Es noticia
El barrio de las Letras de Madrid tiene un hermano: ha nacido el barrio de la Ciencia
  1. España
  2. Madrid
CHARLAS, ACTIVIDADES, PELIS...

El barrio de las Letras de Madrid tiene un hermano: ha nacido el barrio de la Ciencia

El Ayuntamiento de la capital impulsa la zona que conforman la Residencia de Estudiantes, el CSIC, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Instituto Ramiro de Maeztu y la Escuela de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica

Foto: Escultura sobre el cambio de temperatura expuesta en el Museo Natural de Ciencias Naturales de Madrid. (EFE/Mario Morón)
Escultura sobre el cambio de temperatura expuesta en el Museo Natural de Ciencias Naturales de Madrid. (EFE/Mario Morón)

Un nuevo barrio ha nacido en Madrid. Lo ha hecho no muy lejos del centro neurálgico de la capital. Se trata de un barrio que, aunque inédito, atesora siglos de historia tras de sí. Comprende el paseo de la Castellana y las calles Joaquín Costa, López de Hoyos y María de Molina: las ubicaciones que guardan algunas de las instituciones culturales y con mayor solera de la ciudad que a partir de abril serán revitalizadas con charlas, paseos, talleres, cinefórum y visitas.

Hablamos de la Residencia de Estudiantes, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Instituto de Enseñanza Secundaria Ramiro de Maeztu y la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid. Si ya existía un barrio de las Letras, este no podía tener otro nombre. Pasen y vean el barrio de la Ciencia.

Este medio kilómetro cuadrado del distrito de Chamartín experimenta "una increíble concentración de talento", tal y como señaló el alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, durante la presentación del proyecto que, entre otros objetivos, persigue descentralizar el turismo. "El barrio de la Ciencia une dos almas: un alma de barrio, vinculada a cuidar nuestros entornos urbanos y aquellos lugares que tienen una significación especial, y el alma divulgativa, que permite que los madrileños podamos conocer mejor instituciones tan claves en nuestra historia", explicó el regidor.

Una dinamización del barrio nunca antes vista

Para dinamizar el barrio de la Ciencia y que la ciudadanía pueda conocer las instituciones que alberga, desde el Consistorio han apostado por que la iniciativa tenga un cariz científico-divulgativa. Para ello, la junta de distrito ha diseñado un programa cultural, actualmente en licitación con un presupuesto de 393.000 euros, que integrará divulgación científica, turismo cultural y actividades experienciales que fomenten el conocimiento, la innovación, la investigación y la reflexión sobre la ciencia y su dimensión histórica y social. Arrancará, previsiblemente, en abril y se desarrollará en las sedes asociadas, han asegurado desde el Ayuntamiento.

Foto: la-figura-olvidada-de-ignacio-bolivar-director-del-museo-nacional-de-ciencias-naturales-durante-su-mayor-esplendor-en-el-siglo-xx

Acercar estas grandes instituciones científicas al público en general supondrá realizar eventos participativos y accesibles. Por ejemplo, el programa cultural contendrá un cinefórum científico con proyecciones acompañadas de coloquios moderados por especialistas para fomentar la reflexión crítica a través del cine y talleres mensuales de lectura sobre ciencia y literatura que explorarán obras científicas y humanísticas para favorecer el diálogo entre ambas áreas y jornadas. Se sumarán también charlas divulgativas quincenales, en las que expertos en ciencia, innovación e investigación acercarán temas de actualidad al público y pondrán el foco en la capital de España.

El objetivo de descentralizar el turismo en la capital pasa por visitas teatralizadas al barrio de la Ciencia. Estas actividades incluirán personajes históricos de la ciencia y escenarios emblemáticos del patrimonio científico del distrito. Según ha añadido el Ayuntamiento, esta iniciativa se complementa con visitas científicas interactivas, basadas en metodologías participativas y dinámicas como juegos, resolución de enigmas y acertijos y con una ruta interactiva con audioguía accesible. Asimismo, en el entorno de las cinco instituciones se incluirán citas de célebres científicos y señalética específica.

La residencia de la ciencia y del arte

La Residencia de Estudiantes, ubicada en los números 21 y 23 de la calle del Pinar, fue fundada el 1 de octubre de 1910 por la Junta para la Ampliación de Estudios (JAE). Se sitúa en la conocida como Colina de los Chopos y sus paredes han visto desfilar a las mentes más brillantes de todos los tiempos. Entre sus grandes hitos está el haber sido el punto de encuentro de la Generación del 27, pues en ella convivieron personajes de la talla de Federico García Lorca, Salvador Dalí y Luis Buñuel. Los salones que todavía conserva en perfectas condiciones han sido escenario de conferencias de referentes científicos como el físico alemán Albert Einstein, la física francesa Marie Curie, el arqueólogo y egiptólogo inglés Howard Carter y el compositor y director de orquesta ruso Igor Stravinsky.

placeholder Murales en la Residencia de Estudiantes con motivo de la celebración del centenario de la Generación del 27. (EFE/Blanca Míllez)
Murales en la Residencia de Estudiantes con motivo de la celebración del centenario de la Generación del 27. (EFE/Blanca Míllez)

El paso de figuras relevantes de la historia de la ciencia y el arte por la Residencia de Estudiantes no es, ni mucho menos, lo único que la hace digna de mención. Sin ir más lejos, fue siempre una institución a la vanguardia científica, ya que llegó a albergar laboratorios punteros, como el de Fisiología, dirigido por Juan Negrín y donde se formó el futuro Nobel Severo Ochoa.

