Parece Grecia, pero está en Madrid: la catedral con entrada gratis que es una joya oculta y tiene frescos pintados con clara de huevo
Madrid todavía guarda templos capaces de descolocar incluso al paseante habitual. Tras una entrada discreta aparece un espacio ortodoxo iluminado por lámparas de aceite
Interior del templo bizantino situado en el distrito de Chamartín que fue elevado como catedral en 2006. (TripAdvisor)
Madrid sigue siendo una ciudad que recompensa al caminante atento. Más allá de los grandes bulevares y los iconos turísticos, la capital oculta pequeños tesoros urbanos que rara vez figuran en las guías oficiales. Son rincones discretos y cargados de historia, que sorprenden incluso a quienes llevan años recorriendo sus calles. Desde pasadizos diminutos hasta plazas escondidas entre edificios centenarios, estas joyas ocultas revelan una versión más íntima y fascinante de la ciudad.
Un refugio ortodoxo oculto en la ciudad
Uno de los últimos hallazgos de la influencer de viajes @derutapormadrid es la Catedral Griega de San Andrés y San Demetrio, en el barrio de Hispanoamérica, en el distrito de Chamartín. Este templo ortodoxo, dependiente de la Iglesia de Constantinopla, abrió sus puertas en 1973 y fue reconocido como catedral en 2006. Su torre campanario, de inspiración bizantina, anticipa un interior que transporta directamente a Grecia: frescos creados por artistas helenos, algunos elaborados con clara de huevo —una curiosidad que se explica en las visitas guiadas— y lámparas de aceite que completan la atmósfera litúrgica. Además, recientemente adquirió un peso notable al ser el lugar elegido para celebrar el responso de la princesa Irene de Grecia, hermana de la reina doña Sofía.
El interior del templo asombra al visitante nada más cruzar el umbral de la puerta. Al alzar la mirada, la sorpresa es mayúscula. La espiritualidad que allí se respira no es habitual del bullicio del centro capitalino. Destaca especialmente el iconostasio, una estructura de madera tallada que separa el altar mayor del resto del templo. Sobre ella se disponen diversos iconos que muestran episodios esenciales de la vida de Cristo, de la Virgen María y de distintos santos, conformando uno de los elementos más reconocibles del rito ortodoxo. Además, el turista o madrileño curioso se encontrará con un conjunto de frescos y mosaicos bizantinos que relatan escenas bíblicas, con predominio de colores intensos como el carmesí, azul y oro. Aquí se reúnen feligreses ortodoxos, familias de emigrantes y exiliados procedentes principalmente de los Balcanes, Grecia y Rusia, que han convertido este templo en un punto de referencia espiritual y comunitario en Madrid.
Horarios, visitas y cómo llegar
La entrada a la Catedral Griega de San Andrés y San Demetrio es completamente gratuita, aunque quienes deseen profundizar en su historia pueden hacer una visita guiada —con un donativo de 3 o 6 euros— que debe reservarse previamente porWhatsApp o por correo electrónico (metropoliespo@yahoo.es). Las misas se celebran los domingos a las 13:00 horas. El resto de la semana abre sus puertas de martes a sábado, de 8:30 a 20:30horas.
Dedicada a San Andrés el Apóstol y San Demetrio de Tesalónica —dos de los santos más venerados en la tradición ortodoxa—, la catedral está situada en la calle de Nicaragua, número 12. Se accede fácilmente desde el metro —estación Colombia, con las líneas 8 y 9— y también mediante varias líneas de autobús urbano de la EMT, como la 150, 11 o 40.
Madrid sigue siendo una ciudad que recompensa al caminante atento. Más allá de los grandes bulevares y los iconos turísticos, la capital oculta pequeños tesoros urbanos que rara vez figuran en las guías oficiales. Son rincones discretos y cargados de historia, que sorprenden incluso a quienes llevan años recorriendo sus calles. Desde pasadizos diminutos hasta plazas escondidas entre edificios centenarios, estas joyas ocultas revelan una versión más íntima y fascinante de la ciudad.