Vox mueve ficha en Madrid y mira a Cibeles en pleno incendio por el pulso de Ortega Smith
La dirección asciende al ex del PP Iñigo Henríquez de Luna a máximo responsable de la acción política municipal en la región a un año y medio de las elecciones y con la portavocía en la capital como asunto pendiente
Vox ha movido ficha en su organigrama de la Comunidad de Madrid en un momento complejo. El partido de Santiago Abascal ha ascendido al ex del PP Íñigo Henríquez de Luna a máximo responsable de acción política municipal a un año y medio de las elecciones de mayo de 2027 y con un incendio todavía sin sofocar. La formación lleva meses aislando a Javier Ortega Smith de cualquier puesto o responsabilidad, pero él se rebela y mantiene sus aspiraciones de continuar en Cibeles, aunque la dirección hace tiempo que firmó su sentencia.
Fuentes del partido niegan que el nombramiento esconda una maniobra a medio plazo, pero otras voces no oficialistas advierten de una intencionalidad muy clara, con Madrid en el horizonte. El perfil de Henríquez de Luna, que en 2017 rivalizó con José Luis Martínez-Almeida para liderar al PP en la capital, no ha pasado desapercibido. El ahora diputado de la Asamblea cuenta con una amplia experiencia en la ciudad, ostentando los cargos de presidente de varios distritos, de portavoz adjunto y de responsable del área de Economía y Hacienda en la oposición.
El presidente del Comité Ejecutivo Provincial de Madrid y portavoz de Vox, José Antonio Fúster, enmarcó el ascenso en la estrategia para las próximas elecciones municipales. "No hay nadie mejor que Íñigo Henríquez de Luna para liderar y coordinar la acción municipal de Vox en toda la Comunidad de Madrid, así como para preparar a nuestros grupos municipales para el gran salto adelante que aspiramos a dar en 2027", declaró Fúster.
Vox, con las expectativas al alza y la moral por las nubes tras los comicios en Extremadura y Aragón, confía en recuperar el terreno perdido en la región, donde cuenta con una sola alcaldía (Rascafría y una veintena de coaliciones con los populares). La última cita con las urnas dejó a los de Abascal fuera de foco, sin capacidad de influencia en la Asamblea y Cibeles, desplazados por las mayorías absolutas del PP tras meses de acoso y derribo absoluto, bloqueando los presupuestos y cualquier iniciativa de Isabel Díaz Ayuso y Almeida.
Ahora, como en 2023, los objetivos son los mismos. Isabel Pérez Moñino está asentada como rival de Ayuso en la Cámara regional, a quien ataca en cada Pleno por cualquier asunto sin excepción, dibujando un discurso que contrapone los intereses del sur con los inversores multimillonarios de Miami. En el Ayuntamiento de Madrid, sin embargo, la situación es bien distinta y el líder ya no es considerado como tal, hasta el punto de que la dirección quiere borrarlo del mapa. Ortega Smith, que lo fue todo en el partido, está sentenciado y se busca sucesor afín a la cúpula.
El ex secretario general de Vox ha sido apartado de todos sus cargos con la única excepción de Cibeles, hasta el extremo de ser relegado al gallinero en el Congreso de los Diputados. Él, mientras tanto, lleva el pulso con Bambú al límite y ha denunciado públicamente "mentiras, manipulaciones y tergiversaciones" de Abascal e Ignacio Garriga para degradarlo. Lo cierto es que desde el pasado mes de noviembre el también fundador ha perdido la portavocía adjunta de la Cámara Baja, la portavocía en la comisión de Justicia, su condición de vocal en la ejecutiva del partido y hasta su asiento en la Carrera de San Jerónimo. Incluso podría cesar de su desempeño en la capital antes de que acabe la legislatura.
Se busca sucesor para Ortega Smith
Ortega Smith considera que su trabajo en Madrid durante los últimos años le avala y se ha postulado para repetir, pero nada hace pensar que vaya a ser el elegido. La decisión es competencia exclusiva de la dirección, tras eliminar el proceso de primarias hace poco más de tres años, y la única duda por resolver es quién será el sucesor y cuándo será nombrado. El partido no ha hecho ninguna declaración en ese sentido, aunque las fuentes consultadas ya incluyen a Henríquez de Luna en las quinielas para 2027.
Bambú ha dejado atrás el tiempo de los candidatos mediáticos, que en su mayoría salieron mal, y ahora opta por perfiles poco conocidos pero con gran conocimiento de los territorios, entregando todo el peso a la inercia de la marca y el hiperliderazgo de Abascal. Sea cual sea el plan para Madrid, lo cierto es que Henríquez de Luna encaja en este supuesto.
Este, no obstante, no fue el único movimiento de Vox en Madrid. Julio Utrilla, que se desempeñaba como responsable provincial adjunto de Organización Territorial y Mediación, se incorpora al Comité Ejecutivo Provincial como responsable de Relaciones Institucionales en sustitución de Henríquez de Luna. Según informó el partido, Utrilla ha sido director institucional de Vox y diputado nacional por la circunscripción de Valencia. Ahora es responsable del proyecto España Verde de la Fundación Disenso, el think tank de la formación ultraconservadora.
Vox ha movido ficha en su organigrama de la Comunidad de Madrid en un momento complejo. El partido de Santiago Abascal ha ascendido al ex del PP Íñigo Henríquez de Luna a máximo responsable de acción política municipal a un año y medio de las elecciones de mayo de 2027 y con un incendio todavía sin sofocar. La formación lleva meses aislando a Javier Ortega Smith de cualquier puesto o responsabilidad, pero él se rebela y mantiene sus aspiraciones de continuar en Cibeles, aunque la dirección hace tiempo que firmó su sentencia.