Los vecinos del entorno de San Blas llevan años quejándose por el nivel de ruido de los eventos en el Metropolitano. Y es que, mientras muchos fans esperan con entusiasmo corear Debí tirar más fotos, el nuevo disco de Bad Bunny, en el estadio del Atlético de Madrid, los vecinos de los aledaños temen la llegada de los diez días de concierto que ha anunciado el artista.
Como declaró el año pasado el vecino de la Asociación de vecinos de Las Musas — Las Rosas a El Confidencial, "el volumen de personas y de ruido aumenta muchísimo. Es que un estadio que se insonorizó mal, todo se escucha desde fuera", relataba. "Y además, el barrio no está preparado para soportar ese volumen, ni de gente ni de decibelios".
Teóricamente, el Metropolitano tiene solo licencia para eventos deportivos. El resto de celebraciones, como los conciertos, requieren una licencia administrativa especial que, según los vecinos de Las Musas, tiene poco de extraordinaria puesto que se concede, a su parecer, demasiado a menudo.
El Ayuntamiento de Madrid ha justificado la celebración de estos eventos alegando que forman parte del interés general y cultural y que benefician a sectores como el turismo, el alojamiento o la gastronomía de la ciudad.
Un escrito al Defensor del Pueblo con propuestas
Ahora, han llevado los conciertos de Bad Bunny al Defensor del Pueblo. En una nota de prensa de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, la Asociación de vecinos de Las Musas — Las Rosas cuenta que llegaron a encargar un estudio técnico a una empresa que demostraba que se superaban los niveles autorizados de ruido.
El problema, cuentan no es únicamente el ruido de los conciertos, sino la saturación del barrio cada vez que se celebra algo en el estadio. La multitud de 67.000 espectadores que admite el Metropolitano llega a imposibilitar, según dicen, el acceso de los vecinos a sus propias viviendas; así como a colapsar el aparcamiento o las salidas a la autopista.
Los vecinos han pedido ahora la intervención de Ángel Gabilondo, Defensor del Pueblo, exigiendo que se cumplan las normas de las administraciones para solucionar los problemas causados. Exigen a los organismos " que cumplan con las normas y preceptos que ellas mismas han elaborado y velen por dar soluciones reales a todos los problemas expuestos, que pueden pasar por el cierre cautelar del estadio o la reducción del aforo hasta que hayan subsanado los problemas de acústica, de movilidad, de seguridad, etcétera".
Para paliar las molestias, los vecinos han aportado también una batería de propuestas para mejorar sus condiciones, como activar una especia de Madrid Central donde solo se pueda estacionar si se es vecino o trabajador del distrito, la apaertura del tramo de la autovía R3, la ampliación del transporte público o el aumento de sanciones para los diferentes bares que ocupan más espacio de la vía pública del que les está permitido.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, declaró al conocer la denuncia de los vecinos que, "más allá de alguna situación puntual, están cumpliendo de manera habitual con toda la normativa y con las ordenanzas municipales. Creo que es importante para la ciudad tener lugares donde puedan venir los artistas más importantes a nivel internacional, como es el caso ahora de Bad Bunny".
Los vecinos del entorno de San Blas llevan años quejándose por el nivel de ruido de los eventos en el Metropolitano. Y es que, mientras muchos fans esperan con entusiasmo corear Debí tirar más fotos, el nuevo disco de Bad Bunny, en el estadio del Atlético de Madrid, los vecinos de los aledaños temen la llegada de los diez días de concierto que ha anunciado el artista.