Coches a 100 €: los desguaces hacen negocio con los miles de automóviles que no se podrán usar en enero
Los dueños de los vehículos vetados se debaten entre venderlos, aparcarlos o desguazarlos, pero esta última opción parece ir ganando la partida mientras se acerca el "día D"
Coches amontonados en un desguace de Madrid. (Cedida)
Se les acaba el tiempo a los dueños de los206.279 turismos madrileños sin distintivo ambiental que tendrán prohibido circular por la capital desde enero de 2026. Muchos se debaten entre los tres destinos posibles para sus vehículos: venderlos a alguien que pueda utilizarlos fuera de la ciudad, aparcarlos a la espera de un cambio de regulación o llevarlos a un desguace. Esta última alternativa es la que se abre paso de momento y los empresarios del sector experimentan un aumento en la recepción de coches antiguos.
Algunos afectados van a esperar a enero para tomar una decisión por si se repite la prórroga anunciada a mediados de diciembre de 2024, o por si el Tribunal Supremo les permite seguir transitando por Madrid con vehículos matriculados antes del 1 de enero de 2001 (gasolina), o antes de 2006 (diésel). Las manifestaciones de los afectados y las maniobras legales de sus asociaciones no han logrado un cambio de postura en el Ayuntamiento de Madrid. Desde el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad de Cibeles recalcan a este diario que mantienen “la previsión” de sacar de circulación estos coches.
Mientras reponer todo el parque afectado lecostaría entre 6.000 y 9.000 millones de euros a los conductores, el sector de los desguaces ya está haciendo caja con todos los coches que serán vetados. Además de la avalancha de vehículos que les llegará por esta medida, los desguaces también viven por estos meses su mejor momento del año, cuando muchos conductores se deshacen de los coches con tasas de impuestos pagadas hasta el 31 de diciembre.
“Ahora recibimos entre 20 y 30 coches cada día, pero calculamos que llegarán entre 50 y 100 diarios a partir de enero”, explica con entusiasmo Vicente Paños, quien dirige Desguacesonline y habla entusiasmado del actual contexto. “De momento tengo 20 trabajadores y, aunque nos podríamos organizar para dar abasto, podría contratar más personal. Al final tendremos más coches y más trabajo, pues hay que descontaminar cada vehículo y quitarle los gases, aceites, anticongelantes... Lo más importante serían los repuestos que podemos sacar de estos coches, pues aunque no se vendan en Madrid cubrimos otros mercados a través de internet”.
Desguaces "capacitados" para recibir el aumento
Si el volumen de coches a recibir superase las ya altas expectativas que tiene Paños, planea colaborar con colegas de zonas aledañas a Madrid para gestionar incluso la reventa de “coches que nos lleguen en muy buen estado”. El objetivo sería hallar compradores que estén interesados en darle una segunda vida a estos coches en ciudades con menos restricciones que las de Madrid. “Nosotros ya vivimos esto en Barcelona cuando su estricta regulación impidió el uso de un montón de coches que terminamos desguazando, pero es algo que sabe mal porque hay mucha gente que no puede comprarse un vehículo nuevo”.
Como la mayoría de los desguaces en España, el de Paños gestiona la baja del vehículo a despiezar. El dueño solo tiene que indicarle dónde se encuentra el coche para que una grúa lo recoja y la compra se materialice por un monto que oscila los 150 euros. Eso es lo que paga por autos que estén bien conservados tras más de dos décadas de explotación, como el Opel Corsa del 2000 que se empeña en retener Montserrat Sanz, una vecina del barrio Villa de Vallecas. A ella no le merece la pena entregar su coche por tan poco dinero, y pretende quedárselo a como dé lugar.
“Tengo 70 años y no puedo comprarme otro coche, quiero el mío, que ha pasado bien la ITV, y no quiero que nadie lo destruya o despiece”, explica la profesora de instituto jubilada. “Como tengo dos plazas de garaje, lo dejaré aparcado y lo encenderé de vez en cuando para que se mantenga. Mi coche está muy cuidado y seguiré saliendo con él a la calle aunque me pongan multas. Llegado el momento, pienso recurrirlas aportando toda la documentación de la ITV que dice que mi coche no contamina. Si sabían que esto pasaría, por qué me cobraron la ITV hasta septiembre de 2026. Sin el coche me será más difícil mover a los animales que rescato. Creo que esta medida es como un atraco a mano armada”.
Lo que perjudica a personas como Montserrat se traduce en beneficios para los desguaces. Arturo Acedo, el presidente de la Asociación Madrileña de Desguaces (ASMADE), confirma a este diario “un aumento significativo en la entrada de vehículos para proceder a su achatarramiento”, y aclara que los Centros Autorizados de Tratamiento de vehículos (CAT) “están plenamente capacitados y dotados para absorber ese aumento”.
Desde la ASMADE se reivindica el mercado de recambios de segunda mano que potencian los desguaces, ya que en algunos casos pueden proporcionar a los clientes las máximas garantías a un coste mucho menor que el de una pieza nueva. Así contribuyen a materializar el concepto de “economía circular” y en el contexto actual se generaría más empleo. Acedo aclara que el crecimiento previsto en el volumen de vehículos recibidos “no cambiará los métodos de trabajo ni el proceso de desguace en sí, simplemente se apoyaría con una dotación mayor de recursos dentro de cada CAT”.
