La izquierda afila el colmillo por el caso del Hospital de Torrejón y agita la marea blanca contra Ayuso
Más Madrid exige una comisión de investigación en la Asamblea sobre el concierto con Ribera Salud y el PSOE pide revertir el convenio. El Gobierno autonómico limita el alcance de la crisis y habla de una "campaña política"
Manifestación en Madrid por la sanidad pública. (Europa Press/Fernando Sánchez)
La izquierda en Madrid ha encontrado un filón para tratar de desgastar a Isabel Díaz Ayuso a un año y medio de las elecciones. La sanidad, como ya ocurrió en la legislatura pasada, será el gran caballo de batalla tras el caso del Hospital de Torrejón y el concierto con Ribera Salud. Más Madrid y el PSOE han afilado el colmillo y ya plantean iniciativas, como impulsar una comisión en la Asamblea de Madrid o la reversión inmediata del contrato. Y aunque el Gobierno autonómico niega una crisis y limita el impacto de lo sucedido, a nadie se le escapa que el episodio va escalando. El Ministerio de Sanidad ha abierto una investigación, además de solicitar que se examinen todos los convenios suscritos con socios privados, incluyendo Quirón. Hasta Alberto Núñez Feijóo se ha posicionado.
El caso ha caído como gasolina para el discurso de ambos partidos, que llevan meses denunciando un supuesto trato de favor del Ejecutivo autonómico a las concesionarias privadas Quirón y Ribera. Un espaldarazo inesperado para alimentar la teoría de que la pareja de Ayuso, Alberto González Amador, se beneficia de estos conciertos sanitarios.
Mónica García, acorralada por las protestas de los sanitarios contra el estatuto marco del sector, aprovechó la ocasión para alargar su particular guerra con Ayuso. La ministra ha enviado una carta a la Comunidad de Madrid donde exige analizar todos los hospitales públicos con gestión privada controlados por Ribera y Quirón. "Ello es especialmente relevante dado que, en los últimos años, distintos centros gestionados por otros operadores han sido objeto de diversas controversias relacionadas con su modelo de funcionamiento", dice García, en línea con la investigación abierta por Sanidad y reacción beligerante de su partido.
El Pleno de Presupuestos en la Cámara madrileña de este jueves derivó inevitablemente hacia este asunto, con Más Madrid y el PSOE volcados contra el Gobierno. "Son los Ayuso quienes tienen dos juicios pendientes, por fraude fiscal y por soborno. Y digo los Ayuso porque ella ha hecho suyos los delitos de él y se beneficia de sus frutos, se beneficia de esos dos pisos comprados con un pelotazo de 2 millones de euros por vender mascarillas", declaró la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot. "Ha impuesto un modelo amañado donde dos empresas se hacen de oro mientras millones de madrileños no pueden ir al médico cuando lo necesitan", añadió en alusión a Torrejón.
El origen de la polémica está en un audio, publicado por El País, en el que el CEO de Ribera Salud, Pablo Gallart, da instrucciones para realizar ajustes en la prestación del servicio en el hospital público de la localidad, gestionado por esta empresa, para aumentar los beneficios. "En Torrejón en el año 22 y 23 decidimos como organización hacer un esfuerzo para bajar la lista de espera. Lo único que pido es: desandemos el camino", expone. Y acto seguido reclama alcanzar un EBITDA de "cuatro o cinco millones".
El partido de Mónica García ha capitalizado la oposición a Isabel Díaz Ayuso en el aspecto sanitario desde el estallido del covid-19 y espera que este episodio sea un nuevo impulso. La primera medida que han puesto sobre la mesa es iniciar una comisión de investigación en la Asamblea para determinar si existe alguna irregularidad en el contrato con Ribera Salud, aunque tampoco descartan la vía judicial. Las probabilidades de que salga adelante, sin embargo, son remotas por la mayoría absoluta del PP.
