Siete rutas para descubrir el patrimonio natural de San Lorenzo de El Escorial
Ya sea a pie o en bicicleta, en solitario o acompañado de la familia o amigos, el paraje que rodea esta localidad nos invita a perdernos por sus caminos en la Sierra de Guadarrama
La llegada del otoño siempre invita a salir de casa y saborear los nuevos aromas que la estación ofrece. Hacerlo mientras se disfruta de un rato con los amigos o la familia por la montaña se convierte en una de las mejores opciones para ello. Y si, además, los paseos nos ofrecen vistas inigualables, el plan ya está más que servido. Es lo que sucede en San Lorenzo de El Escorial, cuya localidad y monasterio fueron declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1984.
Más de cuatro décadas después del reconocimiento, la historia de este lugar centenario sigue atesorada en cada piedra sanlorentina. Ubicado en el entorno del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el turismo activo es uno de sus principales atractivos. Así lo demuestran los miles de visitantes y vecinos que año tras año visitan sus parajes, forjados a base de naturaleza bravía e historia. Si eso ocurre, además, es porque la oferta de rutas de senderismo y en bicicleta por el campo es tan variada que cualquier persona, de cualquier edad y estado físico, puede realizarlas.
Hacia Abantos acompañados de naturaleza agreste
Una de las rutas más llamativas en la zona nos lleva a los Tesoros de Abantos. Con una dificultad media y unos cinco kilómetros de longitud en total, el recorrido permite conocer los ecosistemas de la zona, las prácticas forestales tradicionales y la conexión de la sierra y sus alrededores. Además, se puede adaptar para realizarse con niños. La primera subida hasta la conocida como fuente de la Bola nos introduce en un paisaje repleto de pinos que alcanzan el siglo de antigüedad. Poco después, llegaremos a la increíble presa del Romeral para seguir hacia el parque de la Fuente de la Teja.
Una vez superado un nuevo y más extenso pinar que data de finales del siglo XIX, alcanzaremos el Arboreto Luis Ceballos. Este fue el homenaje que recibió el ingeniero de montes, nacido en San Lorenzo de El Escorial en 1896, que realizó importantes trabajos botánicos y forestales, defendiendo unas ideas innovadoras para la época sobre el valor y conservación de la vegetación autóctona que a día de hoy se mantienen vigentes.
Las posibilidades que ofrece San Lorenzo de El Escorial de experimentar la calidad de la naturaleza que le rodea son muy diversas. En este sentido, una ruta de dificultad baja es la denominada como Senda Ecológica. En tan solo un kilómetro, el senderista podrá iniciar sus pasos en el descansadero próximo a la Silla de Felipe II para transitar por un itinerario que recorre una pista forestal cerrada al tráfico y que atraviesa el Bosque de La Herrería. Es una excelente oportunidad para pasar la mañana o la tarde con la familia.
Ver lo mismo que vio Rubens
En la zona también sobresale la ruta que nos llevará hasta la llamada Cruz del Niño Pedrín. En este caso, la travesía comienza junto al embalse del Romeral, atraviesa el ya citado parque de la Fuente de la Teja y el camino asciende hasta la fuente del Cervunal, un sitio precioso en el que hacer un alto en el camino. Más tarde llegaremos a la Caseta del Telégrafo, 'colgada' en vertical, a unos 600 metros sobre el Monasterio de El Escorial.
Después podremos llegar a la gran cruz de piedra sobre unas rocas al fondo de una explanada, también llamada Cruz de Rubens. El enclave adquirió este nombre porque, según la leyenda, desde este punto el afamado pintor plasmó su archiconocida panorámica del municipio.
Aquellos algo más iniciados pueden adentrarse en el Pico de Abantos y el Hayedo Escondido. Con una dificultad media y poco más de 11 kilómetros de distancia, se trata de la senda primitiva de San Lorenzo de El Escorial. De dificultad media es también la ruta de senderismo Las Machotas, que desde la Silla de Felipe II se alarga unos 12 kilómetros. El recorrido es la oportunidad perfecta para disfrutar de estas dos grandes moles graníticas que, al estar aisladas y debido a la erosión, formaron peñascales. En este sentido, el senderista se adentrará primero en el Bosque de la Herrería y continuará hacia la Sierra de Guadarrama, en pleno Sistema Central.
De ruta sobre las dos ruedas
Los amantes de la bicicleta también tienen su espacio en la naturaleza del municipio madrileño. Una de las rutas que los ciclistas más transitan es la que une San Lorenzo con Robledo de Chavela, con unos 18,75 kilómetros de longitud y un desnivel positivo de 374 metros. Serpenteando a través de caminos y carreteras rurales, el ciclista llegará a varios pueblos y paradas con mucho encanto. Su dificultad media no es impedimento para disfrutar de las impresionantes vistas panorámicas de la Sierra de Guadarrama que acompañan a lo largo del camino.
Algo similar sucede con la ruta que conecta la localidad famosa por su Monasterio con Moralzarzal. A través de un recorrido de 22,70 kilómetros y un desnivel positivo de 102 metros, los ciclistas transitarán por lugares repletos de una naturaleza y cultura únicas, además de por diversos pueblos pintorescos y zonas boscosas. Como la anterior, esta ruta ofrece numerosas oportunidades para detenerse y descansar con hermosas vistas panorámicas.
La llegada del otoño siempre invita a salir de casa y saborear los nuevos aromas que la estación ofrece. Hacerlo mientras se disfruta de un rato con los amigos o la familia por la montaña se convierte en una de las mejores opciones para ello. Y si, además, los paseos nos ofrecen vistas inigualables, el plan ya está más que servido. Es lo que sucede en San Lorenzo de El Escorial, cuya localidad y monasterio fueron declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1984.