El museo invisible de Madrid que puedes recorrer gratis este fin de semana: escondido en la Casa de Campo
Bajo la arboleda de la Casa de Campo, entre senderos poco transitados, se esconde un conjunto de pabellones que fueron símbolo del progreso español en los años cincuenta
El antiguo Pabellón de Pontevedra en la Casa de Campo, inspirado en la arquitectura de los pazos gallegos. (lacasadecampo.es)
El antiguo Recinto Ferial de la Casa de Campo guarda uno de los secretos mejor ocultos de Madrid. Lo que en otro tiempo fue un hervidero de actividad agrícola e industrial, hoy se levanta silencioso, entre árboles y ruinas, como un museo al aire libre, sin taquillas, sin horarios y sin carteles que anuncien su existencia. Un lugar detenido en el tiempo que pocos saben que aún se puede recorrer.
Son las huellas de las antiguas Ferias Nacionales del Campo, celebradas entre 1950 y 1975, cuando Madrid se convertía en escaparate de la innovación agrícola y ganadera del país. Durante más de dos décadas, este recinto albergó pabellones levantados por los arquitectos más vanguardistas del momento, concebidos para mostrar el progreso rural español en una época de transformación.
De los 115 pabellones que llegaron a construirse, todavía permanecen en pie 61, algunos en estado de abandono y otros parcialmente restaurados. Aquellos espacios fueron diseñados por figuras clave de la arquitectura española del siglo XX, como Francisco de Asís Cabrero, Miguel Fisac o Alejandro de la Sota, que dotaron a la Casa de Campo de un aire moderno y experimental que contrasta con su entorno natural.
El conjunto llegó a ser un auténtico símbolo del progreso de la época. Cada provincia y cada país invitado contaba con su propio pabellón, donde se exponían productos, maquinaria y obras de arte vinculadas al mundo agrario. Sin embargo, tras la última edición en 1975 y el traslado de las ferias al nuevo Recinto Ferial Juan Carlos I en 1991, aquel espacio quedó abandonado a la intemperie, como un capítulo olvidado de la historia urbana madrileña.
Jardín del restaurante abandonado Currito, antiguo pabellón de Vizcaya en Casa de Campo. (Pablo López Learte)
Un recorrido entre arquitectura y memoria
Hoy, caminar por el antiguo recinto de la Casa de Campo es hacerlo entre vestigios de una modernidad truncada. Las estructuras de ladrillo y hormigón, muchas ocultas entre la vegetación, recuerdan la imaginación de quienes levantaron con materiales modestos obras de una sorprendente audacia estética. Los visitantes pueden descubrir la Torre Mirador, el anfiteatro orientado hacia el lago o el restaurante Currito, que ofrecía vistas panorámicas delPalacio Real y del corazón de la ciudad.
El Museo ICO ha querido rescatar esa memoria con la exposiciónLas Ferias del Campo. Paisajes y arquitecturas modernas en la Casa de Campo, comisariada por el arquitecto José de Coca Leicher. La muestra reúne más de 300 piezas —planos, maquetas, fotografías y documentos inéditos— y busca dar visibilidad a este patrimonio singular. Puede visitarse de forma gratuita hasta el 11 de enero de 2026, en la sede del museo, junto al Paseo del Prado.
Quien se acerque al recinto no encontrará taquillas ni horarios. Solo el silencio de un espacio que fue símbolo del futuro y que hoy sobrevive como museo invisible al aire libre. Un testimonio de la arquitectura moderna madrileña y de la voluntad de recuperar la historia de un lugar que fue durante un cuarto de siglo el epicentro de la innovación agraria española.
Aquí tienes un listado actualizado (2025) de algunos de los pabellones que siguen en pie y parcialmente o totalmente restaurados dentro del recinto ferial de Casa de Campo, asociados a las antiguas Ferias del Campo (1950-1975).
Pabellón de los Hexágonos (Corrales y Vázquez Molezún). En pie, con restauración parcial y uso expositivo puntual desde 2025. El Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) se hará cargo de la ejecución de la segunda fase de restauración del pabellón que ha comenzado este martes.
Pabellón de Convenciones (Jaime Ruiz y Francisco de Asís Cabrero). Rehabilitado con obras recientes de accesibilidad, marquesina e instalaciones; en uso. Se enfoca en la celebración de diversos eventos como ferias, congresos y actividades de ocio.
Pabellón de Cristal (Francisco de Asís Cabrero). Conservado como uno de los grandes vestigios del antiguo recinto ferial y que fue construido en menos de un año. Un gran prisma de vidrio inspirado en las ideas de Mies van der Rohe, destacaba por una identidad propia que combinaba modernidad, ligereza y una elegancia muy española.
Pabellón de Álava (Jesús Guinea González de Peñalva). Se mantiene en pie dentro del conjunto de pabellones provinciales. Réplica de la ermita de San Juan de Arriaga. El edificio fue levantado con motivo de la III Feria Internacional del Campo, celebrada en 1956, y cuenta con una superficie total de 1.010 metros cuadrados distribuidos en dos plantas.
Pabellón de la Obra Sindical del Hogar. Conservado con restauraciones puntuales en elementos decorativos y murales.
El antiguo Recinto Ferial de la Casa de Campo guarda uno de los secretos mejor ocultos de Madrid. Lo que en otro tiempo fue un hervidero de actividad agrícola e industrial, hoy se levanta silencioso, entre árboles y ruinas, como un museo al aire libre, sin taquillas, sin horarios y sin carteles que anuncien su existencia. Un lugar detenido en el tiempo que pocos saben que aún se puede recorrer.