Cocaína y cannabis, y especialmente los domingos: cómo saber lo que consume Madrid a través del agua del váter
Una investigación de Madrid Salud y la Universidad Complutense desvela que el consumo de cocaína ha crecido respecto a las últimas muestras, pero aun así la capital tiene valores ligeramente inferiores que otras ciudades españolas y europeas
Tirar de la cadena del váter da mucha más información que rellenar un cuestionario. Con la orina se van todas las sustancias consumidas, ya sean en su forma original o transformadas en otros compuestos, hasta el alcantarillado, y de ahí terminan en las depuradoras municipales. Desde hace algunos años, los científicos utilizan estas aguas como una herramienta para saber, entre otras cuestiones, qué sustancias ilegales consumen los vecinos de una ciudad. Los investigadores del servicio municipal Madrid Salud y la Universidad Complutense de Madrid han recogido durante casi dos años (desde diciembre de 2023 hasta octubre de 2025) muestras de agua a la entrada de las ocho estaciones depuradoras de la ciudad.
Tras analizar las casi 400 muestras tomadas, los científicos han presentado su análisis: el área metropolitana de Madrid (todos los distritos de la capital, Pozuelo de Alarcón, Leganés y Rivas Vaciamadrid) consume, principalmente, cocaína y cannabis, pero también medicamentos con potencial de abuso como la ketamina y benzodiacepinas (lorazepam y el lormetazepam, que son el ansiolítico y el sedante más consumidos en España).
Los resultados de la investigación desvelan que el consumo de cocaína alcanzó en octubre de 2025 —última muestra recogida— su valor más alto junto a junio y octubre de 2024, unos 500 mg al día por cada 1000 habitantes. Entre medias, en marzo y junio de 2025, los valores descendieron hasta los 400 mg al día, aproximadamente. En cuanto al cannabis, su pico más alto lo alcanzó en junio de 2024, la única vez que se han superado los 100 mg diarios por cada 1.000 habitantes. En las últimas muestras recogidas la tasa de consumo rozaba esa cifra máxima, pero no la llegaba a alcanzar.
El MDMA es la tercera sustancia más consumida en la capital, con unos 40 mg al día en este último registro. En el cuarto puesto se encuentran las metanfetaminas, con un consumo que se ha mantenido estable en estos dos años, con unas cifras medias de 20 mg diarios. Por último, el consumo de anfetaminas alcanzó su pico máximo en octubre de 2024, también con 20 mg al día por cada 1.000 personas.
En cada depuradora y en cada campaña se toman siete muestras para observar cómo cambia el consumo durante los días de la semana con el objetivo de encontrar patrones. Por ejemplo, el cannabis presenta un consumo relativamente estable durante toda la semana, pero otras sustancias, como el MDMA muestran un notable aumento los fines de semana, especialmente los domingos. Por ejemplo, un martes el consumo detectado de esta droga es de 60 mg frente a los 160 mg que se llegan a alcanzar el último día de la semana.
"Los niveles estimados son comparables a los de otras ciudades españolas y europeas, aunque ligeramente inferiores en la mayoría de los casos", concluye el informe. De ciudades españolas, el estudio compara a Madrid con Barcelona, Castellón, Lleida, Santiago, Tarragona y Granada. En cuanto a la cocaína, la capital solo consume más que Barcelona, mientras que el resto de urbes le superan. Tarragona es la localidad estudiada con mayor tasa de consumo de esta sustancia.
En cuanto al cannabis, Barcelona, Tarragona y Lleida superan a Madrid en consumo, pero se quedan por detrás Castellón y Santiago. De las ciudades europeas con las que se han comparado, la capital junto con Barcelona registran las mayores tasas de metanfetaminas y de ketamina, aunque en ambas sustancias la ciudad condal supera a Madrid. El estudio también compara a Madrid con Lisboa, Oporto, Roma, Milán, París y Ámsterdam.
En las aguas madrileñas se detectaron 77,2 miligramos de cannabis al día por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de Lisboa (150,8), Barcelona (220,7) o Ámsterdam (319), pero por encima de lo registrado en París (53,9). En cuanto a la cocaína, Madrid es la segunda urbe con menos consumo, con 369 miligramos al día por cada 1.000 habitantes, superando solo a Ámsterdam. Por encima, se sitúan Lisboa, Roma, Oporto y Milán. La capital holandesa, salvo en el consumo de esta última droga, ocupa el primer puesto en las demás sustancias, con cifras muy superiores al resto.
El consumo de estupefacientes ilegales es uno de los principales motivos por los que los madrileños acuden al Instituto de Adicciones de Madrid Salud. El 24% acudieron por consumo de cocaína, el 15% por cannabis y un 4% para pedir ayuda por opiáceos. La Comunidad de Madrid alerta desde hace años del consumo, especialmente, de cannabis y la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, ha hecho de la lucha contra las drogas una de sus principales banderas de batalla. En la última Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y otras Drogas, el porcentaje de personas que admitía haber tenido contacto con este estupefaciente en los 30 días anteriores al sondeo creció respecto a 2022: de un 6,6% pasó a un 8,9%.
Tirar de la cadena del váter da mucha más información que rellenar un cuestionario. Con la orina se van todas las sustancias consumidas, ya sean en su forma original o transformadas en otros compuestos, hasta el alcantarillado, y de ahí terminan en las depuradoras municipales. Desde hace algunos años, los científicos utilizan estas aguas como una herramienta para saber, entre otras cuestiones, qué sustancias ilegales consumen los vecinos de una ciudad. Los investigadores del servicio municipal Madrid Salud y la Universidad Complutense de Madrid han recogido durante casi dos años (desde diciembre de 2023 hasta octubre de 2025) muestras de agua a la entrada de las ocho estaciones depuradoras de la ciudad.