171 millones invertidos y 73 casas derribadas: la línea 7B del Metro reabre tres años después
La Comunidad de Madrid consolida la superficie y el interior de los túneles del suburbano entre las estaciones de Barrio del Puerto y Hospital del Henares. El objetivo es poner una solución definitiva a la filtración de agua
La línea 7B reabrirá el próximo 22 de noviembre después de tres años de cierres parciales. (Imagen cedida: Comunidad de Madrid)
En las estaciones de la línea 7B de Metro desde Barrio del Puerto hasta el Hospital del Henares todos los carteles dicen lo mismo: próxima apertura, estación cerrada. Una imagen congelada en el tiempo desde hace tres años que obliga a unas 120.000 personas a escoger rutas alternativas cada día. La Comunidad de Madrid cerró esta línea en octubre de 2022 para someterla a una rehabilitación integral: impermeabilización de la estructura ferroviaria y consolidación de esta, así como del terreno en superficie. ¿El motivo? El suelo y algunos edificios de San Fernando de Henares y Coslada, dos municipios por los que pasa el metro, se hundían y las grietas aparecían sin dar tregua. Las últimas obras finalizaron el pasado septiembre y el Gobierno anuncia ahora que el sábado 22 de noviembre se abrirá definitivamente.
"Ha habido un gran trabajo sobre el terreno y se va a abrir con todas las garantías", señaló Isabel Díaz Ayuso en el Debate sobre el Estado de la región celebrado en septiembre. En total, la Administración autonómica ha empleado 171,2 millones de euros paralas distintas reformas. El terreno consolidado asciende a unos 20.600 metros cuadrados y el cemento empleado en el túnel, a más de 1.200 toneladas.
Desde junio de 2024, en el interior del subterráneo se han ejecutado trabajos para la impermeabilización de la infraestructura. Han consistido en inyectar cemento en todo el trazado de la línea en una profundidad de entre 1 y 2 metros, y de consolidación, mediante el suministro de ese cemento en las inmediaciones de los pozos de bombeo y hasta una profundidad de entre 25 y 28 metros.
Interior del túnel de la línea 7b de metro (Imagen cedida: Comunidad de Madrid)
La consolidación del terreno ha sido la intervención más larga. Desde octubre de 2022 se han realizado perforaciones en la superficie de hasta 60 metros para posteriormente inyectar cemento, rellenar las tierras y colocar sistemas de colectores de drenaje para contener y reducir las filtraciones. Además, esta reforma integral del Metro también incluye la construcción de un parque urbano en San Fernando de Henares con más de 11.000 metros cuadrados.
Además, la Consejería de Transportes sostiene que "seguirán trabajando en las localidades" afectadas y para ello han repartido más de 500 instrumentos de monitorización para tomar datos reales de la situación bajo la superficie. Han firmado un convenio con la Universidad Politécnica de Madrid para el análisis de datos. Según detalla la Consejería de Transportes, la medición realizada hasta ahora en el suburbano avala que desde febrero de 2023 "no se han registrado movimientos en el terreno".
No es la primera vez que esta zona del suburbano tiene que someterse a trabajos de estabilización. Desde que la presidenta Esperanza Aguirre (PP) lo inaugurase el 5 de mayo de 2007, 22 días antes de unas elecciones autonómicas, la 7B ha tenido que someterse a decenas de intervenciones porque se filtraba agua y provocaba una disolución del terreno. Las primeras obras llegaron solo unos meses después de abrirse, en 2008, por mejoras en los túneles. En 2011 aparecieron las primeras grietas en las viviendas. Y en estos 17 años, se ha tenido que cerrar hasta nueve veces la línea.
Además, como consecuencia de las filtraciones de agua por la naturaleza del terreno —depósitos de yeso y arcilla muy blandos—, más de 600 viviendas se han visto afectadas y de ellas, 73 han tenido que derribarse, según señala la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid. En total, hay 217 personas afectadas entre vecinos y comerciantes, que se han visto obligados a bajar la persiana. Las indemnizaciones, según datos del Gobierno regional, ascienden a 11,8 millones de euros.
Rechazo vecinal
Los residentes se mantienen en pie de guerra y rechazan la idea de una reapertura porque temen que los hundimientos y afecciones a sus viviendas y comercios se repitan. Niegan que sea una solución para los problemas que atraviesa el municipio. Por su parte, la Consejería mantiene que "cinco informes independientes acreditan las condiciones óptimas del trazado, la mayor resistencia del suelo respecto a la prevista inicialmente y el excelente estado del hormigón de la plataforma".
Pero el temor a nuevos problemas no es el único motivo de rechazo de los vecinos. Critican también el gasto en el suburbano, mientras que sostienen que las indemnizaciones que han recibido no son suficientes y que los peritajes atribuyen a las viviendas un valor por debajo del real. Las compensaciones ofrecidas por la Comunidad oscilan entre 136.000 euros y 355.000 para quienes hayan sufrido derribos, con compensaciones adicionales en caso de tener una plaza de garaje. Por afecciones a las viviendas sin derribos, la compensación media llega a los 6.000 euros. Sin embargo, muchos de los vecinos han optado por la vía legal para exigir mayores cuantías.
El pasado mes de junio, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 11 de Madrid dio la razón a un afectado y ordenó incrementar la indemnización por los daños ocasionados. Ahora mismo hay unas 28 demandas vecinales para exigir mayores cuantíaseconómicas en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid que esperan su resolución. Por su parte, desde la Comunidad de Madrid alegan que "siempre se ha dado a los afectados el máximo legal".
En las estaciones de la línea 7B de Metro desde Barrio del Puerto hasta el Hospital del Henares todos los carteles dicen lo mismo: próxima apertura, estación cerrada. Una imagen congelada en el tiempo desde hace tres años que obliga a unas 120.000 personas a escoger rutas alternativas cada día. La Comunidad de Madrid cerró esta línea en octubre de 2022 para someterla a una rehabilitación integral: impermeabilización de la estructura ferroviaria y consolidación de esta, así como del terreno en superficie. ¿El motivo? El suelo y algunos edificios de San Fernando de Henares y Coslada, dos municipios por los que pasa el metro, se hundían y las grietas aparecían sin dar tregua. Las últimas obras finalizaron el pasado septiembre y el Gobierno anuncia ahora que el sábado 22 de noviembre se abrirá definitivamente.