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O más pisos o una nueva Casa de Campo: la laguna olvidada que divide a Madrid
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¿Qué hacemos con las lagunas de Ambroz?

O más pisos o una nueva Casa de Campo: la laguna olvidada que divide a Madrid

Una masa de agua pegada al distrito de Vicálvaro pone en jaque uno de los proyectos punteros de la capital, la Nueva Centralidad del Este. El debate está en si se necesitan 18.000 casas más o una ciudad más verde

Foto: Miguel Ángel García y Sara Navarro posan para El Confidencial. (A. B.)
Miguel Ángel García y Sara Navarro posan para El Confidencial. (A. B.)
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Tras 15 minutos andando por un camino destrozado y pegado a la R-3, Miguel Ángel García de la Concha se para, sube de memoria un pequeño terraplén embarrado y señala al fondo. De repente, tras él, aparece una masa de agua gigante, de unos 2 kilómetros de perímetro, llena de gaviotas, cormoranes y fochas. "Es una laguna curiosa porque, según los registros oficiales, ni siquiera existe, pero lleva más de 15 años aquí", cuenta este vecino de la zona y uno de los impulsores del Grupo de Trabajo para Salvar las Lagunas de Ambroz (GTSLA). El haber sido tomada como un espejismo por las autoridades le ha permitido convertirse en un oasis de naturaleza, pero ahora, que por fin se la empieza a reconocer, entra en un conflicto con difícil solución.

Un paseo por las lagunas de Ambroz un miércoles de enero es suficiente para ver que su historia no ha sido sencilla. Este espacio nació sin querer en los agujeros de una mina de sepiolita (el material absorbente que se usa para generar la arena para gatos) al este de Madrid. Y desde entonces ha estado tan olvidado como amenazado. Pero ahora vive una situación llamativa. Según los activistas, es el momento de mayor riesgo para este humedal porque el Ayuntamiento de Madrid ha aprobado el proyecto de la Nueva Centralidad del Este, que rodeará las lagunas con 18.000 pisos para 2035. Pero por otro lado, gracias a esta situación de riesgo, están recibiendo más atención de divulgadores y redes sociales que nunca.

"Lo curioso es que la Nueva Centralidad del Este es el primer proyecto que estudia de forma oficial la existencia de esta laguna, lo documenta y la toma en serio. La han puesto como una parte crucial del desarrollo, pero la realidad es que si edifican todo y dejan esto como un parque rodeado de edificios, el ecosistema se perderá igual", cuenta Sara Navarro, otra activista que lucha por la conservación de este espacio. Tanto ella como García se conocen las lagunas al dedillo porque como educadores ambientales, llevan cinco dedicando todo su tiempo a este entorno. "El grupo hizo un informe de biodiversidad detalladísimo, con decenas de científicos, y hemos presentado todo tipo de ideas, como crear una Casa de Campo para todo el este del municipio. Pero de momento aquí seguimos", añaden.

placeholder Restos de la antigua mina de sepiolita. (A. B.)
Restos de la antigua mina de sepiolita. (A. B.)

Todo indica que la gran ventaja que ha tenido este espacio es que lleva desde principios de siglo sin más atención que la que recibían por parte de los activistas. Grupos de vecinos y amantes del medioambiente que vigilaban para evitar que lo conseguido se perdiese, hacían jornadas de recogida de basuras y denunciaban las malas prácticas en el entorno. A pocas personas más les importaba un espacio perdido en las 600 hectáreas encajadas entre la R-3, la M-40, la M-21 y la M-214 guardadas para la Villa Olímpica con la que soñaba la Madrid y por ello la vida se multiplicó. Pero en el Madrid actual, que se calcula que necesita más de 40.000 viviendas al año, esta bolsa de suelo no se puede desaprovechar.

Aún queda lejos la construcción de los 18.000 pisos a los que se sumará un extenso polo tecnológico y varias zonas verdes, por eso los grupos de activistas se afanan en intentar frenarlo. Sus estudios muestran que aquí, pese a lo deteriorado que está el entorno, se han hallado 1.080 especies de invertebrados; 156 de aves; 13 de mamíferos; 449 taxones de flora; 11 especies de herpetofauna; y 55 de hongos. Una biodiversidad con protagonistas como el búho real, el zorro o el Saga Pedo, una especie de saltamontes en peligro de extinción. "Incluso tenemos investigadores que vienen de Alemania para estudiar las moscas o las mariposas. Sería algo terrible perder todo esto", cuenta Navarro mientras aprovecha la visita a la laguna para documentar las especies que encuentra.

