Las ferias de coches clásicos se multiplican por Madrid: "Es una afición con futuro"
Diversos colectivos, algunos históricos, repartidos por la región trabajan para que la llama del amor por los coches clásicos no se apague a través de exhibiciones y ferias
Ford, Chevrolet, Seat, Packard, Berliet, Rolls Royce, Mini. La lista de coches clásicos podría ser mucho más larga. Lo saben bien todos aquellos aficionados a esta pasión que consigue que el paso del tiempo no haga estragos en algunos de los modelos más míticos. Cada vez son más habituales las exhibiciones de estos coches. Se suelen celebrar los fines de semana y son varios los municipios de la Comunidad de Madrid donde se concentran los fanáticos. Gracias a su tesón, estos rallies, como se les denomina históricamente, tienen lugar para deleite de visitantes y curiosos.
Madrid es el espacio natural del Veteran Car Club España, el colectivo del sector más longevo del país, fundado en 1962. José Alfredo Álvarez, su presidente desde hace más de dos décadas, cuenta que un grupo de aficionados por los coches clásicos fueron a ver un rally, una exhibición de los mismos en París, y se quedaron prendados de ellos. "Su primera idea fue restaurar los coches que hasta ese momento iban al desguace, incluso algunos que necesitaban grandes intervenciones tras la Guerra Civil", explica.
Su amor a la cultura por los coches antiguos siempre se vio reconfortada cuando los exponían al público, algo que sigue sucediendo a día de hoy. "El club ha tenido muchos altibajos, pero ahora vive una época muy sana y no paramos de hacer cosas", defiende Álvarez. En la actualidad, el colectivo lo integran decenas de personas. La más vetusta supera los 90 años, mientras que la más joven no alcanza los 40. "Son todo particulares y cada uno tiene su coche o coches clásicos", comenta el presidente.
Este juego entre el singular y el plural no es baladí. Álvarez es consciente de que el Veteran Car Club España se caracteriza por tener una férrea condición para poder formar parte del mismo: la persona debe tener, al menos, un vehículo considerado de preguerra, alrededor de los años anteriores a 1945. "Los socios pueden tener coches más modernos que también pueden traer a nuestras actividades, pero para ser socio se necesita uno de preguerra", recalca.
Coches que pasan de coleccionista en coleccionista
La larga historia del Veteran Car Club España, que ha superado los 60 años de historia, se explica en los numerosos vehículos históricos que atesoran sus integrantes. Sin ir más lejos, el mismo Álvarez es propietario de un vehículo matriculado en Madrid en 1922. En otras ocasiones, se trata de coches traídos de Inglaterra, Alemania y otros países europeos. También hay mucho coche americano, procedente de Estados Unidos, Argentina, Uruguay y Paraguay. "Normalmente, pasan de coleccionista a coleccionista, pero también los hay que proceden de herencias", apunta el presidente.
En cuanto al mantenimiento, el presidente de la entidad acepta que cada vez quedan menos profesionales y mecánicos que se dediquen a ello y tengan los conocimientos necesarios para poner a punto vehículos de este tipo. "Siempre tienes que estar buscando a alguien que te lo haga. Incluso algunos de nosotros aprendemos algunas nociones de mecánica para salir del apuro. Al menos hay que saber desmontarlo. Montar, después, ya veremos", añade con cierto gracejo. De todas formas, los mecánicos en Madrid expertos en estos vehículos se cuentan con los dedos de una mano, y es a ellos a quienes los aficionados suelen acudir.
El presidente del Veteran Car Club España prefiere no hablar sobre los costes de este peculiar hobby. "Hay gente que paga la tribuna del Real Madrid para ir a verle todas las semanas y otros se lo gastan en la caza. Nosotros lo hacemos en los coches clásicos", ilustra. De todas formas, señala que para iniciarse en el mundillo quizá valga con un desembolso de 10.000 euros para un Ford A.
Las exhibiciones, el corazón del Veteran Car Club
La gracia de esta afición radica, en gran parte, en exhibir las joyas de cada garaje. Desde el Veteran Car Club España han visitado numerosas ciudades del país, incluso las islas. Les gusta participar en los rallies. Álvarez explica el significado de la palabra: "Los ingleses llamaban rally a salir con el coche, hacer un pequeño recorrido y comer de picnic. Nosotros también lo llamamos ruta o exhibición porque los ayuntamientos, cuando les hablas de un rally, piensan que es una carrera de coches".
