Un lugar olvidado durante años, tapiado y en silencio, vuelve a latir en el centro de Madrid. Lo que fue un icono del ocio madrileño durante gran parte del siglo XX inicia ahora una nueva vida con otro ritmo, otra luz y otra voz. El antiguo cine Bogart, en la calle Cedaceros, se ha convertido en Babylon Club Madrid, una sala de conciertos dedicada al jazz y a los sonidos afroamericanos más sofisticados.
Este nuevo espacio cultural y musical abre sus puertas junto a la Puerta del Sol con la ambición de convertirse en uno de los enclaves más destacados de la escena musical de la capital. El edificio, cargado de historia y reconvertido con una reforma integral, acoge una programación que arranca este mes de diciembre con figuras del calibre de Iván "Melón" Lewis, Avishai Cohen o Chano Domínguez, entre otros.
De teatro y frontón a cine de culto
La historia de este inmueble se remonta a 1907, cuando fue inaugurado como el Salón Madrid. Desde entonces, ha sido teatro de variedades, frontón femenino para "señoritas raquetistas", cine de barrio, sala de cabaret y cine en versión original. Lejos de tener un rumbo lineal, el edificio ha atravesado múltiples fases de esplendor y decadencia, con continuas reformas arquitectónicas, cierres forzosos, subastas judiciales y una larga lucha por su supervivencia en el corazón de Madrid.
La planta en "L", con accesos por las calles Cedaceros y Los Madrazo, y su arquitectura de estilo regionalista, le otorgaban un carácter singular. En su interior destacaban las butacas de cuero color oro viejo, los zócalos de azulejos de Talavera y las escaleras de mármol. Tras convertirse en el Cine Bogart en 1982, se mantuvo activo hasta principios de los 2000, una etapa final marcada por el abandono y una ocupación mediática en 2006, cuando más de un centenar de activistas tomaron el edificio durante una semana como protesta contra la especulación inmobiliaria.
Jazz, flamenco, soul y funk en un nuevo templo musical
Ahora, Babylon Club Madrid recupera ese legado para dotarlo de un nuevo significado. La sala no solo apuesta por el jazz, sino también por estilos como el flamenco jazz, el blues, el funk o el soul. Entre los primeros nombres confirmados figuran Pedro Ojesto, Cuban Jazz Syndicate, Ariel Bringuez, Yuley Díaz o el homenaje a Bebo Valdés a cargo de Cucurucho Valdés y Javier Colina.
El "Upper Room" del Teatro Magno se prepara para convertirse en uno de los nuevos espacios de referencia del ocio madrileño, con una propuesta que combina gastronomía, música y diseño en un ambiente exclusivo. La reforma, realizada en colaboración con el estudio Arquitalia, apuesta por un interiorismo sofisticado y una atmósfera envolvente que reinterpreta la historia del emblemático edificio con una mirada contemporánea. El club ya ha puesto a la venta las entradas (a partir de 20 euros) a través de su página oficial, y también podrán adquirirse en taquilla con un suplemento.
Lejos de ser una reapertura más, Babylon Club supone el regreso a la actividad de uno de los oasis culturales de Madrid. Su recuperación no solo tiene valor cultural, sino también simbólico: tras años de abandono, el antiguo cine vuelve a estar al servicio de la ciudad. El nuevo templo de jazz se encuentra a escasos pasos de la Puerta del Sol. Las paradas de metro más cercanas son Sol (L1,L2 y L3) y Sevilla (L2), y también cuenta con múltiples líneas de autobús que conectan con toda la ciudad. Además, hay estaciones de BiciMAD en calles próximas como Alcalá o Carretas, lo que facilita la llegada sostenible al nuevo punto de encuentro madrileño.
Con una programación cuidada y un diseño que respeta el carácter del inmueble, este nuevo club busca convertirse en referencia para los amantes de la música en directo, sin renunciar al espíritu bohemio que lo acompañó en sus etapas más gloriosas. El edificio de Cedaceros 7, por fin, vuelve a tener futuro como espacio vivo, con identidad propia y abierto a nuevas generaciones que quizás nunca llegaron a conocer su pasado, pero que ahora podrán escribir el siguiente capítulo de su historia.
Un lugar olvidado durante años, tapiado y en silencio, vuelve a latir en el centro de Madrid. Lo que fue un icono del ocio madrileño durante gran parte del siglo XX inicia ahora una nueva vida con otro ritmo, otra luz y otra voz. El antiguo cine Bogart, en la calle Cedaceros, se ha convertido en Babylon Club Madrid, una sala de conciertos dedicada al jazz y a los sonidos afroamericanos más sofisticados.