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En estos barrios sobra uno de cada cinco coches y nadie sabe qué hacer con ellos
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NO SE PUEDEN USAR NI VENDER

En estos barrios sobra uno de cada cinco coches y nadie sabe qué hacer con ellos

En enero de 2026 no podrán circular por la capital más de 200.000 vehículos sin distintivo ambiental. No afecta solo a los conductores, sino también a talleres y vecinos: ¿dónde los metemos?

Foto: Coches en una calle cerca de la estación de Aluche del Metro de Madrid. (A.H.S.)
Coches en una calle cerca de la estación de Aluche del Metro de Madrid. (A.H.S.)
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David Calzón aparca con dificultad el pequeño coche de su madre. Apenas lo ha conducido antes. Prefiere el Renault de su padre, más potente y grande, pero tan viejo que no podrá circular por Madrid a partir del 1 enero de 2026. Tiene que adaptarse pronto al Citroën materno, que se salva por los pelos de la nueva prohibición y luce en el parabrisas la etiqueta medioambiental B. Su padre no tiene dinero para cambiar de vehículo y él ni sueña con comprarse uno propio. El mercado está por las nubes y las previsiones van a peor.

La calle donde aparcó Calzón está muy cerca de la estación de metro de Aluche, el barrio madrileño con más coches sin distintivo ambiental. Todos tendrán prohibido moverse por la capital para reducir la contaminación y nadie sabe qué hacer con ellos exactamente. La esperanza de que el Ayuntamiento de Madrid prorrogue la medida nuevamente se diluye conforme se acerca enero, aunque publicó la actual moratoria a mediados de diciembre del año pasado.

“Creo que a nivel medioambiental tiene sentido prohibir todos estos coches, pero comprar otro de uso o uno nuevo va a suponer un gasto inasumible para familias como la mía”, explica el citado joven mientras señala un vehículo sin etiqueta aparcado delante del suyo. “Lo otro sería buscar nuevas formas de traslado que sobrecargarán los medios de transporte público. En mi casa no hay dinero para cambiar de coche y mi padre lo necesita para ir al trabajo, si no, tarda dos horas en autobús”.

El padre de Calzón tiene 60 años y tampoco se ve cambiando de trabajo. La familia ni siquiera contempla comprar un medio de transporte más barato como una motocicleta, porque aumentaría el riesgo de accidente. Como encontrar un coche barato de segunda mano cada vez es más difícil, el padre tendrá que madrugar para llegar a tiempo a su puesto.

placeholder Un coche sin etiqueta medioambiental en el barrio madrileño de Aluche. (A.H.S.)
Un coche sin etiqueta medioambiental en el barrio madrileño de Aluche. (A.H.S.)

La flota vehicular de Aluche se corresponde con la renta per cápita de sus habitantes, que nunca ha sido muy elevada. Por eso en sus calles hay más vehículos viejos sin distintivo ambiental que en otros barrios madrileños. Se trata fundamentalmente de turismos matriculados antes del 1 de enero de 2001 (gasolina), o antes de 2006 (diésel). Los aparcamientos multifamiliares que proliferan delante de los edificios obreros dejan entrever algún que otro vehículo eléctrico o híbrido, pero la mayoría son modelos con más de cinco años de explotación.

De acuerdo al último padrón de vehículos automotores del Ayuntamiento de Madrid, 206.279 turismos tendrán prohibido circular por las calles de la capital dentro de un par de meses. Esa cifra representa el 14,5% del parque total de vehículos (1,4 millones). El siguiente mapa muestra por barrios la cantidad de coches que saldrán de circulación y Aluche, Villaverde Alto, Pueblo Nuevo y Águilas serán los más afectados, por ese orden. Si miramos el porcentaje sobre el total de turismos en cada barrio, Sol sería el barrio con más proporción de turismos afectados, el 25% (1 de cada 4), seguido de Orcasur (Usera) y San Cristóbal (Villaverde), con un 23% de turismos afectados.

Las prohibiciones de Madrid no son exclusivas, pues otras grandes ciudades españolas como Valencia, Zaragoza o Sevilla también han desarrollado zonas de bajas emisiones. En el caso de Barcelona, que históricamente ha encabezado la imposición de limitaciones para vehículos viejos, los coches diésel con etiqueta B no podrán circular a partir del 1 de enero de 2026 cuando se active el protocolo por alta contaminación en las zonas de bajas emisiones.

"Me lo llevo al pueblo"

A modo de recordatorio para los dueños, los parabrisas de los coches que tienen los días contados en Aluche exhiben carteles con mensajes como el siguiente: “Compro tu coche y gestionamos la baja directamente en la DGT”. El Confidencial contactó a uno de esos compradores: “Pagamos los coches según el modelo que sea, pero podemos ofrecer poco más que el precio del desguace si nos encargamos de todo. Lo más seguro es que terminen destruidos porque no tenemos a quién venderle esos coches. Tampoco podemos llevarlos a otras ciudades debido a que muchas han comenzado a aplicar normas similares. Enviarlo a un pueblo pequeño sale muy caro”.

Este diario visitó cinco talleres mecánicos de Aluche y Carabanchel y sus dueños tampoco sonríen ante la medida, porque perderán clientes de toda la vida y tienen las manos atadas para impedirlo. Gisela Fioretti dirige un taller en la calle Nuestra Señora de la Luz y aclara que muy pocos de los modelos afectados permiten transformaciones mecánicas homologables. Resulta muy cara la conversión de diésel a gas, una de las modificaciones que permitiría alargar la explotación de estos vehículos de acuerdo a las normas medioambientales.