Según los expertos, la actual situación parte de los trabajos de la excavación, cuando estos pincharon un acuífero y el agua empezó a salir a borbotones hasta crear, en la laguna grande, una lámina de 8 hectáreas con unos 20 metros de profundidad. Desde entonces, la naturaleza ha seguido su curso sobreviviendo a la vuelta de la minería, los planes de restauración o el abandono absoluto de un lugar plagado de pintadas, basura, vertidos ilegales y quemas... Y ahora es una mina de oro para naturalistas y divulgadores.

Navarro fotografía heces de zorro, cuentas los conejos que no paran de cruzarse en el camino y graba con el telescopio las aves. "Tenemos la única colonia de avión zapador que existe en Madrid", asegura. Mientras pasea, no para de llevarse los prismáticos a los ojos cada vez que oye un leve sonido o identifica el canto de algún pájaro. Unos sonidos que se mezclan con el trajín de una planta de gestión de material de construcción que está a las puertas de las lagunas.

Desde El Confidencial nos hemos puesto en contacto con Tolsa, la empresa encargada de la explotación minera de Ambroz, la Comisión Gestora de la Nueva Centralidad del Este y el Ayuntamiento de Madrid. Tolsa remite lo que ocurra con la NCE al Ayuntamiento, que no ha ofrecido respuesta al cierre de este artículo. Por su parte, desde la NCE, responsable final del proyecto, reiteran que parte importante del proyecto es proteger estos espacios naturales y que su mantenimiento entra dentro de todo el plan.

placeholder Vista de las Lagunas de Ambroz. (A. B.)
Vista de las Lagunas de Ambroz. (A. B.)

"El planteamiento de desarrollo de la Nueva Centralidad del Este se hace bajo tres grandes premisas para atender necesidades y demandas actuales. Un nuevo estilo de vida, integrar las zonas verdes como eje estructurante y atender el déficit de viviendas en España", cuentan sus promotores. Según sus postulados, lo que se busca con las lagunas es "integrarlas en una red natural sostenible, conectada con los grandes ejes verdes de la región y adecuarlas para mejorar sus condiciones ambientales y que realmente puedan dar cabida a los ecosistemas de humedal y hacerlas perdurables en el tiempo".

Aseguran que en el terreno ambiental el plan es dedicar más de 2 millones de metros cuadrados a zonas verdes. Lo que representa el 40% de toda la superficie del proyecto, que ocupa más de 5,55 millones de metros cuadrados. "Una apuesta que va más allá de recuperar para los ciudadanos las Lagunas de Ambroz, ya que incorpora vías y ejes forestales integrados en el Bosque Metropolitano para favorecer el contacto del deporte y la naturaleza con más de 50 kilómetros de sendas y vías para bicis, running y senderismo, por ejemplo. Además, con una visión sostenible, apostando por especies y vegetación autóctonas de bajo requerimiento hídrico", detallan.

placeholder Arriba: Escombros en las inmediaciones del humedal. Abajo: Gaviotas en la laguna. (A. B.)
Arriba: Escombros en las inmediaciones del humedal. Abajo: Gaviotas en la laguna. (A. B.)

Es verdad que se ha incluido este espacio dentro del llamado Bosque Metropolitano, un plan que tiene como objetivo primordial rodear la ciudad de un anillo verde uniendo todos los bosques y parques ya existentes y otros que están en proyecto. Pero también es cierto que desde verano ya se ha colmatado una de las lagunas que conforman este entorno. "Cuando volvimos del verano ya había desaparecido. Era un lugar lleno de vida y lo teníamos todo documentado. Pero lo justificaron diciendo que era parte de los planes de restauración de las explotaciones mineras", señalan los activistas.

¿Por qué salvar, o no, la laguna?

Mientras pasea por la laguna, García no para de dar datos sobre el espacio. Llevan años haciendo estos mismos paseos con todo tipo de grupos estudiantiles o interesados en temas naturalistas. Pero su apuesta por su preservación va más allá de hablar simplemente de especies protegidas o posibilidades para el medio ambiente.

Ellos creen que puede ser un punto y aparte en el urbanismo español. "Creo que podría ser un ejemplo de que algo se quiere cambiar, que se quiere dar importancia a la vida y a conceptos como el One Health que promueve la ONU. Nos fijamos mucho en Vitoria, donde su Ayuntamiento ha hecho una apuesta clara por la naturaleza y todos los vecinos lo apoyan", señala.

placeholder Sara Navarro durante una visita a las Lagunas de Ambroz. (A. B.)
Sara Navarro durante una visita a las Lagunas de Ambroz. (A. B.)