Por otra parte, también fue la sede de la Institución Libre de Enseñanza (ILE), fundada por Francisco Giner de los Ríos. Alberto Jiménez Fraud, director de la Residencia desde su creación hasta 1936, fue su discípulo directo. "Educar antes que instruir" era su lema, y siempre lo intentaron materializar a través de la noción del "aprendizaje fuera del aula".

Foto: madrid-edad-plata-modernidad-cultura-1hms

Un Museo pionero en montaje de esqueletos

El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), adscrito al CSIC, es uno de los institutos de investigación científica más antiguos y relevantes de España. Fue fundado en 1771 y actualmente ocupa el número 2 de la calle José Gutiérrez Abascal. Carlos III fue su precursor al crear la institución como el Real Gabinete de Historia Natural. Su sede actual en el Palacio de las Artes y la Industria no llegó hasta 1887.

Entre sus grandes hitos se encuentra el haber acogido el primer esqueleto de un animal prehistórico montado en postura anatómica en todo el mundo. Se trata del esqueleto del Megatherium americanum, enviado desde Argentina en 1789. También atesora el conocido como "Diplo", en referencia a una de sus piezas más icónicas, la réplica del dinosaurio Diplodocus carnegii, regalada por Andrew Carnegie al rey Alfonso XIII en 1913.

placeholder Piezas expuestas en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. (EFE/Luca Piergiovanni)
Piezas expuestas en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. (EFE/Luca Piergiovanni)

El MNCN, asimismo, expone ejemplares de caza. Es el caso del elefante africano que preside el vestíbulo, cazado por el Duque de Almodóvar del Río en 1913 y preparado por los hermanos Benedito, maestros de la taxidermia moderna que dejaron una gran impronta en la galería. Impresionante es también el esqueleto de ballena, una rorcual común, de más de 20 metros de longitud que cuelga del techo de la sala de Biología.

Del Ramiro al CSIC, buque insignia de la investigación

El Instituto de Enseñanza Secundaria Ramiro de Maeztu, fundado en 1939, es uno de los centros escolares más emblemáticos de la capital. Precisamente, es heredero del Instituto-Escuela, pues ocupa los edificios y nació con el mismo espíritu innovador que esta iniciativa de la JAE para modernizar la enseñanza en España bajo la influencia de la ILE. Por otro lado, durante décadas funcionó como un centro experimental asociado al CSIC. En él nació el club de baloncesto Estudiantes, y ahí es donde tiene su cantera.

En cuanto al CSIC, se trata del organismo de investigación más grande de España, también fundado en 1939 con la idea de centralizar la ciencia tras la Guerra Civil. Su sede principal está en el número 17 de la calle Serrano. Sin embargo, el CSIC cuenta con 120 institutos y sedes a lo largo del territorio español dedicadas a la investigación tanto de ciencias como de humanidades. Es la séptima institución pública mundial de investigación.

Foto: la-nevera-estudiantes-baloncesto-ramiro-1hms

Son innumerables las patentes que del Centro han salido. Sin embargo, solo una de ellas es la más rentable. Se trata de la ADN polimerasa del virus phi29, patentada por la célebre Margarita Salas, quien junto a Eladio Viñuela introdujo la biología molecular en España. Reseñable es también que investigadores del CSIC desarrollaron el primer biosensor del mundo capaz de detectar el VIH apenas una semana después de la infección.

Los ingenieros se enlazan con el MNCN

La Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) es otra de las instituciones que conforma el nuevo barrio de la Ciencia. Su nacimiento tuvo lugar en 1850 con la aprobación del decreto impulsado por el ministro Seijas Lozano para la creación del Real Instituto Industrial que tendría que dar a España una infraestructura técnica moderna. Desde 1907 ocupa el ya mencionado Palacio de las Artes y la Industria, enclave que comparte con el MNCN.

Varios son los líderes del mundo empresarial que han pasado por ella, al igual que ciertos personajes pioneros e históricos. Es el caso de Juan de la Cierva, inventor del autogiro, un precursor del helicóptero moderno, e ingeniero de Caminos vinculado estrechamente con la Escuela. Entre estos nombres destaca Cipriano Segundo, primer director de la ETSII y una de las figuras clave en el desarrollo del ferrocarril en España.

Un nuevo barrio ha nacido en Madrid. Lo ha hecho no muy lejos del centro neurálgico de la capital. Se trata de un barrio que, aunque inédito, atesora siglos de historia tras de sí. Comprende el paseo de la Castellana y las calles Joaquín Costa, López de Hoyos y María de Molina: las ubicaciones que guardan algunas de las instituciones culturales y con mayor solera de la ciudad que a partir de abril serán revitalizadas con charlas, paseos, talleres, cinefórum y visitas.

CSIC Salvador Dalí Federico García Lorca