continua pérdida de votos elección tras elección, es algo circunstancial.

Y en este escenario, donde cada voto se antoja fundamental, la oposición va a tratar de exprimir el caso Kutxabank para tratar de ligar al PNV con esa corrupción que siempre se ha negado a admitir.

País Vasco

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
18 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios