Lo que nadie quiere ver: más de 1.000 vertidos ilegales llenan las zonas periféricas de las grandes urbes de Madrid
Los agentes forestales se encargan de identificar a los autores del depósito ilegal de vertidos. Han encontrado en todas las comarcas de la Comunidad. Destacan en municipios como Campo Real, el Molar, Guadalix de la Sierra o Loeches
La antigua carretera M-501, a la altura del término municipal de Colmenar de Arroyo, guardaba una sorpresa para los agentes forestales de la Comunidad de Madrid. Tres metros cúbicos de escombros en un tramo en desuso en la vía que se situaba, además, en una zona de máxima protección ambiental de la cuenca de los ríos Alberche y Cofio. Los agentes forestales identificaron a los responsables y, tras una investigación de casi un año, se determinó que los residuos procedían de la reforma de una casa rural en la provincia de Ávila. La empresa responsable no tenía la documentación necesaria para poder depositar los escombros. ¿El resultado? Una multa de 20.000 euros y la obligación de retirar los desechos depositados.
No es un caso aislado. El servicio de agentes forestales, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, ha abierto 1.137 expedientes por infracciones contra el medio ambiente. En el 10% de los casos, unos 115, los agentes ya tienen un autor identificado. "La gente abandona estos residuos donde no se puede por dos motivos principalmente: por comodidad y por temas económicos, porque piensan que es más rentable. Pero no. Hacerlo bien son unos 200 o 300 euros. ¿La multa? Desde 2.000 euros en casos leves hasta 100.000", explica Miguel Higueras Ortega, jefe del operativo de agentes forestales de la Comunidad.
El 50% de los residuos encontrados por los agentes forestales son restos de construcción y demolición, localizados en su mayoría en caminos vecinales, vías pecuarias y carreteras en desuso. Otro 20% corresponde a residuos peligrosos, como fibrocemento, disolventes, pinturas o restos animales; un 20% corresponde a quema de materiales y el 10% restante son otros restos como maderas o plásticos.
Higueras advierte que la mayoría de las denuncias son de personas reincidentes y que el número de expedientes se mantiene estable todos los años. Además, destaca que especialmente son las empresas quienes cometen este tipo de infracciones. Fuentes de la Comunidad insisten en que estas prácticas en espacios no autorizados ocasionan "un grave impacto en el entorno", y generan además un "efecto llamada" que favorecen la acumulación progresiva de los residuos, incluso en áreas de especial protección. "Pueden provocar la contaminación del suelo y de las aguas, constituir focos de infección para personas y fauna, degradar el paisaje, obstaculizar vías rurales y, en épocas de altas temperaturas, aumentar el riesgo de incendios forestales", explican fuentes de la administración madrileña.
¿Dónde se han encontrado principalmente los residuos ilegales? Miguel Higueras incide en que hay vertidos en prácticamente todos los municipios de la región, pero que principalmente se encuentran en los entornos de influencia de las grandes urbes. "En las 16 comarcas hemos encontrado, sobre todo en la parte periférica de los núcleos más poblados. Destaca el eje de la A-3, en la zona este, donde encontramos bastante cantidad de fibrocemento, que es muy peligroso y que derivó en un delito ambiental. También en el eje de la A-1, en Algete, Colmenar...", explica.
Aunque el cuerpo ambiental, que también actúa como Policía Judicial para investigar el origen y procedencia de los vertidos, haya localizado en todos los municipios residuos, solo en 1 de cada 10 se ha identificado al autor. Principalmente, ha sido en las localidades de Campo Real, el Molar, Guadalix de la Sierra, Loeches, Cenicientos, Getafe, Torremocha de Jarama, Cercedilla, Colmenar de Oreja, El Berrueco, Pedrezuela y Robledo de Chavela donde más vertidos se han podido esclarecer.
Las organizaciones ecologistas denuncian desde hace años estas prácticas especialmente con el foco puesto en los municipios por donde discurre el río Guadarrama, como Móstoles, y el área metropolitana sur de Madrid, con municipios como Alcorcón, Leganés y Getafe a la cabeza. En 2022, Ecologistas en Acción identificó 672 puntos, de los que cerca del 30% eran escombreras procedentes del sector de la construcción.
Este colectivo señala en sus informes la peligrosidad que conlleva depositar residuos en zonas no habilitadas porque "las acumulaciones de basura pueden generar incendios que afectan al entorno, ya sea natural o urbano". Además, inciden en que "es habitual que estos vertidos aparezcan próximos a masas de agua, con la consiguiente contaminación directa o por la escorrentía de lixiviados".
La antigua carretera M-501, a la altura del término municipal de Colmenar de Arroyo, guardaba una sorpresa para los agentes forestales de la Comunidad de Madrid. Tres metros cúbicos de escombros en un tramo en desuso en la vía que se situaba, además, en una zona de máxima protección ambiental de la cuenca de los ríos Alberche y Cofio. Los agentes forestales identificaron a los responsables y, tras una investigación de casi un año, se determinó que los residuos procedían de la reforma de una casa rural en la provincia de Ávila. La empresa responsable no tenía la documentación necesaria para poder depositar los escombros. ¿El resultado? Una multa de 20.000 euros y la obligación de retirar los desechos depositados.