El PSOE ha seguido una línea muy similar. El partido también estudia acudir a los tribunales y además exige la reversión inmediata del concierto con Ribera, igualmente engordando la idea de la "privatización" en la Comunidad de Madrid. "Es un escándalo. La seña de identidad de su presupuesto sanitario, cambiar pacientes por clientes", dijo el diputado Fernando Fernández Lara en la Asamblea regional.
"Campaña política"
El Gobierno de Ayuso, sin embargo, niega la mayor y habla de una "nueva campaña política" de la izquierda, como ya hizo con la crisis de 2022 y 2023 por las condiciones laborales de los sanitarios. Fuentes de Sol, además, recuerdan que la gestión de Mónica García al frente del Ministerio de Sanidad está más que cuestionada, con distintas huelgas y convocatorias por el estatuto marco. "Es otra excusa para atacar el modelo de la Comunidad de Madrid", dicen en la Consejería de Sanidad.
El departamento que dirige Fátima Matute, como informó este periódico, asegura que no ha encontrado ningún incumplimiento de Ribera Salud, aunque convocó a la empresa a una reunión de urgencia y envió a un equipo el mismo día de la noticia de El País para analizar in situ la prestación del servicio en el Hospital de Torrejón de Ardoz. "En ningún caso se va a tolerar ningún tipo de actuación o práctica que pueda perjudicar el acceso a la asistencia sanitaria, que será prestada siempre con la mayor calidad y en igualdad de condiciones en todos los hospitales del Servicio Madrileño de Salud", subrayan en la consejería.
La realidad, no obstante, es que la crisis ha escalado de forma notable en apenas 48 horas. Feijóo se refirió a este tema durante una visita a Don Benito (Extremadura) y se sumó tímidamente a la petición de una auditoría con "absoluto rigor", aunque la dio por hecho. “Estoy convencido de que los compañeros de la Comunidad de Madrid lo están haciendo con absoluto rigor”, dijo el presidente PP, tras las preguntas de los periodistas. Pero no ha sido la única reacción.
Gallart, según un comunicado de la propia compañía, ha pedido al presidente de la misma desvincularse de la gestión en el centro hasta determinar qué ha ocurrido, mientras se realiza un examen interno en "profundidad". El objetivo, añaden, es garantizar que "no se ha producido ningún incumplimiento de los estándares de calidad en la atención a los pacientes, de la ética profesional, ni de la ley". Ribera, no obstante, alegó esta semana que el audio está "fuera de contexto" y que los pacientes son la máxima prioridad.
El escenario se aproxima al vivido en el final de la pasada legislatura, cuando la sanidad se convirtió en el principal punto débil de Isabel Díaz Ayuso. Una encuesta interna elaborada por el propio Ejecutivo, incluso, señaló este tema como la principal preocupación de los madrileños, por encima de otras cuestiones como la vivienda o la economía. Los sanitarios presionaron al máximo hasta conseguir una mejora de sus condiciones y la gente se echó a la calle, con dos manifestaciones multitudinarias en Madrid antes de los comicios.
Las movilizaciones para nada están descartadas y sindicatos como CCOO llevan meses con esa estrategia. La organización ha convocado protestas en varios hospitales precisamente por el modelo sanitario de colaboración público-privado de la Comunidad de Madrid, calificadas como un "éxito". Las fuentes consultadas detallan que la idea es continuar en los próximos meses y, si es posible, ampliar el foco y el radio de acción.
La izquierda en Madrid ha encontrado un filón para tratar de desgastar a Isabel Díaz Ayuso a un año y medio de las elecciones. La sanidad, como ya ocurrió en la legislatura pasada, será el gran caballo de batalla tras el caso del Hospital de Torrejón y el concierto con Ribera Salud. Más Madrid y el PSOE han afilado el colmillo y ya plantean iniciativas, como impulsar una comisión en la Asamblea de Madrid o la reversión inmediata del contrato. Y aunque el Gobierno autonómico niega una crisis y limita el impacto de lo sucedido, a nadie se le escapa que el episodio va escalando. El Ministerio de Sanidad ha abierto una investigación, además de solicitar que se examinen todos los convenios suscritos con socios privados, incluyendo Quirón. Hasta Alberto Núñez Feijóo se ha posicionado.