Tres Cantos, cinco meses después del incendio: "Pueden pasar 40 años hasta que vuelva a estar como antes"
La Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal actúa en la zona para recuperar la vegetación, formada esencialmente por encinas. Los vecinos critican que las ayudas económicas prometidas no bastan
Estado del monte de utilidad pública donde trabaja la Comunidad de Madrid, durante los primeros días de las intervenciones, en el mes de octubre (Conserjería de Medio Ambiente)
La tarde del 11 de agosto el fuego, avivado por fuertes rachas de viento, arrasó la zona forestal del municipio de Tres Cantos. El incendio se saldó con un fallecido, varios ingresados, unas 200 personas evacuadas de sus casas y varios chalets y bloques de viviendas reducidos a cenizas. Cinco meses después, todavía no hay una causa oficial del origen del fuego. Las primeras hipótesis esgrimidas entonces por el alcalde de Tres Cantos apuntaban a una tormenta seca. La urbanización de Soto Viñuelas, una de las más exclusivas de Madrid, rodeada de masa forestal y un arroyo, se convirtió en un auténtico infierno. Pero, a sus vecinos la noticia no les pilló por sorpresa. "Era cuestión de tiempo. Lo llevábamos advirtiendo desde hace años", denuncia Fernando Jáuregui, residente en la localidad.
Unas semanas después del incidente distintos equipos de la Comunidad de Madrid comenzaron a trabajar en la zona para restaurar el Monte Viñuelas, de utilidad pública y, por tanto, competencia del Gobierno autonómico. Primero, intervino el Servicio de Incendios Forestales porque son los encargados tanto de hacer trabajos de prevención como durante la emergencia. "Lo primero fue restaurar los caminos para garantizar la accesibilidad. Se había quemado todo y era imposible que entrara, por ejemplo, un vehículo de emergencias", explican fuentes del servicio a este medio. En total, se intervinieron unos 12 kilómetros de caminos en el monte de Soto Viñuelos, que supusieron una inversión de 40.000 euros.
Desde mediados de octubre es la Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal, un organismo de la Conserjería de Medio Ambiente, quien actúa en la zona. Hoy sus técnicos continúan con las labores de regeneración del monte. El equipo analizó el estado de unas 300 hectáreas y finalmente decidieron actuar en unas 116, catalogadas como de "celeridad alta" porque la vegetación, formada esencialmente por encinas, estaba totalmente calcinada. Las labores, para las que disponían de un presupuesto que alcanza los 400.000 euros, se han centrado en acelerar el rebrote de las cepas a través del recorte a ras de suelo del arbolado.
Estado actual del Monte Viñuelas (Consejería de Medio Ambiente)
Los propios troncos cortados de las encinas han servido para hacer los fajines que sujetan la escorrentía que se forma tras los episodios de fuertes lluvias. También se han instalado unos cordones para proteger el suelo para que no le incida el sol y las altas temperaturas directamente, además de albarradas, fajines que se instalan en los cauces de los ríos para filtrar aguas arriba y contener los sedimentos que podrían erosionar aún más la zona afectada. En cuanto a la regeneración de la biodiversidad, la Dirección General construye refugios para conejos, reptiles y anfibios que se quedaron sin sus cobijos naturales por los incendios.
Estos primeros trabajos de regeneración terminarán a finales de febrero. Los técnicos de la Conserjería inciden en que su labor ahora en Tres Cantos es un proyecto a futuro. "No sé si podremos ver el monte cómo estaba antes. Para verlo solamente parecido tendrán que pasar unos 40 años", explican.
Pese a los esfuerzos de las administraciones, el enfado es el sentimiento que recorre las casas de Tres Cantos. "Cinco meses han pasado y seguimos prácticamente igual que en septiembre", critica Fernando Jáuregui. La Junta de Gobierno local de Tres Cantos aprobó a finales de septiembre una partida específica de 100.000 euros para los afectados, con un plazo de solicitud que finaliza este 31 de enero. La cuantía máxima para quienes hayan perdido completamente la vivienda es de 15.000 euros por solicitud. Pero los ciudadanos sienten que no es suficiente.
"La gente está mosqueada principalmente porque las ayudas y las cesiones de ganado han sido muy simbólicas y escasas", señala Carolina Muñoz, presidenta de la Asociación de Vecinos de Tres Cantos. Muñoz expresa que "el miedo sigue latente" porque los vecinos perciben que "no se hace casi nada" por impedir que vuelva a pasar y pone de ejemplo las dotaciones de bomberos: "Hay muy pocos efectivos aquí en Tres Cantos y, encima, Colmenar Viejo ahora mismo no tiene bomberos".
Vista de una casa dañada por el incendio de Tres Cantos, en agosto de 2025 (EFE)
La falta de una causa de origen del fuego es otro de los problemas que encaran los vecinos con la agravante de que el tiempo corre en su contra."No tenemos el informe de los peritos que necesitamos para denunciar y el tiempo se agota porque el plazo para ello es de un año desde que ocurre el incendio", explica Jáuregui, quien también crítica "falta de empatía" por parte del Gobierno local. "Queremos que se nos haga caso, que se nos escuche cuando decimos que las cosas están mal y que se nos den ayudas que tengan sentido. Yo he tenido perdidas por valor de 120.000 euros en mi jardín y mi coche, y al máximo que voy a llegar es a una compensación de 1.000 euros", detalla.
Fuentes del Ayuntamiento explican, por su parte, que los servicios municipales realizaron labores de limpieza, retirada de restos vegetales y desbroce en parcelas afectadas por el incendio. Asimismo, detalla que en las semanas posteriores el equipo municipal mantuvo reuniones con los vecinos afectados, de forma individual y de forma colectiva con la mancomunidad de vecinos de Soto de Viñuelas. Además, entre otras iniciativas, durante todo este tiempo se ha activado la Oficina de Atención a las personas afectadas por el incendio para centralizar todas las actuaciones de apoyo técnico, administrativo y social.
Los expertos del Servicio de Incendios Forestales recuerdan la importancia de la prevención unida a una mayor concienciación ciudadana para evitar que episodios de incendios como los de este verano se repitan. "Hemos visto claramente que en las zonas con tratamiento silvícola de mantenimiento el fuego arrasa con el pasto, pero daña mucho menos al arbolado. Aun así, todo está en nuestras manos y es nuestra responsabilidad, por ejemplo, tener limpias las zonas si vivimos en una urbanización con terreno forestal, no provocar chispazos, saber cómo actuar ante las llamas...".
La tarde del 11 de agosto el fuego, avivado por fuertes rachas de viento, arrasó la zona forestal del municipio de Tres Cantos. El incendio se saldó con un fallecido, varios ingresados, unas 200 personas evacuadas de sus casas y varios chalets y bloques de viviendas reducidos a cenizas. Cinco meses después, todavía no hay una causa oficial del origen del fuego. Las primeras hipótesis esgrimidas entonces por el alcalde de Tres Cantos apuntaban a una tormenta seca. La urbanización de Soto Viñuelas, una de las más exclusivas de Madrid, rodeada de masa forestal y un arroyo, se convirtió en un auténtico infierno. Pero, a sus vecinos la noticia no les pilló por sorpresa. "Era cuestión de tiempo. Lo llevábamos advirtiendo desde hace años", denuncia Fernando Jáuregui, residente en la localidad.