Vehículos depositados en un desguace de Madrid. (Cedida)
A pesar de los beneficios esperados, la ASMADE califica de “precipitada” la futura prohibición de circulación de estos coches en Madrid, porque “no tiene en cuenta el impacto social y económico” que podría generar. “Aunque compartimos los objetivos ambientales, creemos que la regulación se ha diseñado sin un análisis suficiente de la capacidad real de los ciudadanos para renovar sus vehículos, ya que castiga a quienes menos alternativas tienen, convirtiendo una política ambiental en un problema social. En este sentido, además nos llama poderosamente la atención la última subasta publicada entre marzo y abril del presente año por parte del Ayuntamiento de Madrid”.
La subasta a la que hace referencia esta asociación puso a la venta de forma online 250 vehículos procedentes del parque móvil de Cibeles. “Había coches con más de 20 años de antigüedad y la mayoría de ellos no cumplían con las exigencias que ahora van a imponer a los ciudadanos, para ‘darles una segunda vida’. Siguiendo un principio básico de coherencia, creemos que esos vehículos tenían que haber sido destinados a los desguaces de la misma manera que se está exigiendo a los ciudadanos de Madrid”, remata la ASMADE.
Más coches, más repuestos y más chatarra
El Confidencial contactó a la DGT para saber qué recomienda a los madrileños que no podrán utilizar sus vehículos a partir de enero, pero desde su gabinete de prensa aclararon que la DGT “no se mete en qué hará cada cual con su coche, son asuntos particulares”. La DGT “solo marca los coches con el distintivo ambiental correspondiente y las restricciones dependen de cada ayuntamiento”.
Mario Arnaldo, el presidente de la organización Automovilistas Europeos Asociados (AEA), asegura que no han recibido respuesta desde el consistorio madrileño a la solicitud formulada para prorrogar la salida de circulación de estos vehículos. “Creo que están esperando el pronunciamiento del Tribunal Supremo, que debe ser inminente. Si finalmente se anula la ordenanza de movilidad, se anularían las multas impuestas por las Zonas de Bajas Emisiones y se cuestionaría la prohibición de circulación por la capital para estos vehículos”.
Arnaldo no aconseja como solución para sus asociados la destrucción de los coches, pero Desguaces La Torre, el CAT más grande de Europa, cada día recibe más vehículos vetados. Mariano Pozuelo, el director comercial de esta empresa ubicada entre Parla y Torrejón de la Calzada, reconoce que junto al número de vehículos recepcionados está aumentando la antigüedad promedio de los mismos. “Habrá gente que los aguante un tiempo por si cambian la regulación, aunque estamos seguros de que llegarán cada vez más estos coches a partir de enero. Conocemos a personas que intentan venderlos fuera de Madrid, pero están entrando más coches de golpe de este tipo”.
"Todos piensan que nos vamos a forrar, pero en una crisis las ventas nunca suben"
Los clientes que llaman a la empresa de Pozuelo reciben la siguiente advertencia: “No espere a los últimos días de diciembre para desguazar su vehículo”. Así la compañía pretende agilizar los típicos achatarramientos que se acumulan a fin de año para que no coincidan con el actual pico de demanda. “La última semana de diciembre suele ser normalmente una locura, pero si ahora recibimos 150 coches al día, por esta prohibición esperamos llegar a los 250. El problema está en que obtendremos repuestos que ya nadie nos comprará en Madrid y la venta de piezas es nuestra principal fuente de ingresos, la chatarra es algo residual. Por mucha chatarra que generen estos coches, lo que ganaríamos con ella apenas alcanzaría para pagar la luz”.
Pozuelo explica que, por muy grande que sea la capacidad de almacenamiento de un desguace, ningún stock de piezas puede crecer tanto y muchos componentes de estos coches terminarán tirándose. “Todos piensan que nos vamos a forrar y venderemos más piezas, pero en una crisis como la que supone la salida de circulación de estos coches, las ventas nunca suben”, concluye el empresario.
Coches en un desguace de Madrid. (Cedida)
Aquellos negocios que surtían a los dueños de los vehículos vetados sí podrían verse afectados sensiblemente. En octubre pasado, la jefa de un taller en el barrio de Aluche contó a este diario cómo estaba perdiendo clientes por esta medida. Repuestos Covadonga, una tienda de piezas ubicada en la zona de Cuatro Caminos, también ha visto mermada su clientela en los últimos meses. “Todos los dueños que están empadronados fuera de Madrid han dejado de comprarnos piezas porque ya no pueden entrar a la ciudad con sus vehículos sin etiqueta. Es una lástima todo esto, porque esos coches más usados se rompen mucho menos que los nuevos y para colmo, como tienen menos electrónica, cuesta menos sustituir sus componentes”, explica Javier Hernández, un trabajador de la mencionada tienda.
Mientras se acerca el “día D” para conductores como Montserrat Sanz, ella no pierde la esperanza de que “algo pase” y pueda seguir utilizando su coche en la ciudad. Por si acaso no puede conservarlo, ha decidido recordar todo lo que ha vivido en él durante estos 25 años y cada día le cuenta a su sobrino una historia diferente de sus viajes.
Se les acaba el tiempo a los dueños de los206.279 turismos madrileños sin distintivo ambiental que tendrán prohibido circular por la capital desde enero de 2026. Muchos se debaten entre los tres destinos posibles para sus vehículos: venderlos a alguien que pueda utilizarlos fuera de la ciudad, aparcarlos a la espera de un cambio de regulación o llevarlos a un desguace. Esta última alternativa es la que se abre paso de momento y los empresarios del sector experimentan un aumento en la recepción de coches antiguos.