El GTSLA cuenta con el apoyo de todo tipo de asociaciones de vecinos y ecologistas y están intentando recabar más ayuda por parte de los municipios de alrededor. El espacio es parte del distrito madrileño de San Blas-Canillejas, pero linda con otros dos municipios, Coslada y San Fernando de Henares y estos ecologistas han presentado un plan para atraer su apoyo. Creen que se puede hacer algo llamado Corredor Verde del Este. Un larguísimo camino de 15 kilómetros que una el centro de Madrid con el Parque Regional del Sureste empalmando espacios verdes.

Un Madrid Río gigante o una Casa de Campo del Este, que recibió el primer empujón en 2024, cuando incluso el Ayuntamiento de Madrid se integró en la mesa de trabajo que impulsa el proyecto. Junto al Consistorio de la capital, en la mesa de trabajo están representados los ayuntamientos de San Fernando de Henares y Coslada y cuatro organizaciones vecinales y de conservación del medio ambiente. Sin embargo, a principios de 2026 la visión de los promotores es mucho más negativa. "Con el fin de la laguna pequeña nos vinimos todos un poco abajo", confiesa Navarro.

placeholder Arriba: El musgo ayuda a absorber mejor la humedad de la tierra. Abajo: Huellas, posiblemente de un zorro, en las Lagunas de Ambroz. (A. B.)
Arriba: El musgo ayuda a absorber mejor la humedad de la tierra. Abajo: Huellas, posiblemente de un zorro, en las Lagunas de Ambroz. (A. B.)

En septiembre de 2025 se presentó oficialmente la NCE y todo el foco se ha colocado en su desarrollo. El plan abarca una superficie de 5,5 millones de metros cuadrados. Del total de la superficie edificable, 1.588.293 metros cuadrados se destinarán a uso residencial. Un 50% será para vivienda libre, mientras que la otra mitad se repartirá entre Vivienda de Protección de Precio Básico (VPPB), con 595.610 metros cuadrados, y Vivienda de Protección de Precio Limitado (VPPL), con 198.537 metros cuadrados. Es una apuesta a largo plazo, pues la idea es que se empiece a habitar entre 2035 y 2051.

Desde la NCE siguen en su apuesta. "En ningún momento debemos olvidar la realidad actual de los terrenos de la NCE con su explotación minera en curso que genera enormes movimientos de tierras y grandes impactos medioambientales, con la dilatada lucha contra los vertidos ilegales que se extiende a más de 30 años, con la existencia de una planta de tratamiento de residuos a pocos metros de la Laguna de Ambroz, con la existencia de grandes pasillos eléctricos de alta tensión que impactan desfavorablemente en el territorio y que deberán ser soterrados, con la total degradación de sus arroyos y con la interrupción de su vía pecuaria hoy intransitable a nivel bicicleta y peatonal", cuentan.

placeholder Planta de material de construcción que se encuentra en las puertas de la laguna. (A. B.)
Planta de material de construcción que se encuentra en las puertas de la laguna. (A. B.)

"Frente a esta situación actual, el desarrollo urbanístico de la NCE, planteado en la iniciativa municipal en curso, representa, tal y como hemos visto, una mejora sustancial a todos los niveles. Una opción viable de compaginar las grandes necesidades de la región de Madrid y haciendo realidad la creación de un gran espacio natural de un tamaño superior a dos veces el parque del Retiro de Madrid", terminan.

Los activistas, por su parte, han recuperado algo de fuelle después de que las lagunas se hayan viralizado en redes sociales. En las últimas semanas, han acudido allí varios divulgadores especializados en medio ambiente y han recuperado bastante atención. "Creemos que aún algo se puede hacer y que es algo que merece la pena porque es bueno para todos".

Por ahora, las bandadas de miles de gaviotas siguen posadas en la tranquila laguna y los milanos reales patrullan el espacio en busca de alimento. Rodeados por el nuevo Madrid que se está desarrollando, viven una situación que no es muy distinta de la del resto de madrileños. Solo esperan que la próxima vez que migren y tengan que buscar un hogar en Madrid, puedan encontrar espacio seguro y asequible en el que guarecerse.

Tras 15 minutos andando por un camino destrozado y pegado a la R-3, Miguel Ángel García de la Concha se para, sube de memoria un pequeño terraplén embarrado y señala al fondo. De repente, tras él, aparece una masa de agua gigante, de unos 2 kilómetros de perímetro, llena de gaviotas, cormoranes y fochas. "Es una laguna curiosa porque, según los registros oficiales, ni siquiera existe, pero lleva más de 15 años aquí", cuenta este vecino de la zona y uno de los impulsores del Grupo de Trabajo para Salvar las Lagunas de Ambroz (GTSLA). El haber sido tomada como un espejismo por las autoridades le ha permitido convertirse en un oasis de naturaleza, pero ahora, que por fin se la empieza a reconocer, entra en un conflicto con difícil solución.

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