Hemos perdido a clientes que llevaban con nosotros 20 o 30 años y no pueden entrar ya con sus coches”, detalla la mecánica antes de entregar impecable a una madre su longevo vehículo familiar tras superar una revisión técnica. “La prórroga solo fue para los vehículos empadronados en el término municipal de Madrid. Nuestros clientes de Pozuelo de Alarcón o Alcorcón, por ejemplo, ya no pueden venir a no ser en grúas que salen carísimas. Muchos no tienen dinero para comprar otro coche y los están obligando. Los más asustados son los abuelos. Imagínate a una persona de 85 años que cambia de coche para hacer 2.000 kilómetros al año. Eso no protege para nada el medio ambiente y provoca la pérdida de ahorros de ancianos que han tenido que comprarse una cosa que no necesitan”.

"Los dueños se los están llevando a sus pueblos o regalándolos a familiares"

Muchos jefes de talleres han solicitado permisos al Ayuntamiento para atender a clientes con vehículos antiguos empadronados fuera de la capital, pero no han recibido ninguna alternativa, lamenta Fioretti. “Los dueños se los están llevando a sus pueblos o regalándolos a familiares que viven permanentemente en esos pueblos. Otros los tiran simplemente para evitar problemas. Ninguno de los clientes que conozco se hubiera deshecho de su vehículo si no fuera por esta medida. Cuesta mucho venderlos aquí, pero viene mucha gente de fuera a comprarlos. A nosotros, como taller independiente, no nos compensa tampoco comprar esos coches.

Fioretti opina que prohibir la circulación de estos coches tiene sentido en personas que hacen muchos kilómetros al año, pero la mayoría de sus clientes con coches viejos son adultos mayores que apenas se mueven por el barrio y sus inmediaciones. “Obligar a las personas mayores a comprar coches nuevos es mucho más contaminante. Además sufren mucho cuando se tienen que deshacer de ellos”.

placeholder Taller administrado por Gisela Fioretti. (A.H.S.)
Taller administrado por Gisela Fioretti. (A.H.S.)

Tal es el caso de Montserrat Sanz, una vecina del barrio Villa de Vallecas de 70 años, que quiere dejar el coche en la plaza de garaje de su edificio cuando entre en vigor la prohibición. No venderá el Opel Corsa con el que lleva 25 años y del que ha sido la única dueña. Conduciéndolo ha recorrido media España y ahora lo utiliza para rescatar gatos y perros abandonados. El otro pasatiempo de esta profesora jubilada, asistir una vez por semana a su antiguo colegio para ayudar a sus excompañeros, también podría irse a pique. La escuela queda en Getafe y allí las autoridades son muy restrictivas con coches como el suyo.

“Todo el tiempo me mandan notificaciones de que me han detectado circulando, pero de momento no me multan”, explica vía telefónica mientras contenía el llanto. “No entiendo esto, porque mi coche supera los exámenes de contaminación requeridos por la ITV y yo estoy empadronada aquí en Madrid. Si me quitan mi coche no podré comprarme otro porque están muy caros y no tengo dinero para eso. Ahora mismo comparto piso con un sobrino. Además, quiero demasiado a mi coche y no voy a renunciar a más cosas por otra medida absurda. Hace poco tuve que irme de la casa de mis padres y venderla porque van a demolerla para hacer una calle en la zona de Congosto”.

Foto: coches-dgt-fraude-datos-personales

El Confidencial consultó al Ayuntamiento de Madrid para saber qué posibilidad existe de que se vuelva a prorrogar la salida de circulación de estos coches, y la respuesta fue: “Informaremos más adelante, no hay nada nuevo”. La DGT, por su parte, recordó que la decisión compete exclusivamente a Cibeles. De mantenerse la prohibición, a partir del 1 de enero de 2026 se impondrán multas de 200 euros a los conductores de coches que circulen por la capital sin distintivo medioambiental, “infracción tipificada como grave”.

Mario Arnaldo, el presidente de la asociación sin ánimo de lucro Automovilistas Europeos Asociados (AEA), reconoce que muchos conductores han accedido a cambiar de coche durante el último año o al menos han renunciado a conducir el que tenían sin distintivo ambiental. Si en 2024 quedaban 247.534 vehículos empadronados en la capital, en 2025 hay 41.255 menos.

Cuando consultamos a Arnaldo estaba ocupado preparando un documento para pedir al Ayuntamiento la extensión de la prórroga, pero de momento solo contempla dos opciones para los conductores afectados: dar de baja al vehículo o sacarlo de Madrid. “El problema es que a menos de tres meses de que se termine el plazo vemos que faltan muchas personas por deshacerse de sus coches”, detalla Arnaldo. “Ese esfuerzo para renovar el parque automotor debería contar con una moratoria de un año más por parte del Ayuntamiento. Además, debería hacerse un estudio del impacto ambiental de estos coches, pues en ninguna estación de la red de vigilancia de la calidad del aire de la capital se han superado los valores límite fijados por la UE para el año 2030”.

En el Departamento de Prensa de la DGT “no tienen ni idea” de si se va a aprobar la prórroga solicitada por la AEA.

David Calzón aparca con dificultad el pequeño coche de su madre. Apenas lo ha conducido antes. Prefiere el Renault de su padre, más potente y grande, pero tan viejo que no podrá circular por Madrid a partir del 1 enero de 2026. Tiene que adaptarse pronto al Citroën materno, que se salva por los pelos de la nueva prohibición y luce en el parabrisas la etiqueta medioambiental B. Su padre no tiene dinero para cambiar de vehículo y él ni sueña con comprarse uno propio. El mercado está por las nubes y las previsiones van a peor.

Coches Dirección General de Tráfico (DGT) Madrid
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