Más allá de utilizarlos cedidos para exposiciones, en su caso, una ruta al mes casi siempre cae. Arrancan sus antiguos, pero funcionales motores y se plantan allá donde haga falta. Sin embargo, en el calendario aparecen marcado de rojo dos grandes citas ineludibles para el Veteran Car Club España. La primera de ellas es una visita a algún pueblo o ciudad de la región, como Chinchón y Aranjuez, cuyas calles centenarias ya han saboreado el sabor a neumático de estos coches clásicos.
La segunda suele tener lugar en torno a octubre y noviembre y toma El Retiro como enclave de referencia. "Circulamos por todo Madrid, a veces hasta por la Castellana y Serrano y Velázquez, y terminamos exponiendo los vehículos en el Paseo de Coches del Retiro", cuenta Álvarez.
El apoyo institucional también es importante para colectivos de este tipo. Los ayuntamientos suelen permitir a los participantes aparcar en la plaza mayor del municipio. "Dependiendo de las dificultades económicas de cada uno, nos ayudan en mayor o menor medida. Muchas veces nos regalan algún detalle, y lo agradecemos", comenta el presidente del colectivo.
Los aficionados se hacen fuertes en Coslada
Mucho más moderna es la Asociación Clásicos de Fuenlabrada, en la que no hace falta residir en este municipio del sur de la región para poder formar parte de ella. En torno a 70 socios dan vida a esta entidad con apenas seis años de historia y presidida por Amador Caballero. Entre sus grandes logros, organizar en junio un gran encuentro de coches clásicos en el recinto ferial de Fuenlabrada, en el que se dan cita hasta 300 vehículos de este tipo.
La actividad no para en invierno. Unos días antes de Navidad, desde Clásicos de Fuenlabrada impulsan un desfile que reúne unas siete decenas de coches antiguos que consiguen impresionar a los presentes. "Y durante el año hacemos algunas salidas a algún museo o población cercana para visitarla y pasar el día", añade Caballero. A ello se suman otras iniciativas culturales, como un concurso de pintura relacionado con el vehículo antiguo. En su caso, para poder formar parte del colectivo tan solo es necesario ser propietario de un vehículo de más de 30 años de antigüedad. En Fuenlabrada sobresalen los coches de los años 70, como el Seat 600, los minis y el Citroën 2 CV.
Caballero guarda un Seat 600, un Seat 124, un Biscúter de 1956, dos Mercedes con unos 40 años de antigüedad aproximadamente y acaba de adquirir un Citroën C4 del año 1931. "Su mantenimiento es peculiar, porque de muchos de ellos ya no quedan ni piezas", comenta en línea con Álvarez. Si finalmente no encuentran los recambios en las tiendas especializadas, recurren a la fabricación a mano, "incluso intentamos acoplar algunas piezas de otros vehículos que puedan valer", añade.
Desde su punto de vista, esta no es una afición cara. "Simplemente, hay que conservar un poco el vehículo, pero tampoco le damos un uso habitual, solo ocasional", dice Caballero. Él habla en nombre de sus asociados, aunque los precursores del colectivo fueran cuatro amigos. "La iniciativa surgió entre colegas que nos registramos oficialmente como asociación. Lo que parecía una afición de apenas unos pocos, al final resulta que no, que nos acompaña mucha gente, y no solo mayor como podría pensarse", precisa.
Clásicos de Fuenlabrada, que recibe una ayuda por parte del Ayuntamiento de la localidad que les permite organizar los diferentes eventos, acepta a cualquier coche que tenga en su haber tres décadas de vida. Eso es un punto a favor, sobre todo ahora, que se permite a estos coches acceder a las zonas de bajas emisiones que decenas de ciudades de todo el país han implementado en sus centros. "Yo creo que es una afición con futuro. Cada vez se ve más participación en los eventos, y la gente queda muy contenta", concluye Caballero.
Ford, Chevrolet, Seat, Packard, Berliet, Rolls Royce, Mini. La lista de coches clásicos podría ser mucho más larga. Lo saben bien todos aquellos aficionados a esta pasión que consigue que el paso del tiempo no haga estragos en algunos de los modelos más míticos. Cada vez son más habituales las exhibiciones de estos coches. Se suelen celebrar los fines de semana y son varios los municipios de la Comunidad de Madrid donde se concentran los fanáticos. Gracias a su tesón, estos rallies, como se les denomina históricamente, tienen lugar para deleite de visitantes y curiosos.