Así es La Navideña 2025: el mercadillo con vino caliente que vuelve a Plaza de España
Madrid inaugura la temporada navideña con una experiencia que vuelve a llenar de vida uno de sus espacios más emblemáticos. Una cita que combina ocio, patrimonio y una cuidada escenografía pensada para sorprender
Imagen de archivo de un mercadillo navideño. (iStock)
El ritmo de la ciudad baja el tono y se abre paso una estampa propia de cuento. Bajo la arquitectura monumental del centro, un espacio cotidiano se transforma en un entorno pensado para pasear sin prisa, descubrir nuevas sensaciones y reencontrarse con el espíritu de la Navidad.
Luces, aromas y melodías. La llegada del invierno trae consigo una de las propuestas más reconocibles del calendario festivo madrileño. Pero no es solo cuestión de tradición: La Navideña 2025 vuelve con novedades que reafirman su papel como una de las actividades estrella de la Navidad en la capital. Desde el 25 de noviembre hasta el 11 de enero de 2026, Plaza de España acoge esta quinta edición organizada por Super 8 Entertainment en colaboración con SANTALUCÍA, que reúne ocio, gastronomía, espectáculos y un entorno diseñado para disfrutar en familia.
Un mercadillo con sabor europeo y pista de hielo natural
El corazón de La Navideña vuelve a ser su pista de hielo natural de 600 metros cuadrados, donde se dan cita madrileños y visitantes atraídos por la posibilidad de patinar al aire libre en uno de los espacios más emblemáticos del centro. Con precios desde 9,50 euros, este año incorpora espectáculos especiales como las coreografías sobre hielo de Sara Hurtado, campeona nacional de patinaje artístico, que actuará los días 5, 6, 20 y 27 de diciembre, así como el 2 y 10 de enero entre las 22:00 y las 22:20 horas.
Junto al hielo, la zona gastronómica amplía su oferta con propuestas locales y sabores centroeuropeos. Entre los puestos, destaca la caseta de vino caliente Glühwein, cada vez más presente en los mercados europeos, y clásicos como el chocolate con churros de San Ginés. Para quienes buscan una experiencia más exclusiva, el restaurante El Alpino recrea una cabaña suiza con una carta de cocina tradicional perfecta para comidas navideñas en familia con amigos.
Espectáculos, música en directo y espacios para soñar
Otro de los grandes reclamos es Spheria, una experiencia inmersiva que transforma el interior del gran árbol central en un universo de luz y sonido accesible todos los días de 10:00 a 22:00. El recorrido comienza al cruzar una puerta de madera que conduce a un pasillo de espejos, donde las ilusiones ópticas multiplican la magia navideña.
La música también tiene un papel destacado en esta edición. El Coro Filarmonía de Madrid ofrecerá varios conciertos al aire libre los días 27 de noviembre, 7 y 23 de diciembre, y 3 de enero, siempre entre las 22:00 y las 22:30 horas. Más allá de los coros, la Christmas Parade volverá a recorrer el recinto de jueves a domingo a las 20:00 horas, con su pasacalle de luz, sonido y personajes fantásticos a cargo de la compañía Ale Hop.
Los más pequeños encontrarán su lugar en la Casa de Papá Noel, disponible del 27 de noviembre al 24 de diciembre, y en el Rincón de la Cartera Real, del 26 de diciembre al 5 de enero. Ambos espacios están abiertos de 12:00 a 14:00 h y de 16:00 a 20:00 h, con actividades gratuitas y fotografías personalizadas para que la ilusión siga intacta.
Gracias a su céntrica ubicación, Plaza de España cuenta con excelentes conexiones en metro (L2, 3 y 10), autobús (1, 2, 3, 25, 39, 44, 46, 62, 74, 75, 133, 138, 148, C1, C2, N16, N18, N19, N20 y N21) y servicios como BiciMAD. El recinto abre de lunes a viernes, de 12:00 a 22:00 horas, y los fines de semana y festivos desde las 10:00 horas. Todos los detalles, incluidas tarifas especiales para grupos, están disponibles en la web oficial www.lanavidena.com.
El ritmo de la ciudad baja el tono y se abre paso una estampa propia de cuento. Bajo la arquitectura monumental del centro, un espacio cotidiano se transforma en un entorno pensado para pasear sin prisa, descubrir nuevas sensaciones y reencontrarse con el espíritu de la Navidad.