El monasterio del siglo XVII junto al Palacio Real de Madrid que se puede visitar gratis y conserva obras de Pedro de Mena
Gestionado por Patrimonio Nacional, es el mejor exponente del estilo de los Austrias, posterior a la construcción del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
Imagen del Real Monasterio ubicado en el Madrid de los Austrias, fundado en 1611. (Extraída de X)
Junto a los museos, los monasterios son uno de los ejes dinamizadores de la cultura. Los turistas que eligen Madrid como su próximo destino no solo buscan sumergirse en el bullicio de la Gran Vía, atestada de comercios y musicales, sino que se sienten atraídos por su vertiente más histórica, la vinculada a literatos como Miguel de Cervantes o Lope de Vega e incluso a la realeza española como el Madrid de los Austrias.
Bajo la dinastía de los Habsburgo, entre los siglos XVI y XVII, la ciudad vio florecer una capital imperial, que tuvo como emblemas constructivos edificios que hoy son una visita obligada: el Palacio Real, espacios públicos populares como la Plaza Mayor, calles laberínticas y conventos con exteriores austeros pero un gran número de reliquias en su interior. Este es el caso delReal Monasterio de la Encarnación.
Un tesoro de los Austrias en pleno centro de Madrid
Situada en la Plaza de la Encarnación, número 1, esta institución religiosa de monjas agustinas recoletas es uno de los mejores exponentes del estilo arquitectónico de los Austrias, que encaja en el herreriano o barroco austero. Se caracteriza por el uso del granito en la sobria fachada, en contraste con la riqueza ornamental de su interior, donde destaca la intervención de Ventura Rodríguez. El responsable de su construcción fue el arquitecto mayor de las obras reales,Juan Gómez de Mora. Entre sus mayores hitos está la Plaza Mayor y la modernización del Alcázar Real de Madrid. Otra de las intervenciones más destacadas fue la construcción de la Cerca de Felipe IV, una ampliación del recinto amurallado para adaptar Madrid al crecimiento urbano, que ya rozaba los 90.000 habitantes.
Fundado en el año 1611 por los reyes Felipe III y Margarita de Austria-Estiria, el Real Monasterio de La Encarnación fue declarado Bien de Interés Cultural en 1994. Su construcción surgió del empeño personal de la reina, que quedó prendada de la refinada obra promovida por la princesa Juana de Portugal, hija del emperador Carlos V, en el convento de las Descalzas Reales. Deseosa de replicar aquel modelo, ordenó levantar un edificio de características similares junto al Alcázar, al que quedó conectado mediante un pasadizo. Patrimonio Nacional es responsable de su gestión.
Interior del Real Monasterio de la Encarnación, en Madrid. (Extraída de X)
El convento alberga un valioso conjunto de obras pictóricas y escultóricas de los siglos XVII y XVIII, con autores destacados como Lucas Jordán, Juan Van der Hammen, Vicente Carducho, Gregorio Fernández o Pedro de Mena. Uno de los elementos más singulares es su relicario, que reúne unas 700 piezas elaboradas en materiales como bronce, coral, marfil y maderas nobles, procedentes de Italia, Alemania, España y los Países Bajos.
El milagro que sucede cada 27 de julio
Entre los espacios más destacados del monasterio figuran la iglesia, con una majestuosa cúpula decorada con yeserías y frescos atribuidos a Francisco Bayeu; el retablo mayor, obra de Juan Gómez de Mora; el claustro, de líneas sobrias que reflejan el estilo herreriano; y la sacristía, donde se conservan objetos litúrgicos de gran valor. Mención especial merece el relicario, que alberga la célebre ampolla con la sangre de San Pantaleón, que según la tradición licúa milagrosamente cada 27 de julio. El Salón de Reyes es una de las estancias más singulares del conjunto, que está decorado con una serie de retratos reales en busto y tamaño natural, representando a monarcas españoles vinculados al convento. En sus muros cuelgan tapices flamencos del siglo XVII y sobre la chimenea destaca un lienzo de la fundadora, la reina Margarita de Austria.
El acceso general al Real Monasterio de la Encarnación tiene un precio de 9 euros, aunque existen diversos descuentos, así como entrada gratuita para menores de 5 años y en fechas señaladas como el Día Internacional de los Museos (18 de mayo) o la Fiesta Nacional del 12 de octubre. No obstante, también es posible visitar el monasterio sin coste los miércoles y jueves por la tarde, entre las 16:00 y las 18:30 horas. Estas entradas gratuitas solo pueden obtenerse en la taquilla del propio recinto.
Junto a los museos, los monasterios son uno de los ejes dinamizadores de la cultura. Los turistas que eligen Madrid como su próximo destino no solo buscan sumergirse en el bullicio de la Gran Vía, atestada de comercios y musicales, sino que se sienten atraídos por su vertiente más histórica, la vinculada a literatos como Miguel de Cervantes o Lope de Vega e incluso a la realeza española como el Madrid de los Austrias.